[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]

9.12.12

Consejeros, torpezas políticas y variables continuas


El otro día, José Ignacio Echániz, consejero de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla La Mancha (y conocido de este blog), se despachó a gusto en las Cortes de su Comunidad Autónoma diciendo que el problema de las listas de espera en su comunidad era de los médicos, que operaban más de lo necesario, y que esto respondía a una ley aprobada por el PSOE-CLM en la legislatura anterior incentivando este comportamiento; esto es, trasladaba a la opinión pública su percepción de que los médicos de los hospitales de Castilla La Mancha estaban operando a gente que no tendría que ser operada y, además, lo hacían para ganar más dinero.

En seguida hubo múltiples voces que se alzaron para pedir la dimisión (o la destitución) de Echániz, incluso su expulsión de la colegiación médica, pero más allá de esto, sorprende que no haya habido análisis que hayan ahondado un poco en las palabras de Echániz.

Comencemos diciendo que es una torpeza política mayúscula (y si no era torpeza, entonces me parece una maleficencia superlativa) abordar un tema como el de los incentivos sanitarios y las variaciones en la práctica clínica a golpe de titular, simplificando el discurso y llevándolo a un terreno superficial y facilón que, para más inri, se contextualiza en unas semanas en las que la sanidad está colocada en el centro del debate social y político gracias a las reformas planteadas por la Comunidad de Madrid.

Pero más allá, miremos al tema de fondo. Lo que plantea Echániz (cuya dimisión nosotros habríamos planteado antes de que dijera algo de los médicos) descansa en dos temas fundamentales:


  1. Ética de incentivos.
  2. Variaciones en la práctica clínica.
Ética de incentivos: el burro y la zanahoria.

La estructura gerencialista que tiene nuestro sistema sanitario hace que los objetivos de las instituciones sanitarias se fijen anualmente a partir de unos acuerdos entre las administraciones y los sanitarios, fijando unos objetivos colectivos e individuales a cambio de los cuales los profesionales sanitarios perciben una cantidad de dinero en concepto de "productividad".

Esos incentivos suponen una parte importante del salario final de los trabajadores, en un país en el que los médicos son de los peores pagados de Europa y cuya estructura salarial está compuesta por un sueldo base irrisorio y una serie de complementos que son los que incrementan el sueldo [y a pesar de los cuales, como comentamos, son de los peores pagados del continente -excluidos factores de corrección tipo PIB y demás-].

La forma en la que pagas a los trabajadores de tu empresa es una buena forma de condicionar cómo se van a comportar y qué resultados puedes esperar obtener.

Se hace imprescindible que antes de hablar de estas cosas uno lea las siguientes tres entradas del blog de Sergio Minué ("El gerente demediado") para poder centrar el tema:

Ante la opinión pública, a primera vista, podría parecer complicado explicar que los médicos estén operando a la gente "más de lo necesario". En el imaginario colectivo tenemos muy asimilado que alguien necesita o no necesita una intervención quirúrgica (o una intervención sanitaria, en general); creemos que ante la pregunta "¿necesita ese paciente esta intervención?" sólo hay dos respuestas posibles "SÍ" y "NO", y que, además, se trata de dos respuestas totalmente objetivables e irrebatibles, de tal modo que un médico siempre opera a alguien que necesita la intervención y cuando no lo opera es porque no necesita dicha operación.

Bien, ahora es cuando hay que explicar que, en la mayoría de los casos, en medicina tratamos con variables continuas (no con variables dicotómicas), de tal modo que hay una amplia escala de grises entre la persona sana y la enfermedad completa, de tal modo que somos nosotros los que, al colocar dinteles diagnósticos y terapéuticos rígidos, convertimos esa variable continua en una variable artificialmente dicotómica (sano/enfermo; operable/no operable;...).

El caso paradigmático (además de ser, probablemente, el más estudiado) es el de las intervenciones traumatológicas. Incluso entre áreas donde la incidencia de lesiones traumatológicas es bastante homogénea, se pueden observar grandes diferencias en lo que se refiere a la intervención quirúrgica de muchos de estos procesos.

Un más-que-interesante estudio al respecto puede encontrarse en el atlas número 1 de los Atlas de Variación de la Práctica Médica, de donde extraigo el siguiente mapa que muestra las diferencias regionales existentes en la práctica de artroplastia de rodilla.



Además, el estudio de las variaciones en la práctica clínica puede ser una guía para el estudio de los procesos de reinversión sanitaria, a la hora de identificar actividades que aporten poco valor añadido y en las que se podría desinvertir, como comentaron E. Bernal, S. García y C. Campillo en su artículo "¿Sirven los estudios de variabilidad geográfica de la práctica para informar la desinversión? Varias cautelas y algunas reflexiones".


Entonces... ¿los médicos de Castilla La Mancha estaban operando a gente que no lo necesitaba para llenarse los bolsillos o no?

Realizar una afirmación como esa (lo que hizo Echániz, vaya) demuestra: 1) No haber entendido nada de las relaciones entre incentivos, práctica clínica e indicaciones quirúrgicas; 2) No tener ningún afán de trabajar con los profesionales sanitarios para la optimización de la práctica clínica; 3) Tener un inaudito afán por hacer un flaco favor a los médicos -compañeros suyos de profesión-, a los políticos y a la sociedad en su conjunto.

Podríamos reformular la frase de Echániz diciendo "Los gerentes ofertaron peonadas a los médicos de tal modo que indujeron una disminución de los umbrales quirúrgicos, por lo que los gerentes hicieron que se operara más de lo necesario". Pero sería igual de demagógico y falto de verdad.

Los problemas complejos huyen de las dicotomías y las frases grandilocuentes... pero cuando lo que se busca es salir en prensa a veces hay que elegir entre la verdad o el titular.

7.12.12

¿Son la privatización -y el neoliberalismo- malos para la salud de la población?

La privatización mata: Soviet Union style.

Suena a eslogan de esos de los que decimos que queremos huir, pero es que en algunos países parece ser que tiene poco de eslogan y mucho de realidad no asimilada.

En diciembre de 1991 se disolvió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). El capitalismo llegó y la privatización de empresas estatales cobró una relevancia capital. Unos años después hubo gente que se entretuvo en contar muertos. Habitualmente, cuando hablamos de privatizar servicios públicos lo hacemos en euros, por ello cuando hablamos en muertos parece que escribiéramos los números en mayúsculas.

Stuckler, King y Mckee (dos de ellos conocidos de este blog) observaron la evolución de la esperanza de vida en varones entre 15 y 59 años entre los años 1989 y 2002 e hicieron comparaciones entre aquellos estados (de los que surgieron de la descomposición de la URSS) que habían acometido una privatización más rápida de sus empresas estatales (>25% en dos años) y los que lo hicieron de forma más lenta.


Como se observa en la figura, los países con privatizaciones masivas (línea continua) presentaron una esperanza de vida inferior que los países con privatizaciones no masivas.

Según los autores, el mecanismo principal que explicaría este fenómeno sería el incremento del número de desempleados que supusieron los procesos de privatización masiva de empresas estatales lo cual, unido a una época de grandes cambios sociales, produjo un incremento en la mortalidad en la población estudiada.

Según datos de UNICEF, se estima que la transición política en la URSS supuso una sobremortalidad de 3 millones de personas, siendo la crisis de mortalidad más grande del siglo XX sin contar las relacionadas con episodios bélicos.

Hay que reseñar que existe un factor que se vio asociado con una acción contraria a las privatizaciones, de forma que incluso podía lograr anular los efectos de estas sobre la mortalidad: el capital social.
En aquellos países en los que más de un 45% de la población pertenecía a algún tipo de organización social se vio que el efecto de las privatizaciones quedaba anulado.
Capital social y mortalidad asociada a privatización.

Cómo mata la privatización.

En otro artículo publicado por los mismos autores, plantean cuatro mecanismos posibles por los que la privatización podría ser un factor de daño sobre la salud de las poblaciones:
  1. Incremento de las desigualdades sociales por concentración de la riqueza.
  2. Incremento de la desconfianza social y de la percepción de injusticia.
  3. Interrupción y deterioro de la estabilidad comunitaria y de las relaciones laborales.
  4. Disminución de los recursos económicos de los estados para proveer un robusto sistema sanitario.

¿Y esto pasó solo en la URSS -caso muy concreto y con singularidades- o también en otros lugares?

En el último número del European Journal of Public Health (esa revista de rojos anticapitalistas donde hasta publican cartas de niñatos que van de salubristas) se publica un interesante artículo en el que se relaciona el hecho de que Escocia tenga unos indicadores de salud entre los peores de toda Europa con la mayor presencia de política neoliberales en dicho país. Como ya sabemos que "correlación no es causalidad", los autores de dicho artículo dan un paso más y analizan según los criterios de causalidad de Bradford-Hill cada una de las posibles explicaciones que podrían justificar la situación en salud de la población escocesa.

El único factor que cumple todos criterios de Bradford-Hill es el relacionado con las políticas neoliberales llevadas a cabo en Escocia por el partido conservador. [ver informe completo]

¿Podríamos decir entonces que el neoliberalismo es perjudicial para la salud?


Del estudio sobre Escocia podemos sacar una gráfica más general (no sólo centrada en dicho país) que nos puede dar algunas pistas, al relacionar esperanza de vida con variaciones en el índice de libertad económica (ese que los ¿neo?liberales esgrimen para saber cómo de bien lo hace un país y decir que Singapur mola).


Hay quien viendo ese gráfico podría decir que los puntos negros (Europa del este) copan la parte de mayor variación de la libertad económica en los años estudiados (1980-2006) y que, a cambio no obtienen sino leves -muy leves- incrementos en la esperanza de vida. Habría  quien podría decir también que de los 7 países con más de un 8% de incremento en la esperanza de vida 2 de ellos disminuyeron su libertad económica y solo 2 la vieron incrementada en más de un 20%.

Pero solo es una gráfica... interprétenla.

Concluyendo...

Las privatizaciones pueden afectar a la salud de la población. No solo las privatizaciones de la sanidad, sino que la pérdida de bienes públicos (que actúen como tales) se ha relacionado con disminuciones en la esperanza de vida y malos indicadores en salud.



Bibliografía.
  1. Stuckler, D., King, L., & McKee, M. (2009). Mass privatisation and the post-communist mortality crisis: a cross-national analysis. Lancet, 373(9661), 399–407. doi:10.1016/S0140-6736(09)60005-2
  2. Stuckler, D., King, L., & Coutts, a. (2008). Understanding privatisation’s impacts on health: lessons
    from the soviet experience. Journal of epidemiology and community health62(7), 664.
    doi:10.1136/jech.2007.070201
  3. Williams, C., & Maruthappu, M. (2012). “Healthconomic Crises”: Public Health and Neoliberal
    Economic Crises. American journal of public health103(1), 7–9.
    doi:10.2105/AJPH.2012.30095-2
  4. McCartney G, Collins C, Walsh D, Batty D. Accounting for Scotland’s excess mortality: towards a
    synthesis. Glasgow: Glasgow Center for Population Health, 2011. [artículo completo]
  5. McCartney, G., Walsh, D., Whyte, B., & Collins, C. (2012). Has Scotland always been the “sick
    man” of Europe? An observational study from 1855 to 2006. European journal of public health,
    22(6), 756–60. doi:10.1093/eurpub/ckr136
  6. Mackenbach, J. P. (2012). From deep-fried Mars bars to neoliberal political attacks: explaining the
    Scottish mortality disadvantage. European journal of public health, 22(6), 2012.
    doi:10.1093/eurpub/cks137
  7. Mulreany, J. P., Calikoglu, S., Ruiz, S., & Sapsin, J. W. (2006). Water privatization and public health
    in Latin America. Revista panamericana de salud pública = Pan American journal of public
    health, 19(1), 23–32. Retrieved from http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16536935




5.12.12

Si el paciente no va a pagar, ¿de qué preocuparse?

Sabemos que en los hospitales públicos de gestión privada el paciente no tiene que ir con la tarjeta de crédito a la consulta. Sabemos que hay médicos de la pública que trabajan en la privada. Sabemos que hay médicos que sólo trabajan en la privada y no creemos que sean el demonio ni que no tengan formación ni que (inserte aquí la tontada que desee). 

Sabemos que hay quien hace creer que toda movilización en defensa de la sanidad pública es una estrategia del PSOE para ganar votos (La Razón). Sabemos que hay quien ejemplifica a la perfección el concepto de acumuliación por desposesión en artículos que de simples no merecen ni un análisis (El Confidencial). Sabemos que hay quien para defender su modelo de gestión coacciona a sus trabajadores (que, afortunadamente no son funcionarios y son de esos que "se tienen que ganar el trabajo día a día" -donde pone "ganar" puede sustituirlo por "bajar la cabeza y decir sí-a-todo") para que muestren en público que son muy felices y su empresa es superguay.

Pero por favor, no cambiemos el foco de lugar. El motivo del debate es (y de esto ya hablamos aquí):
  1. Si la gestión privada de la sanidad va a aportar una mayor salud a la población (efectividad).
  2. Si la gestión privada de la sanidad va a resultar menos costosa (costes).
  3. Si los resultados aportados por la gestión privada de la sanidad van a producirse a unos menores costes (eficiencia).
Pilar García de la Granja lo explica muy bien en su artículo:

¿Dónde está el conflicto? Pues en realidad es simple. El Estado durante años se dedica a acumular (invertir) infraestructuras (edificios, tecnologías,...) para que, una vez hecha esa inversión inicial, transferir lo obtenido para que empresas privadas lo gestionen y se lucren con ello [con límites de lucro determinados que, por contrato, suelen oscilar entre el 6 y el 8%, todo sea dicho].

Otro conflicto está cuando para no endeudarse (palabra tabú a día de hoy) le pides a una empresa que te construya ella las infraestructuras y tú a cambio le dejas que explote los servicios sanitarios y no sanitarios del centro sanitario que va a construir, durante unos años... y cuando se pasan esos años, si no ha obtenido beneficios pues le prorrogas el contrato.

El conflicto, en general, es que se otorga a una empresa 
privada el monopolio de explotación de un bien público, sabiendo que el Estado es el que corre con los riesgos.

Así que, compañeros que trabajan en la privada,, pacientes a los que una vez operaron de apendicitis en la Fundación Jiménez Díaz, señoras que compran en periódico en la tienda que hay a la entrada del hospital privado de su barrio, enfermeros con trabajos a turnos imposibles en 8 centros de titularidad y gestión distinta cada uno,..., nuestro problema no es con ustedes... de lo que estamos hablando es de algo a lo que poner nombre y apellidos no es tan fácil porque, como casi siempre, simplificar (y llevar a la anécdota) problemas complejos no nos lleva más que a la confusión y el malentendido. 

4.12.12

Lectura crítica del informe IASIST

Tras la publicación del informe IASIST sobre modelos de gestión, Usama Bilal y Javier Padilla decidimos elaborar un documento a partir de una lectura crítica del mismo, al observar en una primera lectura un buen número de sesgos que no deberían pasar inadvertidos.
Disfruten del documento y comenten lo que deseen para darnos cierta retroalimentación.

Lecturas relacionadas:

- Médico crítico:  ¿qué nos dice la evidencia sobre los modelos de gestión sanitaria?
- Individualismo poblacional: Hace 3 semanas en la reunión del Comité Delegado de Dirección de una Consultora de Salud.

Lectura crítica del informe IASIST sobre modelos de gestión.

3.12.12

De como al que se mueve lo quitan de la foto

by pkuczy 

Los trabajadores que se quejan molestan, por ello lo mejor es asegurarse de que no se puedan quejar. Para ello hay dos opciones:


  1. Establezco cauces de diálogo, intento que las sugerencias de los trabajadores tengan un reflejo en las acciones de la institución/empresa y marco como uno de los objetivos desde la dirección de dicha institución la implicación de los trabajadores en el devenir de la misma.
  2. Precarizo a los trabajadores con contratos de renovación mensual y con un horario al 75% de la jornada total y, cuando amenacen con quejarse, les digo que "cuidadito, no vaya a ser que el mes que viene no firmes tu contrato".
Al parecer en Andalucía la opción elegida está siendo la 2. Desde hace meses los trabajadores sanitarios eventuales (insisto en llamarnos "trabajadores" y no "profesionales" para ver si vamos tomando un poquito de conciencia de la clase a la que pertenecemos) firman contratos parciales -al 75% de la jornada en la mayoría de los casos- mes a mes (sin tener absolutamente ni idea de si el mes siguiente se seguirá con la inercia de renovación). No sólo se ha suprimido la estabilidad laboral, sino también muchos de los efectos positivos que de ella se derivan (iniciativas de investigación que precisen cierta continuidad laboral, implicación con los objetivos a largo plazo de la institución -lo contrario rozaría el síndrome de Estocolmo-...).

Desde hace unos meses, cuando las movilizaciones de Especialistas Internos Residentes comenzaron a gestarse, desde este blog pusimos en todo momento un cierto contrapunto intentando transmitir la necesidad de una mayor globalidad y generalización de las reclamaciones y movilizaciones, por medio de varios posts:
  1. De huelgas "de clase" con mentalidad global (Toma 1).
  2. De huelgas y faltas de estilo
  3. Sobre la huelga de residentes en Andalucía.
A día de hoy creemos que esa generalización lleva camino de ser imparable, sumando cada vez a más colectivos. Las reacciones altivas y que tratan de limitar el derecho a la huelga mediante la coacción (más o menos explícita) no parece que vayan a servir de mucho a corto plazo, y en el largo plazo sólo alimentan un sentimiento de desafección de muchos trabajadores por la sanidad en la que trabajan que verdaderamente puede llegar a ponerla en riesgo.

Y tomando copiada la frase de un muro de facebook de una Compañera que la tomó prestada de uno de los más grandes...

"Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda su inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo su entisiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda su fuerza" (A.G.)

1.12.12

Señor Lasquetty, no nos mienta



Señor Fernández-Lasquetty,
Lo que está haciendo la Comunidad de Madrid SÍ se llama privatizar.
Privatizar la gestión.
No está privatizando la financiación, ni la propiedad ni el control.
Está privatizando la gestión.
No externalizando, reconfigurando, reordenando o nacionalizando-pero-al-revés. No.
Está privatizando la gestión.
Y se antoja complicado entender porqué cuando los liberales (de pensamiento económico) aplican sus dogmas de fe a la economía (entre los que se encuentra la privatización de los servicios públicos) se empeñan en negarlo y que parezca otra cosa.
Personalmente, prefiero tener dirigentes del tipo del señor Burgueño, que cree en la sanidad privada (más allá de la simple gestión privada) como modelo óptimo y lo defiende sin complejos a tener un dirigente acomplejado de sus propias ideas y sin la convicción ni la capacidad para defenderlas ante la población a la que teóricamente representa.

Sí es una privatización. Una privatización de la gestión.

Y no, no nos puede engañar, porque sabemos de lo que hablamos.

[recomendamos ver la entrevista de Elena Sevillano a Fernández-Lasquetty; Las (muy) buenas preguntas y las malas respuestas definen a cada uno de ellos]

30.11.12

Mantén la calma, simplemente son negocios


Ante la salida del informe IASIST sobre modelos de gestión, en medicocritico queremos hacer una llamada a la calma y la lectura comprensiva, acudiendo a una de nuestras fuentes de cabecera, la serie The Wire...


Preparamos una lectura crítica de dicho informe; mientras, para endulzar la espera, recomendamos el artículo de Usama Bilal sobre la intrahistoria de la presentación de dicho informe. 

Y recordad... "Tranquilos... simplemente son negocios".

29.11.12

La libre expresión del pensamiento crítico no es un lujo, es una necesidad


A nadie se le escapa que vivimos momentos grises. No solo porque la coyuntura económica es del todo desfavorable, sino porque los mediocres triunfan y la libre expansión del pensamiento es cada vez más difícil. Todo atisbo de crítica es vivida como un ataque a la necesaria unidad para superar la crisis y toda representación irónica de la realidad es tachada inmediatamente de ofensiva.


El uso de las redes sociales, y especialmente de los blogs, se propagó en nuestro país con la promesa explícita de constituir un paraíso para la divulgación abierta del conocimiento y las opiniones libres. Sin embargo, en los últimos años parece que esta idea está perdiendo fuelle. Cada vez resulta cada vez más difícil encontrar tribunas verdaderamente independientes y críticas donde fluyan e intercambien sin barreras pareceres y discursos variopintos sin que ésto suponga agravios o se alimenten recelos.

Saludyotrascosasdecomer nació hace 4 años, en el otoño de 2008. Han pasado por él 11 plumas (¿o podríamos decir más bien “teclados”?) diferentes, y con 1317 entradas es uno de los blogs con más solera de la blogosfera sanitaria española. Uno de sus espacios más emblemáticos, el título de “El empleado del mes”, ha distinguido puntualmente a 31 figuras destacadas del panorama sanitario, social y político de todo el planeta, siempre con sorna y sana intención crítica. Entre ellos a ex-ministros como Bernat Soria y Trini Jiménez, expresidentes de CCAA como Esperanza Aguirre y Fernández-Vara, así como a la plana mayor del Servicio Extremeño de Salud (gerentes y varios directores y subdirectores incluídos). No faltó a la cita la  mismísima directora de la OMS, el virus de la gripe A ni el propio papa Ratzinger. Todos han acogido los premios con deportividad, o al menos no tenemos constancia de lo contrario... Sin embargo, el gris y desalentador panorama han mermado la mordacidad e irreverencia del blog en los últimos meses. Pero ha sido precisamente el último premiado con el distinguido título de empleado del mes el que ha terminado de dar la puntilla al blog que tuvo el honor de glorificar su figura.

Hace ahora justo un año tuvo lugar en Plasencia la representación de una obra de teatro, adaptación de “Knock y el triunfo de la medicina”. La iniciativa fue realizada íntegramente por profesionales sanitarios desde el principio hasta el final, sin un euro de presupuesto y siempre fuera del horario laboral, y fue un rotundo éxito en todos los sentidos. Se trata de una sátira de los procesos de medicalización de la vida aderezado con un fino humor francés. Pero no todos supieron captar la esencia de la obra ni sus sutiles ironías; de hecho, un delegado sindical trató por todos sus medios parar la obra antes de su estreno. Dicha actitud fue merecedora, como no podía ser de otra manera, de un nombramiento unánime de “Empleado del mes”. Pero dicho galardón no ha sido del agrado del agraciado, el cual, un año después, no sólo ha devuelto el título, sino que ha amenazado con tomar acciones legales en caso de no retirar la entrada, rechazando incluso una oferta de réplica pública sin censura. Tales presiones, en un contexto de percepción de ausencia de la suficiente libertad como para seguir por la línea de mordaz humor, han desencadenado el cierre de saludyotrascosasdecomer.

Se trata de un hecho puntual que afecta a un solo blog, cierto; la desaparición de un blog libre no es nada, cierto. Muchos pueden pensar que es solo un mal menor, que hay cosas que están pasando que son mucho más importantes y trascendentales. Cierto. Pero no podemos permitirnos que haya quienes consideren que pueden tener la capacidad de corregir, reprobar o  impedir la libre expresión, ya sea ejercida a través de un blog o de una obra de teatro o de un artículo de prensa, y que todos los que le rodean se lo permitan, o lo jaleen o sencillamente miren para otro lado. No es ningún lujo poder tener independencia para pensar y poder expresarlo, con humor, ironía y sentido crítico. Es una necesidad. Una sociedad moderna que aspire a disponer de un capital social rico debe cuidar, y no perseguir, a los que contribuyen a nutrirla de sana capacidad de reírse de ella misma y de construir ideas que permitan elevarla intelectualmente. Los que firmamos esta tribuna compartimos esos ideales. Por eso estamos aquí, visibles, y despiertos.

Gracias.


La entrada desencadenante del cierre de saludyotrascosasdecomer: Empleado del mes, Jesús Quijada Hernández.

28.11.12

¿Qué nos dice la evidencia sobre los modelos de gestión sanitaria?

Hoy estaré dando una charla en la Universidad de Alcalá... y como no quiero que todo se quede en palabras al viento comparto con vosotros un granito de arena para intentar poner algo de conocimiento entre tanta opinión con int€r€$€$ ocultos (y a veces explícitos).


27.11.12

Sobre la huelga de residentes en Andalucia

(O de como enmarcar nuestra lucha en una más global)
 
Los especialistas internos residentes (EIR) de Andalucía  (médicos, enfermeros, psicólogos, farmaceuticos...) defendemos nuestro derecho a unas condiciones formativas y laborales decentes supuestamente porque estamos convencidos de que esto repercutirá en la salud de la población a la que atendemos y atenderemos.
De la misma manera, debemos defender una sanidad Pública, gratuita y de acceso universal, lo cual también redunda en beneficio de los ciudadanos, como demuestra la evidencia científica acumulada durante muchos años.
Y como somos ciudadanos y pacientes antes que profesionales, estamos comprometidos por encima de nuestros intereses particulares con la salud de todos. Y por lo tanto estamos obligados a defender con la misma fuerza que nuestras condiciones laborales, una educación pública y con recursos suficientes, unas políticas públicas orientadas a disminuir las desigualdades por razón de clase social, sexo, edad, nacionalidad o religión. Exigimos unas condiciones de trabajo y de vivienda dignas y unos servicios públicos que no prestan menos atención a quien más la necesita.
Si en defensa de la salud, defendemos solo lo primero (nuestros derechos) y no todo lo demás (que tiene un impacto mucho mayor, como está bien establecido en la literatura científica) estaremos cayendo en una grave contradicción y lo que es peor, la ciudadanía ni nos entenderá ni nos apoyará.
En Andalucía y en España estamos sufriendo en los últimos meses a la aplicación de salvajes recortes sociales. Se están reduciendo ayudas al desempleo, quitando becas, aumentando tasas, cerrando servicios sociales, posponiendo ayudas a la dependencia, se ha subido el IVA y no se hace nada para evitar el fraude de las grandes fortunas, no hay guarderías ni residencias publicas suficientes, la vivienda es un lujo para muchas familias, están empezando a excluirse sectores de población de la cobertura sanitaria antes universal  y la escuálida pensión del abuelo es el único sustento de muchas familias. Todo esto tiene un impacto brutal en la salud. Mucho más que el propio sistema sanitario. Y la gente se está rebelando contra este estado de cosas. En los últimos meses hemos asistido a numerosas huelgas, manifestaciones, concentraciones y encierros. Y en los próximos habrá más.
Con esto no quiero decir que nuestras reivindicaciones hasta ahora hayan sido, en teoría,  relativas a la perdida de salario exclusivamente. Si esto fuera así, no llevaría 9 días de huelga y dispuesto a mantenerla el tiempo que haga falta. Lo que quiero decir, es que cuando haya que echarse a la calle en contra de todo esto, también tenemos que estar ahí, al lado de los parados, los estudiantes, los excluidos, los inmigrantes en situación irregular, los dependientes y sus familias y con todo el que proteste porque le (nos) están quitando derechos construidos a lo largo de 30 años. No vale decir que esas no son nuestras batallas. Así, parecerá que solo nos preocupa la nuestra y habremos perdido la guerra. Para la ciudadanía es difícil de entender, que si defendemos al salud, estemos dispuestos a mantener esta huelga indefinida, pero no secundemos una huelga general.
En el contexto actual, nuestra lucha aislada no tiene sentido. Debemos tender puentes, crear alianzas y tejer redes. Primero con el resto del personal sanitario, los estatutarios por que no pueden tener miedo a represalias y los contratados porque tienen mucho miedo y justificado, pero porque son ellos los que más están sufriendo los recortes. En segundo lugar con el personal no sanitario. Administración, limpieza, mantenimiento, cocinas. Sin ellos no funciona esto, están igual de amenazados (en algunos casos más porque han sido privatizados) y son el puente natural con el resto de la ciudadanía. Y tercero con la población. Si no los involucramos, si esta lucha es solo de los profesionales, está perdida de antemano.  Debemos llegar a la gente, y la forma más fácil es a través del tejido asociativo. Los de Atención Primaria a través de las asociaciones de vecinos. Y los del hospital de las de pacientes. Seguro que los de neuro conocéis a los de Alzheimer o los de ELA. Los de endocrino a la asociación de diabéticos. Los de nefro a la de trasplantados. Y así todo lo que se os ocurra. Organicemos reuniones. Hablemos, intercambiemos impresiones, expliquemos que nos mueve y pidamos su apoyo, pero preguntemos también que les preocupa y ofrezcámosle el nuestro.
Solos, somos unos trabajadores en su legitima lucha por sus derechos laborales. Juntos estamos defendiendo la salud y el bienestar de toda la población, y si conseguimos eso somos imparables.




Enrique Píriz López
Residente de 4º año de Medicina Familiar y Comunitaria
CS San Pablo. Sevilla

26.11.12

¿El PP de Madrid censurando comentarios?... no creo...


Esa imagen es de la página del Partido Popular de Madrid en un intento de hacer contracampaña frente a todos los que nos dedicamos a "engañar" (gente tan malvada como Julio Bonis, Roberto Sánchez, yo mismo o Antonio Burgueño -porque lo que dice en ese vídeo Burgueño es lo que decimos el resto que van a hacer, ni más ni menos, lo contrario de lo que dice el PP en su página-).

Intenté dejar un comentario en dicha página, pero no sólo no aparece, sino que hay publicados comentarios posteriores al mío [aquí está la captura de pantalla del comentario]


No hace mucho tiempo desde que Juan José Güemes ofrecía "oportunidades de negocio" para las empresas privadas en la sanidad pública. Se puede intentar negar, pero las hemerotecas digitales ponen a nuestra disposición esos documentos de forma inmediata y los blogs y redes sociales permiten publicar estos comentarios que ellos quieren acallar.

No sé si vencerán, pero está muy claro que no convencerán.

Huelga decir que...


Dirán que lo haces para cuidar tu plaza fija (como si eso fuera un mal motivo), mientras adjudican concursos a empresas en las que trabajan sus hijos.
Dirán que eres un joven sanitario que sólo aspira a ser funcionario. Eso te lo dirán funcionarios de toda la vida, claro está.
Dirán que en realidad te da igual que sea público o privado, que lo que te pasa es que tienes miedo al cambio, cuando si eres joven es posible que este año hayas firmado más de 40 contratos... lo que tienes miedo es a que el cambio no llegue...
Dirán que al paciente le da igual si el que le administra la quimioterapia es un centro de un tipo u otro, sin pensar qué otras cosas le dan igual al paciente
Dirán que no hay motivos para la huelga. Lo dirán los que representan los motivos para la huelga.
Dirán que nuestro sistema sanitario no es sostenible, mientras al juntarse con sus amigotes les dicen que ahí hay un gran botín.

Motivos hay, y tal vez los tuyos serán distintos que los de tu compañero de al lado, pero lo que defendéis es algo que os afecta a todos por igual.

Los que os miramos desde la distancia os seguimos desde cerca.

24.11.12

Cuando los poderosos hablan entre amigos

Para conocer la realidad y saber de qué manera transformarla hay que leer a los que saben.
Para impulsar pasar de la indignación a la acción e identificar cuáles son los problemas de la realidad hay que escuchar a los que hacen.

Aquí tenéis a uno de los que hace/decide. Se llama Antonio Burgueño y es el director General de Hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid. Los primeros 5 minutos son antológicos porque plantea hacia dónde cambiar el modelo saniatrio pero los 5 últimos no le van a la zaga porque es donde habla de cómo sacarle jugo a la gestión privada.




  • "yo creo que hay que generar entornos empresariales de inversión" eso ya lo comentamos en este blog de la desposesión por acumulación.
  • "la financiación directa del médico de cabecera es algo que redundaría en un nuevo modelo sanitario más entrañable"; traducido quiere decir que cada vez que fueras al médico le pagaras la totalidad de lo que cueste la asistencia sanitaria. No un copago, no, un pago completo.
  • la justificación del pavoroso gasto sanitario de los EEUU impresiona por su baja calidad argumental (que viene a sumarse por la poca dotación oratoria del ponente, todo sea dicho). Recordemos que ni siquiera los EEUU se tienen a si mismos como modelo de sistema sanitario, siendo conscientes de que tienen que adelgazarlo porque resulta un lastre para su economía y para la sociedad en su conjunto.
  • "nadie puede perder dinero con un hospital"; es inadmisible decir esta frase en conferencias ante miembros de empresas de sanidad privada y luego martillear la cabeza de los ciudadanos con el-sistema-sanitario-público-es-insostenible.
Afrontamos un discurso en el que se ensalza la gestión privada utilizando argumentos bibliográficos con el mismo poder que "Teo va a la gestión sanitaria privada" mientras se ocultan conflictos de intereses o, directamente, flagrantes casos de corrupción (no olvidemos a cafeambllet).

Así mismo, la opacidad no está sólo a la hora de presentarnos las teóricas ventajas de estos modelos de gestión, sino que también encontramos falta de transparencia cuando se instauran las medidas sobre la gestión, de forma que lo que se vende como una gestión de centros de Atención Primaria por parte de cooperativas de profesionales (todo muy kumbaya) se acaba convirtiendo en la concesión un centro de salud a una multinacional.

El lunes empieza una huelga indefinida en Madrid.
Si eres médico allí y tienes dudas sobre si secundar la huelga, ponte de nuevo el vídeo de Antonio Burgueño que no es sino una llamada a la huelga desde dentro.

23.11.12

¿Superviviente de cáncer o víctima del sobrediagnóstico? por H.G.Welch

Artículo de H.G. Welch publicado en el día de ayer en The New York Times (y que hemos traducido para mayor difusión). Recomendamos mirar al final del texto para encontrar un par de textos complementarios a éste para poder trazarse una panorámica completa del asunto.

¿Superviviente de cáncer o víctima del sobrediagnóstico?  H. Gilbert Welch

Durante décadas se les ha dicho a las mujeres que una de las cosas más importantes que podían hacer para proteger su salud era someterse regularmente a mamografías. Pero durante los últimos años, cada vez parece estar más claro que estos cribados no son tan maravillosos como los pintaban. La última porción de pruebas científicas aparece en un estudio del pasado miércoles en el New England Journal of Medicine, llevado a cabo por el oncólogo Archie Bleyer y yo.
El estudio se sitúa en un escenario macro, el efecto de tres décadas de cribado mediante mamografía en los Estados Unidos. Tras corregir ajustar algunos factores de fondo así como el uso de tratamiento hormonal sustitutivo, encontramos que la introducción del cribado se ha asociado con aproximadamente 1.5 millones de mujeres adicionales recibiendo un diagnóstico de cáncer de mama en estadio precoz.
Eso sería algo bueno si quisiera decir que 1.5 millones de mujeres menos han tenido un diagnóstico en estadio tardío del cáncer de mama. En ese caso podríamos decir que el cribado habría adelantado el momento del diagnóstico y habría supuesto la oportunidad de reducir la mortalidad de 1.5 millones de mujeres.
Pero en vez de eso tenemos que sólo 0.1 millones de mujeres menos fueron diagnosticadas de cáncer de mama en estadio avanzado. Esta discrepancia de números quiere decir que hubo mucho sobrediagnóstico: a más de un millón de mujeres se les dijo que tenían cáncer en estadio precoz -la mayoría de ellas pasaron por cirugía, quimioterapia o radioterapia- por culpa de un "cáncer" que nunca les habría hecho sentirse enfermas. A pesar de que es imposible saber qué mujeres son esas, esto es un daño considerablemente serio.
Pero lo más dañino es lo que estos datos sugieren acerca de los beneficios del cribado. Si no adelanta el momento del diagnóstico de los cánceres en estadio avanzado, tampoco reducirá la mortalidad. De hecho, no encontramos alteraciones en el número de mujeres con cáncer de mama metastásico que amenazara su vida.
Los daños del sobrediagnóstico no deberían ser una sorpresa. Hace 6 años, un ensayo clínico aleatorizado mostró que en torno a un cuarto de los cánceres detectados por cribado se debían a sobrediagnóstico. Ese estudio reflejaba datos de mamografías realizadas en los años 80. Los nuevos mamógrafos digitales detectan muchas más anomalías, y las estimaciones del sobrediagnótico han aumentado notablemente: en la actualidad se sitúa en algún lugar entre un tercio y un cuarto de los cánceres detectados por cribado.
Las noticias que tenemos en torno a los beneficios del cribado no son mejores. Algunos de los ensayos clínicos que databan de los años 80 sugerían que la mamografía reducía la mortalidad por cáncer de mama hasta en un 25%. Esa cifra se convirtió en "sabiduría popular". En los últimos dos años, sin embargo, 3 estudios europeos llegaron a una conclusión radicalmente diferente: la mamografía o bien tiene un impacto limitado sobre la mortalidad del cáncer de mama (reduciéndola en torno a un 10%) o bien no tiene ningún impacto.
¿Te sientes triste? No te sientas así. También hay buenas noticias: la mortalidad por cáncer de mama ha caído sustancialmente en los EEUU y en Europa. Pero noe s debido al cribado. Es debido al tratamiento. Nuestros tratamientos para el cáncer de mama son mejores de lo que lo eran hace 30 años.
Según mejora un tratamiento, los beneficios del cribado disminuyen. Piensa al respecto: gracias a que podemos tratar a la mayoría de los pacientes que desarrollan una neumonía, el beneficio de intentar detectarla precozmente es poco. Es por ello que no hacemos cribado de neumonía.
Así que esto es lo que conocemos: el beneficio de la mamografía sobre la mortalidad es muy pequeño, y los daños del sobre diagnóstico son mucho más grandes que lo que se había creído anteriormente.
Honestamente, este mensaje lleva rondando más de una década.¿por qué no ha calado más profundamente?
La razón es que no hay ninguna otra prueba médica que haya sido tan promoviida como las mamografías -los esfuerzos realizados han ido desde la persuasión a la culpabilización o la coacción ("No puedo ser su médico si no se hace una mamografía"). Y los que las proponíasn han usado las estadísticas sobre cribados más engañosas que puede haber: las tasas de supervivencia. Una reciente campaña de la fundación Komen llevó a cabo el siguiente planteamiento: "La detección precoz salva vidas. La tasa de supervivencia a 5 años del cáncer de mama cuando se diagnostica precozmente es del 98%. ¿Cuál es cuando no se diagnostica así? Disminuye al 23%".
Las tasas de supervivencia siempre aumentan con el diagnóstico precoz: la gente que obtiene un diagnóstico precoz vivirá más tiempo con ese diagnóstico, incluso aunque no cambie el momento en el que van a morir. Cualquier diagnóstico de cáncer en cualquier persona que no habría muerto por ese cáncer inflará las tasas de supervivencia - incluso si el número de muertes se mantiene inalterado. Resumiendo, si le dices a todo el mundo que tiene cáncer, la tasa de supervivencia subirá hasta el cielo.
Los defensores del cribado han animado a la población a creer dos cosas que son parcialmente falsas. Primero, que toda mujer que ha sido diagnosticada de cáncer mediante mamografía ha salvado su vida (son aquellos de "Las mamografías salvan vidas. o soy la prueba", que lucen las supervivientes al cáncer de mama en sus camisetas). Lo cierto es que esas supervivientes es probable que hayan sido víctimas del sobrediagnóstico. En segundo lugar, que una mujer que murió de cáncer de mama "podría haber salvado su vida" si se hubiera detectado precozmente. Lo cierto es que unos cuantos cánceres de mama están destinados a matar con independencia de lo que hagamos.
¿Qué motiva a los defensores del cribado a utilizar estas tácticas? Principalmente, se debe a fe sincera en las virtudes del diagnóstico precoz; la creencia de que el cribado tiene que ser bueno para la mujer. Y durante 30 años, desde que comenzamos a andar este camino, puede ser que estuvieran en lo cierto. Gracias a lo que conocemos ahora podemos afirmar que es erróneo seguir igual. Ofrezcamos a estos defensores a ultranza una amnistía y sigamos avanzando.
¿Qué deberíamos hacer? Lo primero y más importante, decir la verdad: la mujer realmente tiene elección. Si bien nadie puede descartar la posibilidad de que el cribado ayude a un pequeño número de mujeres, no hay dudas de que lleva a muchos, muchos cánceres de mama tratados de forma innecesaria. Las mujeres tienen que decidir por si mismas acerca de los beneficios y los daños.
Pero los servicios sanitarios también pueden hacerlo mejor. Pueden buscar de forma menos impetuosa cánceres diminutos y lesiones precancerosas y poner más esfuerzos en diferencias qué cánceres traerán consecuencias y cuáles no las traerán. Debemos rediseñar los protocolos de cribado para reducir el sobrediagnóstico o parar por completo los cribados poblacionales. El cribado debería ofertarse a aquellas mujeres con mayor riesgo de morir por cáncer de mama - mujeres con una fuerte historia familiar o predisposición genética a la enfermedad. Son esas mujeres las que podrían beneficiarse con mayor probabilidad corriendo un menor riesgo de ser sobrediagnosticadas.
Un alegato final: ¿podríamos dejar de utilizar el cribado por mamografía como indicador de calidad de nuestro sistema sanitario? Está comenzando a ser una broma pesada; pesada porque incentiva a los médicos a persuadir a las mujeres para que se hagan mamografías; broma porque nadie puede razonar si se trata de un imperativo de salud pública o de una medida válida de calidad de atención sanitaria.
El cáncer de mama es, sin duda, el cáncer más importante en las mujeres no fumadores. La mamografía diagnóstica - cuando una mujer tiene un bulto en la mama se ha de hacer una mamografía para saber si es algo de lo que preocuparse- es una herramienta importante. Nadie discute eso. La mamografía preventiva es, en el mejor de los casos, un cajón de sastre -que con probabilidad causará más problemas de salud que los que solucione-


Textos complementarios:
- Beneficio y riesgo en el cribado de cáncer de mama mediante mamografía.
- The benefits and harms of breast cancer screening: an independent review

22.11.12

Identificando responsables: la ley 15/97

Todo tiene sus responsables. Incluso cuando se quiere desmembrar la culpa en porciones infinitesimales acaba pudiéndose identificar un gatillo cuya fuerza mayor fue la que hizo que los acontecimientos se desencadenaran.

En el caso de la proliferación (sin evaluar ni hostias, que aquí somos muy chulos) de los "nuevos modelos de gestión" (se llama así para difundir la idea de "nuevo=mejor") el hito fundacional en nuestro país lo supuso la Ley 15/97 de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud [enlace al boe]; incluso uno de los grandes beneficiados de estas formas de gestión, el grupo Ribera Salud, coloca esta ley como uno de los hitos importantes en su desarrollo empresarial (es la única ley que nombra, para que veáis la importancia de la misma).


La ley 15/97 se aprobó en el Congreso de los Diputados; votaron a favor PP, PSOE, CiU, CC y PNV, alguno de los cuales ahora clama en contra de la aplicación de dicha ley. En contra votaron IU y BNG.

Identificar esta ley con el inicio de la entrada de empresas privadas en la gestión saniatria pública no es un ejercicio de izquierdismo anticapitalista o similar, sino que es un pensamiento avalado por el TJS de Valencia que dijo "el soporte legal a la concesión administrativa vendría dado por el Real Decreto Ley 10/1996 y Ley 15/1997" [recomendamos leer este documento de CASMadrid al respecto]

El discurso de "En defensa de la sanidad pública" se está agotando. Hay que dar un paso más, conocer los procesos que llevan a la apertura a otros modelos de gestión donde predomina la iniciativa privada y el ánimo de lucro, identificar culpables (leyes, responsables políticos, lobbies empresariales) y pedir la derogación de las leyes que permiten estas medidas, así como la creación de un marco legislativo que trabaje por la defensa y mejora del sistema público de salud...

¿Sanidad Pública? Claro... pero llenando el término "público" de significado y conocimiento.

P.S: Si el PSOE, Pepe Martínez Olmos o María Jesús Montero responden a este tweet mío, os cuento qué me dicen.