1.10.12

"Los recortes no afectarán a la calidad asistencial" Toma 2304


"Los recortes no afectarán a la calidad asistencial" repiten los políticos con responsabilidad en la gestión de recursos sanitarios. "Los recortes no afectarán a la calidad asistencial" le dice el gerente del distrito sanitario a la consejera de salud que, a su vez, lo repite a los medios de comunicación. "Los recortes no afectarán a la calidad asistencial" publican los periódicos y cantan los telediarios. "Los recortes no afectarán a la calidad asistencial" escuchan los ciudadanos confiando con una mezcla de ingenuidad y esperanza que no sea una (otra -más-) mentira.

Pero, ¿qué quiere decir que "Los recortes no afectarán a la calidad asistencial"? Tenemos dos opciones:
  1. Quiere decir que todos los que están repitiendo esto están mintiendo.
  2. Quiere decir que alguien está ignorando una cosa que no aparece en ningún balance contable y que ahora comentaremos.

Hace un par de años publicamos en este blog un post en el que comentábamos la ecuación que se ha venido a llamar como los cinco factores de motivación en el trabajo (o ejes centrales del trabajo) y que es tal que: 
IMP: [( V + I + M )/3] x A x R 
Siendo el IMP un índice de medición de la motivación profesional donde:
- IMP= Índice de Motivación del Puesto de trabajo /-V = Variedad de las operaciones a realizar. /-  I = Identidad de la tarea. /- M = Importancia de la tarea. /- A = Autonomía del trabajador. /- R = Retroalimentación. 
La verdad es que ser médico y tratar con pacientes es algo que, per se, hace que sea posible puntuar bastante bien en muchos de los factores de esta ecuación... excepto en uno.

Esa R de retroalimentación también incluye aquello que el empleador devuelve al empleado a cambio del trabajo desempeñado, de forma que una fuerte disminución de este factor traerá consigo una disminución de la motivación global y eso, señores del "Los recortes no afectarán a la calidad asistencial" SÍ afecta a la calidad asistencial y al desempeño de los profesionales sanitarios.

Y no estamos hablando sólo de dinero, sino de contratos mensuales a tiempo parcial (a pesar de que el tiempo trabajado sea el mismo y se pague en otro concepto más barato para el contratante), frases telefónicas en boca de administrativas del tipo "es que preferimos contratar hombres por eso de los embarazos y tal", aplicación economicista (y unilateral) de legislaciones que bien se podrían aplicar de otra manera...

Después de años comerciando (podríamos decir "gestionando", pero el concepto de "Gestión" es algo a lo que tenemos el respeto suficiente) con la motivación de los profesionales sanitarios y supeditándola al cumplimiento de unos objetivos de ética dudosa y utilidad clínica controvertida (lean este post de Sergio Minué sobre incentivos), ahora se alude desde los órganos de dirección a la "responsabilidad profesional" y el "compromiso con los pacientes" como motores para mantener la calidad de la asistencia sanitaria... y la verdad es que se antoja complicado que profesionales que han visto recortado su salario en 4 ocasiones en los últimos dos años y cuya estabilidad laboral es la misma que la de un dependiente de McDonalds vayan a conseguir que la motivación intrínseca realice el contrapeso necesario para hacer realidad eso de que "Los recortes no afectarán a la calidad asistencial".

En un editorial de la revista Atención Primaria, Salvador Peiró comenta las negritas son mías):
Entre las opciones posibles para mejorar el balance entre ingresos y gastos en el sector sanitario, los (sucesivos) gobiernos, siempre a regañadientes, han optado por aplicar (también sucesivos) recortes en los salarios de los trabajadores y profesionales (en algunas CCAA incluyen recortes sanitarios específicos, adicionales a los aplicados al resto de empleados públicos), en los precios de los medicamentos y de alguna cosa más, y por trasladar parte de estos precios a los usuarios. El porqué no es difícil de entender. Los recortes son relativamente fáciles de implantar. Y a los ministros y consejeros de Hacienda que -no nos engañemos, del sector sanitario saben poco más que las cifras del gasto total- les parecen ahorros claros. Euros contantes y sonantes.
Pero los recortes, pese a ofrecer cierto alivio inmediato a las haciendas públicas, son una pobre solución a medio-largo plazo. Tienen suelo. Se agotan en si mismos. No actúan sobre los factores subyacentes en el crecimiento del gasto (tanto los salarios como los precios de los medicamentos no eran especialmente altos en España). Penalizan a los centros y a los profesionales más eficientes. Generan malestar en los sanitarios y, especialmente cuando se hacen como se están haciendo, deterioran la posible colaboración con los clínicos, incrementando la entropía del sistema. Olvidan que los costes sanitarios están directamente relacionados con las decisiones clínicas

Cada vez hay más decisiones que hacen pensar en que el Ministerio de Sanidad no intenta ni por asomo construir un sistema sanitario mejor, más equitativo, eficiente y de calidad, sino que tras la vuelta al sistema de aseguramiento (vía RD 16/2012), el desaguisado de la desfinanciación de medicamentos,  la refinanciación de medicamentos puntuales obedeciendo a los dictados de alguna empresa farmacéutica y la inclusión en su "Consejo Asesor" (esos que decidirán -o a los que se utilizará para decir que han decidido- qué se sigue financiando y qué no) de un sinnúmero de personas con conflictos de intereses aún por declarar, la gestión de profesionales ha dado paso a un nuevo concepto: la digestión de profesionales.

Si tienes trabajadores descontentos con su trabajo siempre será más fácil destruir la empresa para la que trabajan y venderles la promesa de que el futuro será mejor (al menos para ellos, aunque ni siquiera sea así).

Por cierto, si buscan en Google "Los recortes no afectarán a la calidad asistencial" (no olviden las comillas para que sólo salgan los resultados buscados) salen 99.000 entradas... ahí es nada...

-------------------------------------------------------------
Tres lecturas más-que-recomendables al respecto:

1- El gerente demediado: ¿Hacen tus incentivos más daño que beneficio?
2- Peiró S. Para salir del hoyo, lo primero es dejar de cavar. Atención Primaria. 2012. [Texto completo]
3- APXII: Motivación y dirección de personas en medicina de familia: Dejad de jugar con nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario