27.11.13

Los médicos y el onanismo literario.

En estos últimos días miles de médicos cuelgan en sus cuentas de facebook y twitter un artículo de Risto Mejide (Urgencias) y otro de Pérez-Reverte (Se ruega no escupir al médico) -este último de hace un año, que por algún motivo se ha redifundido en estos días-. 

Para que un texto se vuelva viral entre los médicos ha de tener una característica imprescindible: ensalzar al médico como sufrido profesional de práctica intachable y caracterizar su profesión como la más importante entre todas. A partir de ahí ya podemos entrar en matices. No es necesario que el texto plantee una visión novedosa, maneje datos llamativos o se construya sobre una base conceptual que muestre un amplio conocimiento de nuestra sociedad. No. Ni siquiera es necesario que prescinda de los lugares comunes (el hospital como igualador de vanidades -ya sabemos que no- y demás). Solo necesitamos que diga lo que nosotros queríamos que dijera y que lo diga alguien famoso, para poder difundir aquello que nosotros "siempre hemos dicho" aludiendo al argumento de autoridad de un "lider de opinión" (1) que lo que hace es considerarnos a nosotros -los médicos- como argumentos de autoridad... un razonamiento circular en toda regla.

Menos Ristomejides y Perezrevertes y más Berger, Heath, Irigoyen o Sánchez. Nos darán menos palmaditas en la espalda, pero nos abrirán mucho más los ojos.


(1) Que Risto o Pérez-Reverte sean líderes de opinión está bien. Que lo sea Belén Esteban está mal. ¿Por qué unos bien y la otra mal? Como el nivel de conocimientos sobre las dinámicas de interacción social no parece ser el factor diferencial, suponemos que es la actitud de "superioridad moral" la que convierte a unos en líderes de opinión aceptables. 

2 comentarios:

  1. Todo ello hunde las raices en la consideracion clasista de que los medicos pertenecen(mos?) a un estrato social superior.
    Como no pertenecemos a ese estrato (si no al mismo estrato donde estan todos aquellos que, como nosotros, no son dueños de sus medios de produccion, hasta que cooperativicemos hospitales claro), nos entra esa disonancia cognitiva (que ademas, generalmente asignamos al "obrero" que se compra una tele de plasma, no a nostoros mismos) y nos gusta cuando alguien nos recuerda que somos especiales.

    Y entonces, en vez de alcanzar ese estatus superior mediante el consumo (hoy me siento muy Vebleniano, que tengo el Black Friday a 2 dias de distancia) lo alcanzamos mediante la penitencia.

    "Nos sacrificamos ante todos vosotros, bajando a esta clase a la que el resto perteneceis pero nosotros no, para salvaros vuestras vidas"
    Por suerte alguno ya sabe que no "bajamos" a esa clase al entrar al hospital y es capaz de verlo todo sin la distorsion que genera el creerse de una clase superior, sacrificado para atender a la "plebe".

    De comer a parte las practicas privadas, que no hacen mas que crear dos estratos de clase dentro de los medicos (los que son dueños de los medios y los que no) y con ello cambiar el balance de poder a la hora de poder discutir sobre la generacion de enfermedad.

    (Todo lo anterior lo ha escrito un mono sobrecafeinizado mezclando textos de lideres de opinion de verdad)

    ResponderEliminar
  2. Esa reacción es tipica de todas las 'profesioanes liberales' que aunque hoy estén proletarizadas se ven aun por encima del comun de los currelas. Luego cada uno psicologiza como puede.

    Lo preocupante es que es el caldo de cultivo natural de los upyd, frente nacional, amanecer dorado....

    ResponderEliminar