Imagine que a usted se le estropea el coche y usted lo lleva a un taller. El empleado del taller le dice que su coche necesita arreglar una pieza y que habría otra que cambiarla no le vendría mal. Le dice que pase por la caja para abonar el importe. Usted le pregunta que cuánto dinero será eso aproximadamente, sobre todo para saber si cambiar la pieza que "no le vendría mal cambiar" ("porque si no es imprescindible..." piensa para si mismo). El mecánico le dice "pues la verdad es que no tengo ni idea de lo que cuestan las piezas con las que trabajo".
Si cambiáramos mecánico por médico y usted por paciente tenemos lo que sería una situación estándar en la mayoría de las consultas de éste, nuestro sistema sanitario.
Porque ahora que tanto hablamos de prescribir por principio activo, disminuir el gasto farmacéutico, uso adecuado del medicamento, blablabla,... es raro escuchar voces (excepto por alguno con la cabeza muy bien amueblada) que se pregunten ¿saben los médicos lo que cuesta lo que utilizan?... ¿repercutiría ese conocimiento de alguna forma en su perfil de prescripción?...¿nos da igual todo eso a los médicos?
A este respecto escribió algo nuestra queridísima Adrastea_Quiesce (et al) en un ejemplo de que los trabajos realizados en la universidad deben servir para evidenciar vacíos de conocimiento y formación en nuestra etapa de estudiantes... "¿Conocen los médicos el valor de lo que usan?" se llamó el trabajo... y aunque tal vez yo cambiaría el término valor por coste, es una suerte poder releerlo...
lean y comenten...