[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]
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9.10.16

Farmacias, homeopatía y la dicotomía consumo - salud.



En los últimos días varios medios de comunicación se han hecho eco de una iniciativa llevada a cabo por un colectivo de farmacéuticxs para hacer masa crítica contra la presencia de la homeopatía en el desempeño de la profesión farmacéutica, y muy especialmente contra su presencia en el arsenal comercial (¿y terapéutico?) de las oficinas de farmacia. Han emitido un comunicado (con recogida de firmas) donde se hacen varias propuestas en torno al apoyo de sociedades científicas e instituciones varias a la homeopatía, su presencia en los Colegios Oficiales de Farmacéuticos o, como hemos comentado, la salida de la homeopatía de las oficinas de farmacia.

Estamos de acuerdo con estas reivindicaciones y las que versan sobre aspectos institucionales serían extrapolables a las organizaciones médicas (podríamos ahondar en qué ocurre con los productos que no son homeopáticos pero que tampoco sirven para nada y que sí tienen el sello de "medicamento" en toda regla); sin embargo (ese "pero" tan esperado en medio de algunas frases) creemos que el techo de cristal de esta iniciativa es tremendamente bajo, porque es imposible llevar a cabo una salida de los productos sin evidencia científica de las oficinas de farmacia sin replantear por completo el modelo de ordenación farmacéutica.

Las oficinas de farmacia tienen un modelo de negocio (sí, de negocio) en el cual la venta de medicamentos de prescripción médica siempre ha jugado el papel de estabilizador del negocio (especialmente en la época de aumento desaforado del gasto farmacéutico ambulatorio y cuando el retraso en los pagos a las oficinas de farmacia no suponía el lastre de los últimos años) y la venta de exposición relacionada con medicamentos no sujetos a prescripción, productos cosméticos, analíticas capilares de dudosa (ninguna) utilidad y productos homeopáticos/"""alternativos"""/una-mezcla-heterogénea-de-cosas que desempeña un importante factor de incremento de ingresos no tan dependientes de la prescripción médica aunque siempre se pueda utilizar la interacción usuario-oficina de farmacia a partir de una receta bajo prescripción para vehiculizar otro tipo de demandas.

Nosotrxs creemos que la oficina de farmacia ha de ser más un espacio generador de salud que generador de consumo, y que la sostenibilidad económica de las mismas deba garantizarse (especialmente en aquellas regiones en las que las oficinas de farmacia no son sostenibles con el actual modelo de negocio: pueblos pequeños, principalmente) así como se debe garantizar la sostenibilidad de cualquier centro sanitario. Lo que creemos es que no es compatible pensar que la oficina de farmacia pueda per/sub-sistir si no es mediante la venta de productos de dudosa (o ninguna) utilidad terapéutica y generando demanda (que no necesidad) de consumo en el ámbito de la salud.

En los últimos años han aumentando las iniciativas procedentes de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y Sociedades Científicas de Farmacia relacionadas con la prestación de servicios de atención farmacéutica dentro de las oficinas de farmacia, especialmente en el ámbito de la polimedicación y las patologías crónicas. Que las oficinas de farmacia desempeñen un papel en la atención del paciente crónico que acude periódicamente a ellas a por medicación parece lógico y puede suponer una oportunidad de contribuir a mejorar la efectividad y la seguridad de los tratamientos, sin embargo, ¿es esto posible en un sistema repleto de incentivos para que la atención introduzca nuevos productos en el consumo del usuario? ¿es esto posible en unos lugares orientados a incrementar los metros cuadrados de exposición comercial para rellenarlos de productos que poco o nada han probado en lo que a mejorar la salud de quienes los consumen se refiere?


Nos avergüenza entrar en oficinas de farmacia y que el/la farmacéuticx nos ofrezca homeopatía para la migraña (been there) como tratamiento alternativo/sustitutivo "y con menos efectos secundarios", pero creemos que o se plantean modelos alternativos de ordenación farmacéutica o es simplemente imposible que se generalicen posturas que defiendan la conversión de las oficinas de farmacia en "zonas libres de pseudociencia".

10.12.13

No sin evidencia: la homeopatía, el ministerio y nosotros


El Ministerio de Sanidad, en su empeño por entrar en los anales del monguerismo ministerial, se ha metido en un buen jaleo al anunciar la regularización de 19.000 preparados homeopáticos que estaban en un limbo legal. Una buena contextualización de esta medida y de sus porqués (ajustar la legislación española a la europea) se pueden leer en las entradas de Vicente Baos "Regular la nada homepática" y "Agitando el agua homeopática".

A raíz de estas medidas, un grupo de médicos han puesto en marcha un manifiesto llamado "No sin evidencia", que se puede leer en la web http://nosinevidencia.wordpress.com/. Resaltamos a continuación los cuatro puntos con los que cierra el manifiesto:

Por lo tanto, solicitamos:

  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

 No podemos estar más de acuerdo con el manifiesto, y así lo manifestamos, pero hemos de comentar algunos aspectos que no acabamos de ver claro cuando se aborda de forma general el tema de la homeopatía y de otras terapias pseudocientíficas -y conste que no comentamos esto en relación con la mencionada iniciativa, sino que basta con buscar "homeopatía e idiota" en internet para ver los problemas de pedagogía que tenemos desde la ortodoxia científica-:

  • La idiotización del usuario nos parece una actitud deontológicamente reprobable y humanamente execrable. Colocarnos en una posición de superioridad moral a través del uso del método científico no nos parece una forma ética ni efectiva de abordar la utilización de terapias pseudocientíficas por parte de la población.
  • No hemos de olvidar que multitud de médicos prescriben engaños remedios homeopáticos a sus pacientes. Es ahí, en el regulador (ministerio) y el prescriptor (médico o relacionado) donde hemos de poner el énfasis de la crítica.
  • Como dice el manifiesto de #nosinevidencia, los criterios de efectividad y seguridad deben aplicarse no solo a los compuestos homeopáticos sino igualmente a cualquier prestación terapéutica o diagnóstica aprobada y financiada por parte del Sistema Nacional de Salud. Defender medicamentos sin efectividad comprobada y denostar la homeopatía es transmitir que el único chiringuito pseudocientífico que nos vale es el nuestro.
  • Tenemos que preguntarnos por qué los pacientes acuden a terapias pseudocientíficas como alternativa a los tratamientos científicamente avalados. ¿qué aporta el homeópata frente al médico alópata? A este respecto podemos hacer referencia a la serie "El mentalista", donde se muestra muy bien cómo son criterios de mera observación y empirismo los que al disfrazarse de artificios y mercadotecnia pueden pasarse como "extraordinarios" o "sobrenaturales"...

Como perla final, os dejamos un vídeo en el que se puede ver claramente quién padece y quién se lucra vendiendo humo.





P.S: al final, cuando uno conversa sobre estos temas -y he de confesar que la conversación la suelo tener con gente que tiene muy claro que la homeopatía no es una opción válida- siempre me queda la sensación de que en las facultades de medicina nos hace falta aprender a pensar en torno a un par de preguntas: "¿es la ciencia la única forma de conocimiento válido?" (en su defecto: ¿sólo podemos obtener conocimiento válido para la medicina a partir del conocimiento científico?) y "cuando no disponemos de pruebas de la efectividad de un tratamiento, ¿podemos afirmar que no funciona o simplemente no podemos afirmar que funciona?"