[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]
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30.12.14

El 2014 de médicocrítico: 12 meses, 12 párrafos.

Muchos temas, nuevas -y maravillosas- incorporaciones al blog, muchos datos, muchos gritos, algún eslogan y al menos cinco millones de contradicciones. Y párrafos, muchos más de los algo-más-de-12 que os dejamos ahora.

Ser campeones del mundo en trasplantes (lee ese enlace, te harás un favor) y no saber gestionar un ciclo normal de gripe es una de las contradicciones que mejor define nuestro sistema sanitario, un sistema que partiendo de la base conceptual de la universalidad, integralidad y calidad, va caminando hacia el mantenimiento de pequeños espacios de excelencia propagandística que permitan mantener alguna razón para seguir autoproclamándose elmejorsistemasanitariodelmundo aunque una pequeña brisa haga temblar sus cimientos.

Por lo tanto, hoy día,  luchas como la de Stop Desahucios o la de las Corralas no hacen otra cosa que lanzar a la calle lo que siempre ha estado en un papel. Hoy, la ciudadanía construye derechos a partir de la lucha social, construye salud a partir de plataformas ciudadanas (buena prueba de ello es el estudio realizado por la médica de familia y antropóloga médica Elena Ruiz Peralta «Desahuciar, desalojar, ejecutar. Cuando la política callejera se convierte en medicina»). 
Así pues, podremos hablar de estas luchas como focos de salutogénesis, que llevan la estrategia de “Salud en todas las políticas” a la calle, en la que la salud se convierte en un eje transversal al realizar acciones políticas con impacto positivo en salud, ya sea por hacer de la unión ciudadana un activo en salud o por intentar conquistar un derecho que les fue arrebatado. 

La situación actual no invita al optimismo en relación al futuro de la Atención Primaria en los países occidentales, especialmente en España. Las presiones económicas, el incremento de las demandas y expectativas de la población y la falta de un rumbo político que claramente apuesta por una asistencia integral lo más cerca posible del entorno del paciente, hacen que sea previsible pensar en un futuro inmediato de mayor debilitamiento de la Atención Primaria y un desplazamiento de la actividad hospitalaria hacia entornos previamente ocupados por el primer nivel asistencial (mediante integración vertical o mediante ocupación de nichos al estilo de ciertos dispositivos de atención a la cronicidad).
Desde los profesionales de Atención Primaria, además de continuar con el correcto desempeño de sus funciones, es clave identificar cuál es el valor añadido que pueden aportar frente a la hiperespecialización procedente del hospital; aquí desempeña un papel clave el concepto de interseccionalidad[xviii], acuñado por los feminismos negros pero de aplicación clara en nuestra práctica clínica, que alude a la conjunción de diversos ejes de desigualdad para resultar en consecuencias distintas a la simple suma de cada uno de los ejes; en nuestro caso, esta interseccionalidad estaría representada por el mayor peso de la multimorbilidad en nuestra asistencia sanitaria y en el consumo de recursos[xix], frente al predominio mainstream de los modelos de asistencia a la cronicidad. 
La medida de (re)introducir la desgravación fiscal de los seguros sanitarios privados tiene una efectividad no contrastada para la reducción del gasto sanitario público y se enfrenta a graves problemas de equidad. En el contexto de nuestro sistema sanitario de cobertura casi-universal (aunque en proceso progresivo de adelgazamiento de la cobertura a marchas forzadas) es injustificable esta medida, sólo motivada por el intento de apoyar el negocio de la sanidad privada o por tratar de continuar adelgazando un sistema sanitario que no tiene un problema grave por la parte del gasto sino por la de los ingresos, y que se vería necesitado de una reforma fiscal, pero en el sentido contrario de la que previsiblemente anunciará este gobierno.

Al igual que con el debate sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, el uso del envejecimiento poblacional como factor principal de aumento del gasto sanitario introduce elementos de análisis que se alejan de lo técnico y se acercan a las preferencias de modelo de sociedad y sanidad. Frente a una situación en la que el principal factor determinante del aumento del gasto sanitario es la introducción de innovaciones tecnológicas -situación para cuyo abordaje se precisaría de la entonación de un mea culpa por parte de los decisores político-sanitarios de los últimos años y la asunción de responsabilidades para el cambio- se articula un discurso en el que losculpablesdel incremento del gasto es "el envejecimiento", esto es, "la población".
Es posible que el envejecimiento juegue un papel en el incremento del gasto sanitario; es probable que sea un papel meramente marginal, siendo más importante la pluripatología -no tanto la cronicidad-, la introducción de tecnologías sin evaluación previa, la ausencia de compromiso con la organización sanitaria por parte de los agentes de gasto -los trabajadores-,... Además, desde el punto de vista de la ética política, tal vez habría que sustituir el discurso culpabilizador del envejecimiento por uno que realmente pusiera en el centro aquello que parece ser más importante para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario (sostenibilidad externa -reforma fiscal- e interna -mejoras de la eficiencia, reforma de la incorporación de prestaciones,...-). 


En el caso con el que comenzamos este post, ¿tiene sentido que un sistema público de salud -y hacemos hincapié en el carácter público de la institución porque su perspectiva tiene que ser social- seleccione los pacientes a los que se realice la cobertura de una prestación en función de quién considera que es el responsable del desarrollo de la enfermedad en cuestión? ¿Por qué los pacientes que adquirieron el virus de la hepatitis C en una transfusión deberían ser merecedores de un tratamiento que habría que negarle a los que se infectaron por el consumo de drogas por vía parenteral? ¿Y los que se infectaron al ser tratados de procesos a los que podemos, socialmente, atribuir una responsabilidad individual directa dentro de algún marco ideológico -problemas relacionados con el alcohol o las prácticas sexuales, por ejemplo?
Venimos de un sistema de conocimiento que, inserto en un tipo de sociedad concreto, ha tendido a atribuir conductas a individuos sin plantear sus determinantes sociales más allá de los marcos teóricos. Ese marco basado en las conductas y responsabilidades individuales se refleja en el concepto social de gestión y distribución de recursos... Ahora mismo seguimos, en gran parte, instalados en una visión utilitarista con trazas de anarcocapitalismo -en lo relacionado con la atribución individual de las responsabilidades-... y cambiarlo es un proceso cuya responsabilidad es colectiva.

En sanidad siempre ha existido la queja de que los que dirigían el sistema sanitario desde la política no tenían mucha idea de cómo latía esta en sus posiciones más cercanas a la población. Ahora nos encontramos con sanitarios y población general implicados en estos movimientos que, a pesar de tener un gran conocimiento del micro/meso-sistema sanitario, tal vez pueden verse más perdidos (o con un marco teórico más difuso) en el nivel macro.

Por ello, y basándonos en el siguiente esquema (extraído de una clase de Antonio Moreno en el Máster de Salud Pública de la Escuela Andaluza de Salud Pública), vamos a ir desgranando algunas de las líneas que consideramos fundamentales para la creación/elaboración de un programa electoral sobre salud y sanidad.


La planificación sanitaria basada en el ahorro (lineal) y no en el uso adecuado de los recursos sanitarios (los existentes y los que se precisen) lleva a generar aberraciones organizativas como las que hemos podido ver. Hay quien señala como llamativa la falta de presencia pública de Ana Mato -que al parecer está en la playa-, personalmente nos parece que es mucho más útil la coordinación de Mercedes Vinuesa que el papel que pueda desempeñar la ministra, dado que ya ha dado muestras de que no está en ese cargo por sus conocimientos sobre gestión o sobre el ámbito del ministerio.
En relación al segundo aspecto no tenemos dudas. La defensa de una sanidad universal incluye a un cura que trabaje en Liberia y que reúna las condiciones para su repatriación para ser tratado en un centro sanitario de nuestro país e incluye a un inmigrante indocumentado; así mismo, nos asquean bastante los argumentos basados en que Miguel Pajares dedicaba su vida a los demás y por eso se merece la repatriación... esta visión profundamente utilitarista tal vez desecharía la repatriación de Miguel Pajares si éste fuera un ladrón o un traficante de diamantes; sin embargo, para nosotros el sistema sanitario no es un juez que dictamine el valor individual de los actos de las personas y en función de ello otorgue prestaciones de acuerdo con el nivel de merecimiento.
Un sistema sanitario en el que el derecho a la asistencia se conquista de forma independiente a la condición de cotizante a la Seguridad Social elimina del debate actitudes y planteamientos que no ayudan a una mayor gestión de estas emergencias y que, en ocasiones, se convierten en el centro de atención. Por ello es por lo que debemos seguir luchando. 


Para abordar el estudio de la seguridad de las vacunas necesitamos de mejores herramientas y, posiblemente, de un campo de juego epistemológico más rico. Para abordar la comunicación de riesgos y eventos adversos precisamos de instituciones más fuertes y sin miedo a afrontar la rendición de cuentas como la sociedad actual les debería exigir.


Salgamos y miremos de nuevo el paisaje.
Umbrella repugna, pero no es la repugnante. Son las normas de juego neoliberales las que colocan a Umbrella en esa posición dentro de la cual su movimiento congelaóvulos es perfectamente coherente. Un sistema redondo y estable como el neoliberal (concretamente una bola de pinchos que se estabiliza clavándose en la carne de sus esclavos) sólo puede nutrirse de un sistema aún más estable y redondo, mucho más arraigado en la historia, en las columnas familiares, en tu propio pensamiento. De ese otro sistema también somos esclavos. Las respuestas de rechazo mantienen de fondo el considerar a los úteros en su conjunto. A los padres en su conjunto. A los trabajadores con útero como uno solo.

Nos encanta esta noticia. Porque no aporta nada nuevo respecto a Umbrella o al neoliberalismo. Pero en el rechazo que te genera puedes palpar toda la mierda patriarcal que te remueve. Puedes palpar cómo subrepticiamente estás opinando qué es lo que deben hacer las mujeres (como si fueran sólo una), por qué deben hacerlo, cuál es en el fondo su prioridad vital y cómo y cuándo debe ser la crianza de sus hijos. Eso que está detrás de tu rechazo es pus patriarcal, y te está avisando de cómo drenarlo. 


Algunas actividades preventivas ahorran dinero. Otras no. Algunas ayudan a mejorar tu salud en el futuro. Otras no. Algunas incluso pueden empeorarla en el presente. Sin embargo, el valor de las actividades preventivas que merecen la pena (no de todas, sino de las que merecen la pena) no es el de disminuir el gasto sanitario, sino el de lograr uno de los objetivos fundamentales del sistema sanitario: conseguir que la gente mantenga un elevado nivel de funcionalidad social la mayor cantidad de tiempo posible.
Las funciones de oferta y demanda de servicios sanitarios son lo suficientemente complicadas como para que el concepto "prevención" tenga una influencia muy limitada en ambas -tanto para aumentarlas como para disminuirlas-; así mismo, el gasto sanitario seguirá cabalgando sin cesar mientras un montón de expertos conferenciantes en política sanitaria, profesionales sanitarios y políticos varios ponen las manos en su cabeza y al grito de "más prevención" se preguntan por qué si estamos previniendo todas las enfermedades posibles la gente sigue consumiendo recursos sanitarios. 


No nos sorprenden las torturas, no nos sorprende que hayamos conseguido seguir viviendo mientras sabemos que es algo que ocurre -también en nuestro país-, pero sigue sorprendiéndonos que el "ayudar a mejorar la salud de la gente" pueda convertirse en "este hombre está perfectamente, déjalo sin dormir 100 horas que lo va a aguantar sin problemas". Colaboradores necesarios. Una vez más.  

España: cuanta más libertad para abortar, menos se aborta.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha publicado las estadísticas sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) pertenecientes al año 2013. Esto supone dar datos del segundo año en el que la actual ley del aborto estuvo vigente.

Con los datos del año pasado parecía cumplirse aquello de que las leyes más permisivas con la práctica del aborto no producen un aumento de los mismos, sino más bien al contrario ("¿El aborto libre fomenta el aborto? Dejad que lo dudemos..."). Los datos publicados ahora vienen a refrendar ese descenso de interrupciones voluntarias del embarazo practicadas en nuestro país, suponiendo la primera vez de la serie estadística publicada en la que dos años consecutivos se registra un descenso en la tasa de IVE/1.000 mujeres entre 15 y 44 años.

Comentamos a continuación algunos aspectos de este informe del ministerio.

1. Descenso en el número de interrupciones voluntarias del embarazo practicadas.

Las cifras son bastante claras. Sin haber existido cambios en la metodología de recogida de datos, se observa una disminución en todos los grupos de edad excepto en las mujeres entre 30 y 34 años, en las que hay un leve aumento. El grupo de edad entre 15 y 19 años, uno de los más controvertidos por su presencia constante en el discurso de los contrarios a la actual ley del aborto, ha vuelto a presentar una tasa más baja que la del año previo.

Las distintas evoluciones se pueden observar en la siguiente gráfica.


2. La privatización de una prestación pública.

Extraemos una tabla del propio informe del ministerio:


Como podemos observar, cuando las IVEs se llevan a cabo en un centro hospitalario (en menos del 12% de los casos), la realización en centros públicos es en un tercio de dichas ocasiones. Sin embargo, en las IVEs practicadas en centros extrahospitalarios, los centros públicos tan solo representan 1 de cada 20 IVEs de este tipo. De forma global, tan solo el 8.96% de las interrupciones voluntarias del embarazo se practican en centros públicos.

Este hecho determina, generalmente, un incremento en la burocratización del proceso desde que la mujer llega al centro sanitario donde comunica que cree estar embarazada y que quiere realizar una IVE hasta que se hace efectiva la práctica de la misma. Burocratización que, además, saca de los cauces asistenciales habituales la práctica de las IVEs, favoreciendo que no sea una prestación sanitaria (sociosanitaria, incluso) más, sino que pase al baúl de la trastienda sanitaria.

Mientras las IVEs no formen parte de las prestaciones habituales que se llevan a cabo en los centros públicos no dejarán de ser una prestación ante la que el sistema sanitario se tapa los ojos (muestra de ello es la nula implicación del ministerio en la propuesta de reforma de ley del aborto intentada por Ruiz Gallardón) con la complacencia de los profesionales sanitarios, que no tienen que afrontar un tema a menudo polémico dentro de sus entornos de trabajo.

3. El aborto no es un asunto epidemiológico.

Por último, no queríamos terminar sin comentar que, aunque nos alegre ver que políticas más permisivas en materia del aborto se traducen en descenso de la tasa de IVEs practicadas (no somos de los de "el aborto es un drama" -odiamos esa frase y todo lo que encierra-, pero tampoco creemos que sea algo gustoso), nos resistimos a creer que las políticas sobre el aborto deban formularse en clave epidemiológica.

El aborto forma parte de los derechos de la mujer y las políticas en torno a él tendrán que encuadrarse dentro de un marco global de políticas en materia de salud reproductiva. Como dicen en este artículo de Pikara, "el aborto no es un acto íntimo, sino político", y es desde esa posición desde la que debe ser pensado, no desde el hermetismo de lo individual ni desde la frialdad de lo epidemiológico.

[y sí, seguimos pensando que es un tema sobre el que no debatir]

13.6.14

Síndrome post-aborto: moralismo religioso frente a la ciencia y los derechos.

Hace dos años publicamos un texto titulado "El síndrome post-aborto: una mentira repetida mil veces..."; hoy queremos compartir las conclusiones de un texto publicado en Social Science & Medicine por Kimberly Kelly [enlace al texto completo en dropbox]:

No es algo nuevo que los criterios sociales sobrepasen a la evidencia científica en debates sobre condiciones médicas. Sin embargo, en el caso del síndrome post-aborto (SPA), las proclamas sociales y los estereotipos de género han desbordado una evidencia procedente de la investigación científica que, directamente, contradecía su existencia. Las conclusiones de organizaciones profesionales con credibilidad se han visto burladas por los activistas antiabortistas evangélicos. Las proclamas acerca de la naturaleza innata de la mujer, que dibujan ciertos estereotipos de género, aún resuenan de forma importante en la población estadounidense de modo que el síndrome post-aborto aparece como legítimo. Las reivindicaciones en torno al síndrome post-aborto, en la medida en que son tomadas en serio por las personas que elaboran las políticas, aparecen como la respuesta de los activistas antiabortistas frente al problema del aborto y justifican políticas que buscan fortalecer roles de género tradicionales. Los defensores de la existencia del síndrome post-aborto afirman ayudar a las mujeres que han abortado o a las que están considerando abortar; pero también están tratando de convencer a las mujeres que han abortado de que están sufriendo serios trastornos psicológicos a la vez que les prescriben consejo cristiano aficionado -no el trato profesional que sería lo recomendado para abordar un caso de síndrome de estrés post-traumático u otras formas establecidas de trauma-. Los consejeros aficionados de los grupos de apoyo al síndrome post-aborto no tienen ninguna cualificación o credenciales para llevar a cabo los diagnósticos que realizan, simplemente son activistas de los centros de emergencias relacionadas con el embarazo o investigadores de la industria relacionada con el síndrome post-aborto -que tampoco son médicos ni psicólogos-, no estando cualificados para emitir diagnósticos médicos.
Las mujeres que están considerando someterse a un aborto están recibiendo información incorrecta e inapropiada acerca de los riesgos psicológicos del aborto, vulnerándose su derecho y capacidad a la toma de decisiones reproductivas informadas. Las visiones esencialistas de género planteadas por los defensores de la existencia del síndrome post-aborto les llevan a defender políticas paternalistas en materia de aborto que afirman "proteger" a la mujer de sus propias decisiones. De este modo, la certeza mostrada por activistas, investigadores defensores del síndrome post-aborto y elaboradores de políticas en relación con las demandas de reconocimiento del síndrome post-aborto no parten de información científica o evidencia confiable, sino de fervor moral y religioso. Mientras que los defensores de la existencia del síndrome post-aborto se alzan para conseguir sus objetivos políticos consistentes en limitar o eliminar el derecho al aborto, las mujeres se encuentran en un riesgo real de perder su autonomía reproductiva. Lo que los antiabortistas no han podido obtener con argumentos religiosos centrados en el feto, pretenden lograrlo con pseudociencia engañosa.
El artículo es muy interesante y dibuja una realidad que podemos extrapolar a diversos países. Frente a la defensa de unos derechos reproductivos se plantea el uso de la ciencia como victimización de la mujer y negación de su capacidad de decisión. El cuerpo de la mujer como campo de batalla, con la religión y la pseudociencia aliándose en su contra.

27.1.14

Economía política del aborto

La legislación sobre el aborto es un ejemplo de proceso que se puede interpretar en clave de economía política. Los colectivos feministas son, como es lógico, el colectivo social que mejor ha entendido este hecho; para ilustrarlo basta con leer las siguientes líneas, extraídas de un artículo de nodo50 (1), a partir  de una conferencia de Silvia Federici:

Esta conexión entre el desarrollo del capitalismo y la caza de bruja se pone de manifiesto al examinar las acusaciones típicas:
1. La mayoría de “brujas” era mujeres mayores, pobres y mendigas a las que se acusaba de usar medios mágicos para robar comida y vino o de ser las causantes de la enfermedad o muerte de animales pertenecientes a personas a las que habían mendigado y estas se habían negado a ofrecerles nada. Es decir, se tratan de crímenes contra la propiedad realizados por mujeres desposeídas. La caridad, que había sido una de las virtudes más ensalzadas durante la Edad Media, empieza en esta época a criminalizarse y considerarse un ataque a la ética del trabajo. El mero hecho de mendigar convierte a la gente en sospechosa. Vivir de la comunidad y no de tu propio esfuerzo individual se ve como parte de una ética a erradicar.
2. Otra acusación típica eran los crímenes contra la reproducción. Las acusaciones de matar niños muy posiblemente encubrían realización de abortos voluntarios y contracepción. La persecución de estos actos se plasma en la legislación y muestra el interés del estado en el aumento de la mano de obra para el mercado de trabajo, lo que pasa por controlar el cuerpo de las mujeres. En esta época surge la demografía como ciencia y se inician los registros censales de población. La obsesión por la mano de obra llega al punto de que cuantos más pobres tenía en un país, más rico se consideraba, en tanto que acumulaba fuerza de trabajo.
3. En este sentido, la sexualidad femenina cuando no es productiva, se ve como un peligro. Este control es parte del proceso de disciplinamiento de la clase trabajadora. La caza de brujas es un ataque a las mujeres, pero también a la comunidad, que se ve dividida en un momento en que sufre los ataques de la expropiación, en un proceso que presenta similitudes y paralelismos con la “guerra contra el terror” actual. Es el laboratorio en el que se forja la nueva feminidad propia del capitalismo. A la vez que se cercan los campos comunales, se cercan los cuerpos de las mujeres.
Repetimos... "La sexualidad femenina cuando no es productiva, se ve como un peligro" ... leyendo esto se entiende mejor la noticia que aparece hoy en algunos medios.


Pasamos de un debate basado en derechos (sobre el cual incluso podríamos plantearnos si es algo sobre lo que siquiera debatir o si, al contrario, es igual que debatir si los negros son personas... un debate tan superado como ofensivo) a un debate basado en los beneficios económicos de tener hijos no deseados (con o sin malformaciones). Una vez más, el homo economicus como única dimensión de la persona; la mujer como medio de producción (ni siquiera como fuerza de la misma).

La economía viene a sustituir a los derechos de forma recurrente... lo hizo con la retirada de la asistencia sanitaria a los inmigrantes indocumentados y lo hace con la reforma de la ley del aborto. Lo que nadie nos ha dicho aún es cuántos euros valen nuestros derechos.

El problema argumental que tienen los que anteponen economía a derechos es que siempre tendrán a alguien que les gane en la carrera del charlatanismo y las asociaciones espúreas (o no tanto) entre variables... en el caso de el aborto, la asociación que recurrentemente sale en los debates es la que dice que la aprobación de leyes permisivas sobre el aborto se relaciona con disminuciones de la criminalidad unos años después... la primera vez que leí sobre ese tema fue en el libro Freakonomics, en cuyo blog se ha abordado el tema extensamente (3) -en castellano se puede leer este texto de Politikon-.

Las mujeres tienen en su cuerpo un campo de batalla que trasciende argumento económicos o criminalísticos. Plantear el debate -no me refiero a éste, sino a cualquiera que tenga que ver con derechos sociales- en términos de derechos y no de euros, de ética y no de moral, es un reto que se nos plantea.

Como dice Isidro López en su texto "El  régimen, la Cultura de la Transición y la reforma de la ley del aborto" (2):
Quizá lo que toca es aprender precisamente de la paciencia y la perseverancia del movimiento feminista, un movimiento al que una y otra vez le han quitado el suelo firma ganado con sus luchas -el aborto es el mejor ejemplo. y una y otra vez se ha levantado para volver a batallar por esos mismos derecho y otros.





(2) López I. El  régimen, la Cultura de la Transición y la reforma de la ley del aborto. Fundación de los comunes. Periódico Diagonal.

(3) Levitt S. Abortion and crime: who should you believe? Freakonomics.

24.12.13

Salmo responsorial: "El aborto se ha usado como un método anticonceptivo más".

[Gracias a Sandra Moneo (PP) por permitirnos celebrar la Nochebuena en MedicoCrítico con un salmo responsorial... muy adecuado para la ocasión]

El aborto se ha usado como un "método anticonceptivo más".

Partiendo de la base de que algo que se utiliza después de la concepción ya no es anticonceptivo sino antigestacional, antiparto, antiloquequierasperorespetaloscriteriostemporalesgracias, equiparar el uso del preservativo, la píldora anticonceptiva o la abstinencia (éste último anticonceptivo es, antirracional también, pero anticonceptivo es) es no saber muy bien de lo que se está hablando.

El aborto se ha usado como un "método anticonceptivo más".

Afirmar que "una cifra de 100.000 abortos al año en España es intolerable" cumple todos los criterios de mala comunicación de datos en materia de salud pública, especialmente no utilizar un denominador comprensible para transmitir la información (mejor usar una tasa "XXX abortos/100.000 habitantes") y eliminar la visión longitudinal que permita ver la evolución en el tiempo.

Cuando vemos la foto a lo largo del tiempo nos encontramos conque en un año en el que ha aumentado el número de centros informando sobre las Interrupciones Voluntarias del Embarazo (IVE). -Datos sacados del informe sobre IVEs publicado esta semana por el Ministerio de sanidad, Servicios Sociales e Igualdad-

Ha disminuido (por primera vez desde que hay datos publicados por el Ministerio de Sanidad) el número de IVEs en España


Esto, además, se ha producido en el contexto de una ley de plazos, más permisiva con la realización de IVEs...

...entonces... ¿dar facilidades para que la gente aborte disminuye el número de abortos? Ya comentamos algo aquí hace unos días.

El aborto se ha usado como un "método anticonceptivo más".

Pero en el resto del mundo lo deben haber utilizado como si fuera llamar por teléfono... En la gráfica anterior hemos visto que la tasa de IVEs por cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años en España está en torno a 11... si recordamos una tabla publicada en Lancet (que pusimos en un reciente post de este blog), esa misma tasa de IVE en el resto del mundo sería de 29 a nivel global y de 19 para los países de Europa excluyendo los países del este... aunque las cifras de España sean de 2012 y las de Lancet de 2003, la diferencia es probable que no haya disminuido  (máxime cuando si comparáramos cifras de 2003 la diferencia sería aún mayor).


Contextualizar esta cifra en el tiempo y con los países de nuestro entorno nos indica que lo que algunos sectores de población ven como inaceptable tal vez debería interpretarse como un logro.

El aborto se ha usado como un "método anticonceptivo más".

Lo curioso de esta afirmación es que los que la hacen también están en contra de los "métodos anticonceptivos más": disminuyen el presupuesto para reparto de preservativos en sus campañas ministeriales,  incrementan los copagos de medicamentos -incluyendo la anticoncepción hormonal-, ...


Por último, decir que ojalá pudiéramos afirmar que "el aborto se ha usado como un método anticonceptivo más", pero no de la forma despectiva en la que Sandra Moneo utiliza el término, sino porque las interrupciones voluntarias del embarazo se hubieran integrado de forma natural en la triada "educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir".


Si queréis leer otros posts del tipo "Salmo responsorial"...

21.12.13

Cuando los paternalistas éramos nosotros

Los paternalistas siempre fuimos nosotros, los médicos. Decidíamos quién estaba enfermo y quien no (aunque sufriera... el sufrimiento que caía fuera de nuestras definiciones de enfermedad siempre fue cosa de curas). En las últimas décadas parecía que íbamos avanzando pero, igual que según Weber el Estado es el único que ostenta el legítimo uso de la violencia, los médicos seguíamos ostentando el legítimo uno del paternalismo y la verticalidad. ¿Homosexuales? Enfermos. ¿Transgénero? Enfermísimos... o enfermísimas, que siempre nos liamos. ¿Mujeres con dolores múltiples sin causa orgánica conocida? Locas, todas locas... y las llamamos histéricas para que su útero sea su nombre.
Ahora nos han cambiado el papel, con la ley del aborto (nos negamos a ponerle el nombre de fantasía creado al efecto) que ayer anunció el gobierno, éste pasa a ostentar el rol paternalista que le dice a la mujer "no puedes abortar, pero si lo haces no te voy a juzgar -judicialmente, porque el juicio moral ya está hecho- por ello porque eres una pobre víctima que no es responsable de sus propios actos -cachete en el culo con la mano que no sujeta el puro-". y los médicos pasamos a desempeñar el papel de otorgadores de derechos... ¿cómo?...
...lean el comunicado de la Asociación Madrileña de Salud Mental, una de esas sociedades científicas (de las pocas a las que la palabra "científica" le queda pequeña en vez de grande) de las que (con)fiarse [podéis "menear" su comunicado aquí]:
Desde la AMSM manifestamos nuestro profundo rechazo al cambio legislativo puesto en marcha en torno al aborto. Esta nueva ley, torticera y sarcásticamente denominada “Ley orgánica de protección de la vida del no nacido y de los derechos de la mujer embarazada”, supone un retroceso extremadamente grave precisamente en lo que a derechos de la mujer se refiere. En primer lugar no deja de ser reseñable que se protejan los derechos del feto en un entorno en el que se reducen al mínimo las ayudas a esos mismos individuos una vez nacidos (véanse los recortes en derechos sociales y en ley de dependencia). Como ciudadanos nos manifestamos radicalmente contrarios a un cambio legal que no disminuirá el número de abortos (hay evidencia sobrada al respecto) sino que, en el caso de las mujeres sin recursos económicos, las empujará a realizar dichos procedimientos en la clandestinidad con el consiguiente riesgo para sus vidas. Rechazamos esta medida también en tanto y cuanto supone perpetuar una concepción paternalista de los derechos reproductivos, que despoja a la embarazada del derecho a decidir acerca de su propio cuerpo. La maternidad no es una experiencia de la mujer sino una propiedad del estado.

Pero desde la AMSM, en calidad de profesionales de la salud mental, queremos recalcar nuestro rechazo desde otro ángulo más, el del papel represor que se nos confiere. Desde su nacimiento la psiquiatría ha constituido uno de los elementos del poder para controlar a la población mediante medidas de disciplinamiento, especialmente en el ámbito de la libertad sexual (hasta 1973 defendimos que la homosexualidad era una condición patológica, y aún hoy se mantiene en discusión la validez de nuestros conceptos acerca de los trastornos sexuales y de género). Durante todo este tiempo han resultado fundamentales los movimientos sociales reivindicando dichas libertades sexuales (insistimos, con mucha frecuencia cercenadas invocando nuestro criterio profesional), movimientos que han discurrido paralelos a la evolución de nuestra especialidad, la reforma psiquiátrica etc, que nos han llevado a entender nuestra profesión como un cuidado a la población, y no como una coacción moralista.
Sin embargo esta nueva ley vuelve a colocar a la mujer embarazada en la posición de ceder el control de su cuerpo a terceros, otorgándonos a los psiquiatras un poder que no queremos: tutelar en una decisión (de relevancia biográfica crucial) a personas adultas y competentes por el simple hecho de ser mujeres. Sólo conserva derecho a decidir sobre sí misma (una vez cuestionada) la mujer violada, la que no es culpable de la situación porque no ha querido tener relaciones sexuales, la que se ha mantenido “casta”. En este contexto nuestra intervención como psiquiatras no proporcionará protección ni está destinada a aliviar sufrimiento alguno, lo que se nos pide es imponer unos criterios morales y religiosos en nombre de unos gobernantes que han convertido en delito lo que consideran pecado.
No queremos tener derecho a decidir sobre úteros ajenos. Porque nuestra profesión nos avala para proteger, cuidar e integrar socialmente a los enfermos mentales, pero no para despojar de derechos a las mujeres.  

20.12.13

¿El aborto libre fomenta el aborto? Dejad que lo dudemos...

Hoy el gobierno (nunca se mereció tanto la minúscula) anunciará/anuncia/ha anunciado que llevará a cabo la reforma de la ley del aborto, para volver a una ley de supuestos similar a la de 1985 (pero, probablemente, más restrictiva si cabe)..

No pensábamos escribir nada en el blog al respecto, por un lado porque ya hemos escrito bastante, y por otro lado porque preferíamos quedarnos callados y dejar que hablaran ellas  (muy recomendable la lista de enlaces que la Revista Pikara ha puesto en su página de facebook)... pero esta intención nos ha durado lo que hemos tardado en leer unos cuantos comentarios de twitter y a Rajoy desde Bruselas.

No vamos a hacer ningún análisis muy sesudo ni a entrar en cuestión de derechos y libertades porque no aportaríamos nada (yo especialmente), simplemente vamos a limitarnos a poneros a disposición unas cuantas herramientas en forma de artículos para que podáis leer, utilizar, esgrimir y repensar... ahí vamos... [además, recomendamos que leais este texto de una compañera, publicado en tercerainformación y que recoge alguno de los textos que aquí nombramos].


La liberalización de las leyes del aborto incrementa el número de abortos? El caso de España. 

[Peiró R, Colomer C, Álvarez-Dardet C, Ashton JR. Does liberalization of abortion laws increases the number of abortions? The case study of Spain. Eur J Pub Health 2001;11(2):190-4 (enlace al texto completo)]

En este texto que analiza el caso de España se afirma en el resumen:
Durante el periodo estudiado, una proporción significativa de las mujeres españolas en edad reproductiva tuvieron abortos en Inglaterra, Gales y Holanda. La descriminalización no ha tenido un efecto observable en las tendencias de la práctica de abortos, pero sin embargo ha beneficiado a las mujeres españolas haciendo el aborto más accesible localmente y, de este modo, reduciendo las desigualdades derivadas de la falta de acceso adecuados servicios sanitarios.
Es interesante leer el texto original (como casi siempre, que si no os engañamos ;)) puesto que en la discusión hablan de los posibles sesgos del estudio y nos indican por dónde deberían ir (o haber ido) las ivnestigaciones posteriores.

Tendencia de las desigualdades en abortos inducidos según nivel educativo en mujeres de entornos urbanos.

[Perez G, García-Subirats I, Rodríguez-Sanz M, Díez E, Borrel C. Trends in inequalities in induced abortion according to educational level among urban women. J Urban Health 2010;87(3):524-30 (enlace al texto completo)] 

Este texto ya lo comentamos en el blog hace unos meses; extraemos dos párrafos de dicho post.

Entre los años estudiados, entre las mujeres de con menor nivel de estudios se produjo un mayor incremento del número de embarazos no deseados, así como de la tasa de abortos voluntarios. Además, son estas mujeres las que presentan una mayor probabilidad de tener relaciones sexuales sin anticoncepción efectiva.
Dicho esto, podríamos afirmar que poner barreras al acceso a la interrupción voluntaria del embarazo sería una medida que afectaría negativamente de forma muy especial a las mujeres que quisieran hacer uso de esta prestación y tuvieran un menor nivel de estudios. Mientras el Partido Popular dice defender a unos desfavorecidos (el feto) lo que hace es generar medidas que agreden a otros desfavorecidos -esta vez sin cursiva- (las mujeres de clase social baja).

El aborto inducido: incidencia y tendencias en el mundo entre 1995 y 2008.
 
[Sedgh G, Singh S, Henshaw SK, Bankole A. Induced abortion: incidence and trends worldwide 
from 1995 to 2008. Induced abortion: incidence and trends worldwide from 1995 to 2008. Lancet 2012;379(9816):625-632. (enlace al texto completo)]

Las dos imágenes que os mostramos a continuación están extraídas de este estudio. Podremos poner las trabas metodológicas que queramos (y que los autores tengan en cuenta), pero es un hecho que la evolución en el tiempo en los últimos años a nivel global ha sido la de pasar hacia leyes más liberales con el aborto sin que esto se haya acompañado de un incremento de las tasas de aborto registradas o estimadas. Analizar el aborto creyendo que "cuanto mayor permisividad, mayor tasa de abortos" es simplón y, además, resulta ser erróneo. En TODAS las regiones estudiadas la tasa de abortos disminuyó entre 1995 y 2003.




¿Y las sociedades científicas de salud pública qué dicen de esto?

[Declaración de seis sociedades de SESPAS ante las posibles modificaciones de la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo 2/10, de 3 de marzo. SESPAS. 12/12/13. (texto completo)]

La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, que agrupa a muchas de las principales sociedades científicas en materia de salud pública, ha publicado un comunicado del cual destacamos algunos puntos:
    Existe evidencia científica de que la prohibición de la interrupción voluntaria del embarazo no implica una disminución de las mismas, sino que deriva en que éstas se produzcan en peores condiciones sanitarias. (Organización Mundial de la Salud (OMS) - The Lancet, 2012).
    ...se ha demostrado que cuanto más restrictiva es la Ley de interrupción voluntaria del embarazo, existen más abortos clandestinos y en consecuencia más riesgo de morbimortalidad materna. 
    ...es probable que una modificación de la ley tal como se plantea derivará en un aumento de las desigualdades sociales en salud, y representa un fuerte retroceso de la Salud Pública. 

    ¿Qué podemos concluir tras leer estos textos y tras saber que la nueva ley supondrá un regreso al pasado?

    De forma escueta, lo que tendremos será:

    • Una ley que no disminuirá el número de abortos, sino que los convertirá en más inseguros.
    • Una situación de desprotección legal y sanitaria de las mujeres de nuestro país.
    • Un contexto sanitario que cada vez deja a más gente fuera de su cobertura, de modo que aquellas mujeres desfavorecidas no sólo se verán obligadas a abortar al margen de la legalidad, sino que además lo tendrán que hacer si una red sanitaria que pueda darles apoyo si algo sale mal (cosa probable).
    • Una nueva agresión a las mujeres, a las mujeres sin recursos especialmente.


    [P.S: la formulación del gobierno de esta ley como un gran aporte a los derechos de la mujer... en fin...]



    12.12.13

    I Premio Arzobispo de Granada a la Gilipollez Patriarcal de la temporada

    [Disclaimer: nos hemos devanado los sesos para escoger el epónimo de esta nueva entrega de premios, sin embargo entre los múltiples candidatos, hombres y mujeres, nos hemos decantado por Javier Martinez, arzobispo de Granada, glorioso autor del disparate más casposo de los últimos años "si la mujer aborta el varónpuede abusar de ella" (no sabemos si nos deleita más la rabotada o el intento ulterior de justificarla). Lamentablemente hemos tenido que renuncia a muchos otros candidatos, a los que por otra parte deseamos que corran descalzos y pisen una pieza de lego, ya sea en esta vida o en la siguiente.]

    Del mismo modo que escudriñamos en nuestros entornos físicos y virtuales para nuestras aleatorias y nunca suficientes entregas del premio Manuel Torreiglesias a la gilipollez médica de la temporada (aquí, aquí y aquí); en este diciembre amordazado les traemos la primera edición de los Premios arzobispo de Granada a la Gilipollez Patriarcal de la temporada.

    De entre los muchos nominados en esta ocasión tenemos que decantarnos por: Alberto Ruiz Gallardón, por devolvernos a la etapa de perchas y sepsis. ¡OVACIÓN! Eso sí, también hay que reconocer que será el ganador por goleada de los Premios a la Promoción de la Neolengua[Gallardón, ese que os caía tan bien fuera de Madrid, y os parecía el progre. Ya. AL PLATU VENDRÁS, ARBEYU]

     [Agradecemos a Leo Bassi su aporte, no habíamos valorado esta perspectiva, y aunque en Londres se vista mucho mejor que en Barcelona, creemos que esta opción más cercana hará que sólo se queden sin-poder-abortar-si-lo-necesitan las muy pobres, mientras que las sólo-un-poco-pobres todavía podrán escoger].

    Dada la extremada gravedad de este asunto, el atentado a la libertad reproductiva y los derechos que conlleva, no podemos sino otorgarle el título. Eso no quita que, dado que son nuestros premios, vayamos a otorgar un accésit merecidísimo a nuestro querido El (in)Mundo por habernos deleitado con tan deliciosos artículos como estos en las últimas semanas:




    Como en MédicoCiático somos más de lo queer que de lo sindiásmico, no sólo nos repelen las agresiones patriarcales judiciales; sino también la lerdez cotidiana. Cierto es que estas periodistas del (in)Mundo no están empujando a nadie a una hemorragia masiva en quirófanos clandestinos, pero también son desoladoramente lesivas.

    Esta morralla patriarcal, barbotada tanto por hombres como por mujeres, hiere y denosta tanto a hombres como a mujeres, pretendiendo despojar de libertad y dignidad a ambos géneros. Forzando a unos individuos a ser mezquinos y agresores y a otros a ser sumisos y de patita quebrada. Y lo que más nos horroriza de esta vertiente de la alienación social, es lo jodidamente arraigada que está, incluso en nuestros entornos. Cuando reparas en que saldrías en la lista Forbes si te hubieran dado un euro cada vez que escuchaste a una tía inteligente decir "yo es que siempre me he llevado más con chicos, mis amigos siempre son tíos, con las tías no me llevo bien" [como si hubiera que demostrar valía en relación a qué amigos se tienen, y además esto se hiciera garantizando no tener "grupo de amigas"]; cada vez que alguien con una mínima formación cultural espeta sandeces sobre el "reloj biológico" usándolo para ningunear el discurso de cualquier mujer acerca de sus planteamientos reproductivos [que alguien me explique qué clase de "reloj biológico" tendría como fin estimular la reproducción cuando los óvulos ya están mustios, en vez de a los 17 años, edad biológica mucho más apta para la concepción]; cada vez que alguien atribuye a las hormonas femeninas la capacidad mágica de anular y condicionar todo un discurso, pero no se crea toda una teoría poblacional acerca de lo que influyen unas hemorroides prolapsadas en una discusión, tanto en hombres como en mujeres [no sé si hay estudios al respecto, pero me apuesto ambas manos a que pone de más mala hostia una hemorroide grado 4 que una dismenorrea]; cada vez que uno mide con rasero distinto la actividad laboral/afectiva/creativa de alguien por ser hombre o mujer;  cada vez que uno piensa que las muertes por violencia de género pertenecen a la categoría "sucesos" pero se quemarían a lo bonzo si se dijera lo mismo de las víctimas de otros terrorismos; cada vez que alguien ataja una discusión con un "es que eres mujer/hombre, no lo entiendes"; cada vez que alguien perpetúa esa retahíla alienante que te convierte en lo que el sistema pretende que seas y no en aquello que tú construyes.


    Y uno relee todo esto y dice, pero a estas alturas, cómo es que hay que seguir diciendo estas obviedades. Y sin embargo, a los hechos me remito. Sin embargo siempre queda la duda de si por repetir argumentos válidos a aquellos que no los quieren comprender, les estamos proporcionando letanías (argumentos no tienen) para hablar de revanchismos y comparar cosas incomparables. ¿Les suena el "Basta ya de tanto hablar de la Guerra Civil" en un país en el que sigue sin haber una condena sólida al franquismo"?

    Disociación electromecánica en el taponamiento, disociación teóricosocial en este otro taponamiento.

    Al menos hasta que sepamos sublimar, hagamos humor.



    Post Scriptum:
    Como es mencionar "derecho al aborto" y llenársenos el patio de Fuerza-partos (de provida no tienen nada), enlazo directamente a otras disertaciones que hemos hecho en este bloj al respecto, por aquello de no repetir

    7.5.13

    Diputadas, aborto voluntario y clase social





    Ese tweet de Alberto Garzón narra una de las frases de Beatriz Escudero, diputada del Partido Popular en el congreso de los Diputados y encargada de defender la postura de su partido ante una propuesta del PSOE sobre la Ley del aborto. (1)

    El contexto de esta frase, como se puede leer en la red, es el de un discurso PartidoPopular-style en el que cualquier argumento es válido para dibujar una imagen en la que el aborto es una decisión individual tomada por mujeres sin recursos intelectuales para hacer otra cosa más que abortar como si ese fuera su método anticonceptivo. Este planteamiento, además de ser una barbaridad ética y estética, pasa por alto las grandes desigualdades de clase que existen a la hora de pasar por la realización de una interrupción voluntaria del embarazo.

    Por una vez tenemos datos de nuestro país -de Barcelona, en este caso- para hacer esta afirmación (2). Entre los años estudiados, entre las mujeres de con menor nivel de estudios se produjo un mayor incremento del número de embarazos no deseados, así como de la tasa de abortos voluntarios. Además, son estas mujeres las que presentan una mayor probabilidad de tener relaciones sexuales sin anticoncepción efectiva.

    Dicho esto, podríamos afirmar que poner barreras al acceso a la interrupción voluntaria del embarazo sería una medida que afectaría negativamente de forma muy especial a las mujeres que quisieran hacer uso de esta prestación y tuvieran un menor nivel de estudios. Mientras el Partido Popular dice defender a unos desfavorecidos (el feto) lo que hace es generar medidas que agreden a otros desfavorecidos -esta vez sin cursiva- (las mujeres de clase social baja).

    Con la imposición de barreras al acceso a las prestaciones sanitarias, en general, y a las relacionadas con la salud reproductiva de la mujer, en particular, nos encontramos en una encrucijada donde confluyen diversos ejes de desigualdad.
    El estudio que hemos citado afirma que el incremento en los embarazos no deseados y en la tasa de abortos voluntarios es mayor en (cita los siguientes ejes de desigualdad que podéis ver en la imagen): mujeres (género) con nivel bajo de estudios (clase social), jóvenes (edad) y, especialmente, si son inmigrantes (etnia).

    Ahora... ¿que el partido en el Gobierno quiere reducir el número de abortos? Aquí proponemos algunas medidas que sí han probado su efectividad al respecto:

    - Mejora del acceso de la población a métodos anticonceptivos asequibles (tanto en precio como en disponibilidad). Financiación pública de anticonceptivos orales (a poder ser que no sea el que más efectos adversos tenga)
    - Mantenimiento y freno a la destrucción de las redes de atención y planificación familiar.
    - Desarrollo de planes de educación sexual en entornos cercanos a la comunidad, con metodología horizontal y participativa.
    - Prestar atención a las causas de las causas a la hora de plantear un abordaje de un tema como este.

    Hemos intentado buscar estudios acerca de la relación entre la tasa real (no la "legal) de abortos voluntarios y la rigidez de las legislaciones la respecto. Existen datos indirectos que podrían indicar que unas leyes menos permisivas con el aborto voluntario no disminuyen las tasas de realización de abortos sino que lo que hacen es desplazarlas hacia prácticas menos salubres y más inseguras (ya sabéis... la percha y tal).

    En medicocritico apostamos por leyes sobre el aborto que lo contemplen como un derecho dentro de un marco de salud reproductiva de la mujer, favoreciendo su realización de la forma más accesible y cercana como sea posible a su entorno, impulsando el aborto farmacológico como método igual de efectivo pero menos agresivo (ver post "Aborto farmacológico: características generales y experiencias de uso en Atención Primaria").




    (1) Nuestra postura respecto al aborto se puede ver en estos tres posts: 1) Un aborto con el médico vestido de payaso 2) El aborto del aborto y 3) El síndrome post-aborto: una mentira repetida mil veces...

    (2) Perez G, García-Subirats I, Rodríguez-Sanz M, Díez E, Borrel C. Trends in inequalities in induced abortion according to educational level among urban women. J Urvan Health 2010;87(3):524-30 [enlace al texto completo]

    14.1.13

    El aborto del aborto

    Una legislatura en la que no se reforme algún punto de las leyes que posibilitan el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo no es una legislatura de un gobierno español del siglo XXI.

    La Marea (medio de comunicación cooperativo surgido del ERE de Público -para que luego digáis que los EREs no generan empleo... si es que...-) titula:

    "Un comité de bioética a medida para respaldar la reforma de la ley del aborto de Gallardón" (enlace a la noticia)
    Antes de dejar escapar por la boca el eructo mental de que la legislación española es la más permisiva del mundo (mundial) es conveniente dar un paseo por la página World Abortion Laws, cuyo mapa (interactivo en su web) vemos a continuación.


    Vivimos en un país en el que la educación sexual es anecdótica a todos los niveles (escolar y familiar), en el que los sistemas de protección social se están desmontando paulatinamente y en el que la población en riesgo de pobreza se incrementa a pasos agigantados. En este contexto (tan halagüeño), y aludiendo a una mezcla de convicciones éticas con síndromes inventados (ver "El síndrome post-aborto:  una mentira repetida mil veces...") se llevará a cabo una medida que, una vez más, afectará con más fuerza a las clases sociales más empobrecidas privatizando el acceso a una prestación básica (porque, no nos engañemos, la que quiera abortar y tenga dinero lo hará a la antigua usanza, Londres mediante).

    En este blog ya hemos hablado del aborto desde diversos registros, desde un registro más puramente científico (Aborto farmacológico: características generales y experiencias de uso en Atención Primaria) hasta otro más propio de una arenga  (Un aborto con el médico vestido de payaso). Supongo que tendremos que ir preparándonos para tratar el tema nuevamente, desde nuevas perspectivas... dejo ahí un par de preguntas que serán objeto de análisis en artículos de este blog en las próximas semanas:

    - ¿Cómo afectan las desigualdades en salud a la práctica de interrupciones voluntarias del embarazo? (por ejemplo)
    - ¿La demanda de realización de interrupciones voluntarias del embarazo es elástica o inelástica respecto a la oferta legislativa? (es decir, ¿se incrementan los abortos cuando existen legislaciones más favorables o simplemente aumentan los abortos más seguros sin incrementar el total?)

    Os invitamos a que nos digáis, en los comentarios de este artículo, qué aspectos de este tema querríais que abordáramos en el blog (y si no nos vemos capacitados para ello buscaremos a alguien idóneo para que colabore con nosotros al respecto).

    23.7.12

    El síndrome post-aborto: una mentira repetida mil veces...

    El Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha comentado en una entrevista en La Razón que

    "No entiendo que se desproteja al concebido, permitiendo el aborto, por el hecho de que tenga algún tipo de minusvalía o de malformación"

    Adelantando que el Ministerio que él dirige cambiará la ley del aborto para que el aborto por malformaciones no sea un supuesto válido. La opinión de los que escribimos este blog al respecto del aborto y temas adyacentes (más o menos instrumentalizados) ya la dejamos clara en el post "Un aborto con el médico vestido de payaso" (uno de mis artículos favoritos de nuestro blog), pero quería aprovechar las declaraciones del ministro de Justicia para anticiparme a uno de los argumentos más repetidos que se suelen utilizar por parte de los "provida" (está claro que los demás somos promuerteydestrucción) a la hora de limitar (o eliminar) el acceso de las mujeres a la realización de la interrupción voluntaria del embarazo... este argumento no es otro que el denominado "síndrome post-aborto" (post-abortion syndrome por si alguien quiere hacer una búsqueda de las fuentes originales que voy a citar).

    Se supone que el síndrome post-aborto (de existir) serían las alteraciones de índole psicológica que aparecen en una mujer que ha pasado por un aborto. Dependiendo del medio (porque es un término más de medios de comunicación que de publicaciones científicas) consultado puede aparecer incluso años después del aborto (según una noticia de La Razón incluso décadas después, lo cual nos debería hacer dudar en lo relativo a alguno de los criterios de causalidad de Bradford-Hill).

    Si se intenta hacer una búsqueda en Google Academics podemos ver que el artículo en español más citado proviene de la Clínica Universitaria de Navarra (aquí huele a conflicto de fe intereses). En cambio si la búsqueda la hacemos en inglés, el artículo que aparece como más citado se titula "The Myth of the abortion trauma syndrome" (JAMA, 1992) y comienza con la siguiente frase:

    This is an article about a medical syndrome that does not exist // (Éste es un artículo acerca de un síndrome que no existe)
    Esta insistencia en la no existencia del denominado síndrome post-aborto se puede encontrar también en publicaciones más divulgativas como la Wikipedia (Abortion and mental health), donde se comenta:

    Despite the weight of medical opinio on the subject, some pro-life advocacy groups have continued to allege a link between abortion and mental-health problems. Some pro-life groups have used the term "post-abortion syndrome" to refer to negative psychological effects which they attribute to abortion. However, "post-abortion syndrome" is not recognized as an actual syndrome by any medical or psychological organization, and physiciand and pro-choice advocates have argued that the effort to popularize the idea of a "post-abortion syndrome" is a tactic used by pro-life advocates for political purposes. Some U.S. state legislatures have mandated that patients be told that abortion increases their risk of depression and suicide, despite the fact that such risks are not supported by the bulk of scientific literature (traducción al castellano)
    En una búsqueda en la principal base de datos de artículos médicos, Pubmed, con el término "post-abortion syndrome" se obtienen tan solo 26 artículos, algunos de los cuales estamos comentando en este post.

    Podría argumentarse que el artículo del JAMA data de 1992 y que desde entonces la relación entre el aborto y la psique humana ha cambiado radicalmente. En este caso estaría bien revisar esta publicación de la American Psychological Association (APA) denominada "Abortion and Mental Health" actualizada con datos de diciembre de 2009. Las ideas que parecen predominar en los informes de la APA podrían resumirse en:

    1. La existencia del síndrome post-aborto no se ha demostrado en ninguno de los estudios realizados, existiendo evidencia científica disponible como para poder posicionarse firmemente en la no existencia de dicho síndrome.
    2. Los factores que se han mostrado como más determinantes a la hora de predecir una respuesta psicológica negativa al embarazo serían: 1) Percepción de estigma, necesidad de guardarlo en secreto y bajo apoyo social para la toma de la decisión del aborto; 2) Historial previo de problemas de salud mental; 3) Factores personales tales como baja autoestima y uso de la evasión y la negación como estrategias de afrontamiento; 4) Características particulares del embarazoincluyendo el grado de compromiso de la mujer con el mismo.
    A la vista de estas características no se podría afirmar que el "síndrome post-aborto" existiera como entidad patológica independiente y menos aún podría señalarse el aborto como agente causal (y digo CAUSAL, no CASUAL) de posibles problemas de salud mental que pudieran aparecer posteriormente, sino como un gatillo o "evento vital estresante" similar a los tipificados en la escala de Holmes. La gran mayoría de las fuentes consultadas coinciden en que el llamado síndrome post-aborto no es sino un constructo ideológico utilizado por los grupos pro-vida para argumentar en contra del aborto; un hecho que apoya esta idea es que cuanto mejor es el rigor metodológico de los estudios realizados menos probable es que ese estudio apoye la existencia de este síndrome (Contraception 2008)

    Si alguien va a poner el grito en el cielo que lo haga en los comentarios, pero agradeceríamos que añadiera artículos científicos más allá de "mi prima la Yenni se pilló una depresión tó gorda después de que el Yona la preñara y tuvieran que abortar". Por respeto a la Yenni y a aquellos que pensamos que la salud reproductiva de las mujeres es un asunto lo suficientemente serio como para no sublimar en ella nuestras creencias religiosas/morales.

    [Como complemento a este post está bien echar (h)ojear el informe del Ministerio de Sanidad "Interrupción Voluntaria del Embarazo" del cual hemos tenido conocimiento gracias a Taite Cortés]

    Bibliografía utilizada:

    1. Stotland NL. The myth of the abortion trauma syndrome. JAMA. 1992;268(15):2078-2079 [disponible en: http://bit.ly/NYEZS8]
    2. Gómez Lavín C, Zapata García R. Categorización diagnóstica del síndrome post-aborto. Actas Esp Psiquiatr. 2005;33(4):267-272. [disponible en: http://bit.ly/NYFsUn]
    3. American Psychological Association. Mental Health and Abortion. 2010. [disponible en: http://bit.ly/NYGjo0]
    4. Dadlez EM, Andrews WL. Post-abortion syndrome: creating an affliction. Bioethics. 2010:24(49):445-452
    5. Charles VE, Polis CH, Sridhrada SK, Blum RW. Abortion and long-term mental health outcomes: a systematic review of the evidence. Contraception. 2008;78(6):436-450. 
    6. Wikipedia: Abortion and Mental Health.
    7. Xataka ciencia: Los criterios de causalidad de Bradford-Hill.
    8. La Razón: Alberto Ruiz-Gallardón "La malformación del feto no será ya un supuesto par abortar". 22 Julio 2012
    9. Conquero BV. El síndrome post-aborto se dispara. La Razón. 5 Julio 2011.