[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]
Mostrando entradas con la etiqueta síndrome post-aborto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta síndrome post-aborto. Mostrar todas las entradas

13.6.14

Síndrome post-aborto: moralismo religioso frente a la ciencia y los derechos.

Hace dos años publicamos un texto titulado "El síndrome post-aborto: una mentira repetida mil veces..."; hoy queremos compartir las conclusiones de un texto publicado en Social Science & Medicine por Kimberly Kelly [enlace al texto completo en dropbox]:

No es algo nuevo que los criterios sociales sobrepasen a la evidencia científica en debates sobre condiciones médicas. Sin embargo, en el caso del síndrome post-aborto (SPA), las proclamas sociales y los estereotipos de género han desbordado una evidencia procedente de la investigación científica que, directamente, contradecía su existencia. Las conclusiones de organizaciones profesionales con credibilidad se han visto burladas por los activistas antiabortistas evangélicos. Las proclamas acerca de la naturaleza innata de la mujer, que dibujan ciertos estereotipos de género, aún resuenan de forma importante en la población estadounidense de modo que el síndrome post-aborto aparece como legítimo. Las reivindicaciones en torno al síndrome post-aborto, en la medida en que son tomadas en serio por las personas que elaboran las políticas, aparecen como la respuesta de los activistas antiabortistas frente al problema del aborto y justifican políticas que buscan fortalecer roles de género tradicionales. Los defensores de la existencia del síndrome post-aborto afirman ayudar a las mujeres que han abortado o a las que están considerando abortar; pero también están tratando de convencer a las mujeres que han abortado de que están sufriendo serios trastornos psicológicos a la vez que les prescriben consejo cristiano aficionado -no el trato profesional que sería lo recomendado para abordar un caso de síndrome de estrés post-traumático u otras formas establecidas de trauma-. Los consejeros aficionados de los grupos de apoyo al síndrome post-aborto no tienen ninguna cualificación o credenciales para llevar a cabo los diagnósticos que realizan, simplemente son activistas de los centros de emergencias relacionadas con el embarazo o investigadores de la industria relacionada con el síndrome post-aborto -que tampoco son médicos ni psicólogos-, no estando cualificados para emitir diagnósticos médicos.
Las mujeres que están considerando someterse a un aborto están recibiendo información incorrecta e inapropiada acerca de los riesgos psicológicos del aborto, vulnerándose su derecho y capacidad a la toma de decisiones reproductivas informadas. Las visiones esencialistas de género planteadas por los defensores de la existencia del síndrome post-aborto les llevan a defender políticas paternalistas en materia de aborto que afirman "proteger" a la mujer de sus propias decisiones. De este modo, la certeza mostrada por activistas, investigadores defensores del síndrome post-aborto y elaboradores de políticas en relación con las demandas de reconocimiento del síndrome post-aborto no parten de información científica o evidencia confiable, sino de fervor moral y religioso. Mientras que los defensores de la existencia del síndrome post-aborto se alzan para conseguir sus objetivos políticos consistentes en limitar o eliminar el derecho al aborto, las mujeres se encuentran en un riesgo real de perder su autonomía reproductiva. Lo que los antiabortistas no han podido obtener con argumentos religiosos centrados en el feto, pretenden lograrlo con pseudociencia engañosa.
El artículo es muy interesante y dibuja una realidad que podemos extrapolar a diversos países. Frente a la defensa de unos derechos reproductivos se plantea el uso de la ciencia como victimización de la mujer y negación de su capacidad de decisión. El cuerpo de la mujer como campo de batalla, con la religión y la pseudociencia aliándose en su contra.

14.1.13

El aborto del aborto

Una legislatura en la que no se reforme algún punto de las leyes que posibilitan el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo no es una legislatura de un gobierno español del siglo XXI.

La Marea (medio de comunicación cooperativo surgido del ERE de Público -para que luego digáis que los EREs no generan empleo... si es que...-) titula:

"Un comité de bioética a medida para respaldar la reforma de la ley del aborto de Gallardón" (enlace a la noticia)
Antes de dejar escapar por la boca el eructo mental de que la legislación española es la más permisiva del mundo (mundial) es conveniente dar un paseo por la página World Abortion Laws, cuyo mapa (interactivo en su web) vemos a continuación.


Vivimos en un país en el que la educación sexual es anecdótica a todos los niveles (escolar y familiar), en el que los sistemas de protección social se están desmontando paulatinamente y en el que la población en riesgo de pobreza se incrementa a pasos agigantados. En este contexto (tan halagüeño), y aludiendo a una mezcla de convicciones éticas con síndromes inventados (ver "El síndrome post-aborto:  una mentira repetida mil veces...") se llevará a cabo una medida que, una vez más, afectará con más fuerza a las clases sociales más empobrecidas privatizando el acceso a una prestación básica (porque, no nos engañemos, la que quiera abortar y tenga dinero lo hará a la antigua usanza, Londres mediante).

En este blog ya hemos hablado del aborto desde diversos registros, desde un registro más puramente científico (Aborto farmacológico: características generales y experiencias de uso en Atención Primaria) hasta otro más propio de una arenga  (Un aborto con el médico vestido de payaso). Supongo que tendremos que ir preparándonos para tratar el tema nuevamente, desde nuevas perspectivas... dejo ahí un par de preguntas que serán objeto de análisis en artículos de este blog en las próximas semanas:

- ¿Cómo afectan las desigualdades en salud a la práctica de interrupciones voluntarias del embarazo? (por ejemplo)
- ¿La demanda de realización de interrupciones voluntarias del embarazo es elástica o inelástica respecto a la oferta legislativa? (es decir, ¿se incrementan los abortos cuando existen legislaciones más favorables o simplemente aumentan los abortos más seguros sin incrementar el total?)

Os invitamos a que nos digáis, en los comentarios de este artículo, qué aspectos de este tema querríais que abordáramos en el blog (y si no nos vemos capacitados para ello buscaremos a alguien idóneo para que colabore con nosotros al respecto).

23.7.12

El síndrome post-aborto: una mentira repetida mil veces...

El Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha comentado en una entrevista en La Razón que

"No entiendo que se desproteja al concebido, permitiendo el aborto, por el hecho de que tenga algún tipo de minusvalía o de malformación"

Adelantando que el Ministerio que él dirige cambiará la ley del aborto para que el aborto por malformaciones no sea un supuesto válido. La opinión de los que escribimos este blog al respecto del aborto y temas adyacentes (más o menos instrumentalizados) ya la dejamos clara en el post "Un aborto con el médico vestido de payaso" (uno de mis artículos favoritos de nuestro blog), pero quería aprovechar las declaraciones del ministro de Justicia para anticiparme a uno de los argumentos más repetidos que se suelen utilizar por parte de los "provida" (está claro que los demás somos promuerteydestrucción) a la hora de limitar (o eliminar) el acceso de las mujeres a la realización de la interrupción voluntaria del embarazo... este argumento no es otro que el denominado "síndrome post-aborto" (post-abortion syndrome por si alguien quiere hacer una búsqueda de las fuentes originales que voy a citar).

Se supone que el síndrome post-aborto (de existir) serían las alteraciones de índole psicológica que aparecen en una mujer que ha pasado por un aborto. Dependiendo del medio (porque es un término más de medios de comunicación que de publicaciones científicas) consultado puede aparecer incluso años después del aborto (según una noticia de La Razón incluso décadas después, lo cual nos debería hacer dudar en lo relativo a alguno de los criterios de causalidad de Bradford-Hill).

Si se intenta hacer una búsqueda en Google Academics podemos ver que el artículo en español más citado proviene de la Clínica Universitaria de Navarra (aquí huele a conflicto de fe intereses). En cambio si la búsqueda la hacemos en inglés, el artículo que aparece como más citado se titula "The Myth of the abortion trauma syndrome" (JAMA, 1992) y comienza con la siguiente frase:

This is an article about a medical syndrome that does not exist // (Éste es un artículo acerca de un síndrome que no existe)
Esta insistencia en la no existencia del denominado síndrome post-aborto se puede encontrar también en publicaciones más divulgativas como la Wikipedia (Abortion and mental health), donde se comenta:

Despite the weight of medical opinio on the subject, some pro-life advocacy groups have continued to allege a link between abortion and mental-health problems. Some pro-life groups have used the term "post-abortion syndrome" to refer to negative psychological effects which they attribute to abortion. However, "post-abortion syndrome" is not recognized as an actual syndrome by any medical or psychological organization, and physiciand and pro-choice advocates have argued that the effort to popularize the idea of a "post-abortion syndrome" is a tactic used by pro-life advocates for political purposes. Some U.S. state legislatures have mandated that patients be told that abortion increases their risk of depression and suicide, despite the fact that such risks are not supported by the bulk of scientific literature (traducción al castellano)
En una búsqueda en la principal base de datos de artículos médicos, Pubmed, con el término "post-abortion syndrome" se obtienen tan solo 26 artículos, algunos de los cuales estamos comentando en este post.

Podría argumentarse que el artículo del JAMA data de 1992 y que desde entonces la relación entre el aborto y la psique humana ha cambiado radicalmente. En este caso estaría bien revisar esta publicación de la American Psychological Association (APA) denominada "Abortion and Mental Health" actualizada con datos de diciembre de 2009. Las ideas que parecen predominar en los informes de la APA podrían resumirse en:

  1. La existencia del síndrome post-aborto no se ha demostrado en ninguno de los estudios realizados, existiendo evidencia científica disponible como para poder posicionarse firmemente en la no existencia de dicho síndrome.
  2. Los factores que se han mostrado como más determinantes a la hora de predecir una respuesta psicológica negativa al embarazo serían: 1) Percepción de estigma, necesidad de guardarlo en secreto y bajo apoyo social para la toma de la decisión del aborto; 2) Historial previo de problemas de salud mental; 3) Factores personales tales como baja autoestima y uso de la evasión y la negación como estrategias de afrontamiento; 4) Características particulares del embarazoincluyendo el grado de compromiso de la mujer con el mismo.
A la vista de estas características no se podría afirmar que el "síndrome post-aborto" existiera como entidad patológica independiente y menos aún podría señalarse el aborto como agente causal (y digo CAUSAL, no CASUAL) de posibles problemas de salud mental que pudieran aparecer posteriormente, sino como un gatillo o "evento vital estresante" similar a los tipificados en la escala de Holmes. La gran mayoría de las fuentes consultadas coinciden en que el llamado síndrome post-aborto no es sino un constructo ideológico utilizado por los grupos pro-vida para argumentar en contra del aborto; un hecho que apoya esta idea es que cuanto mejor es el rigor metodológico de los estudios realizados menos probable es que ese estudio apoye la existencia de este síndrome (Contraception 2008)

Si alguien va a poner el grito en el cielo que lo haga en los comentarios, pero agradeceríamos que añadiera artículos científicos más allá de "mi prima la Yenni se pilló una depresión tó gorda después de que el Yona la preñara y tuvieran que abortar". Por respeto a la Yenni y a aquellos que pensamos que la salud reproductiva de las mujeres es un asunto lo suficientemente serio como para no sublimar en ella nuestras creencias religiosas/morales.

[Como complemento a este post está bien echar (h)ojear el informe del Ministerio de Sanidad "Interrupción Voluntaria del Embarazo" del cual hemos tenido conocimiento gracias a Taite Cortés]

Bibliografía utilizada:

  1. Stotland NL. The myth of the abortion trauma syndrome. JAMA. 1992;268(15):2078-2079 [disponible en: http://bit.ly/NYEZS8]
  2. Gómez Lavín C, Zapata García R. Categorización diagnóstica del síndrome post-aborto. Actas Esp Psiquiatr. 2005;33(4):267-272. [disponible en: http://bit.ly/NYFsUn]
  3. American Psychological Association. Mental Health and Abortion. 2010. [disponible en: http://bit.ly/NYGjo0]
  4. Dadlez EM, Andrews WL. Post-abortion syndrome: creating an affliction. Bioethics. 2010:24(49):445-452
  5. Charles VE, Polis CH, Sridhrada SK, Blum RW. Abortion and long-term mental health outcomes: a systematic review of the evidence. Contraception. 2008;78(6):436-450. 
  6. Wikipedia: Abortion and Mental Health.
  7. Xataka ciencia: Los criterios de causalidad de Bradford-Hill.
  8. La Razón: Alberto Ruiz-Gallardón "La malformación del feto no será ya un supuesto par abortar". 22 Julio 2012
  9. Conquero BV. El síndrome post-aborto se dispara. La Razón. 5 Julio 2011.