[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]
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3.12.13

Los trastornos sexuales, danza macabra de la psiquiatría.

Existen dos formas de enseñar la psiquiatría [y la medicina en general, pero yo he venido a hablar de mi libro]. Una, de la manera convencional y amada por los popes, en la que sentamos cátedra, delimitamos sin titubeo alguno los límites de lo patológico y tratamos de contar el trastorno/enfermedad mental como una enfermedad somática cuyos síntomas aparecen en la conducta, y simplemente falta tiempo hasta que detallemos a nivel neurológico su etiopatogenia.
La otra forma es entender que la psiquiatría, aunque sea una especialidad médica [o porque lo es, leéos el resto del blog], abarca mucho más allá de lo orgánico; que es imposible describir lo sano o lo patológico sin a la vez hacer un juicio moral que quizá no debiéramos hacer; que la conducta y los sentimientos sólo se entienden comprendiendo el contexto social; que somos médicos pero también hemos sido mucho tiempo (y aun somos) un instrumento (más) del poder para controlar a la población.

Es probable que sea muy difícil no caer en la primera vía, al menos en los aspectos que a día de hoy aún son conflictivos (a toro pasado todos somos muy tolerantes, lo difícil es serlo con el asunto que resulta espinoso en cada momento); pero al menos en Médico Clismafílico lo intentamos.

Os dejo la clase acerca de Trastornos sexuales de la asignatura de psiquiatría de la URJC


Intentando entender estos peliagudos diagnósticos dentro de la eterna danza de la psiquiatría; entre imponer la disciplina de lo normal, y el alivio del sufrimiento.

Danzad hacia aliviar, sólo puedo deciros, aunque la pista esté inclinada y rodando hacia el disciplinamiento hagamos el ridículo ante la historia.


25.12.11

Deja de procrastinar y ponte a ver esto.

Interrumpimos la emisión continua de vómitos corderoideos tan tradicionales en este impasse familimenticio solsticial para recomendarles encarecidamente, quizá hasta con cierta violencia, el visionado de este documental, laureado en su tiempo menos incluso de lo que debiera.

Desde el corazón (delator) de esta guardia les animamos a que, aparte de valorar la calidad del documental en sí, disfrutar de la exquisita narración y horrorizarse por lo mal que vestía la gente en 1991; traten de recoger el concentrado de "quién lo iba a decir" para que les sirva de escudo contra la desidia la próxima vez que en la Urgencia les entre un puro social, de los de ingreso por "síndrome constitucional a estudio", [bonis dixit].

Verso y reverencia de feliz no-no-navidazzz.

20.6.11

De la transexualidad, otras disforias y lo zopenca que puede llegar a ser la gente

¿Sabías que hay más personas intersexuales que personas albinas? ¿Te imaginas la reacción en tu familia si tu sobrinita ansiada nace albina o si nace con genitales ambiguos? (¿Igualicas igualicas, eh?)

¿Perteneces al sector poblacional que no distingue travesti de transexual?

¿Tu tampoco tienes ni sangrienta idea de lo que es una persona transgénero?

Os ofrezco sonrojata la sesión con la que he aturrado a mi (pobre) servicio esta buena mañana (¡já!).

Al margen de lo cutres que me quedan a mí los prezis (Padilla, te odio), éste viene siendo mi tema favorito del mundo mundial, y lo es porque se junta que todo el mundo ha oído algo pero la mayoría de la gente (tiene la sensación de que) sigue sin saber, junto con lo fascinante (e indignante) del asunto; resulta uno de los temas más abrementes que he conocido.

Bueno, aquí la tienen.






Para dudas, preguntas e insultos a mi persona, ya saben donde encontrarme. Y si no saben es que lo que se dice muy despiertos no son, no.



PD: Si a alguien le da por verla, cuando lleguen a "David Reimer" léan esto y háganse cargo de lo repulsiva que puede ser la iatrogenia.

Edito con sonrojo por no haberlo dicho antes, mis más sinceros agradecimientos a Rocker, la-laforiense Marina y a lo que viene siendo HT en general por la ayuda prestada!

17.5.11

80 gotas de blonda negra para la del 7, cuando puedas.

Trabajo evitando suicidios. (no, no soy prostituta. probablemente si lo fuera obtendría mejores resultados). Ignoro cuál es el impacto de mis horas de guardia escuchando desgarros aterradores, escuchando ¿aparentes? trivialidades, escuchando delirios atroces o intentando escuchar a secas (sin mucho éxito). Nadie me cuenta cuántos se matan de verdad, ni cuántos se matan de los que yo he tenido enfrente, filiados (curioso concepto) para nosotros. Pero ése es mi trabajo, yo no acudo si te mueres, sólo si te matas.

En un raquítico año de (t)Urgencia psiquiátrica he visto cosas que no creeríais (o bueno, sí, que aquí sois todos unos listos), en el horror de lo cruel que puede ser la vida con el humano y éste consigo mismo, y en el opuesto polo a otros humanos siendo atrozmente idiotas, consigo y con los demás. La conclusión helatriz suele ser la misma, carámbano afiladito por todos aquellos que no llegan a venir y a los que podríamos haber ayudado (o vienen y no acabamos de atinar); garganta de arena por todos los que vienen sin necesitarlo porque alguien o algo les empuja a ello (psiquiatriza o rebota), confundiéndoles el rumbo y lanzándoles al páramo iatrógeno sobre el que hacemos sombra. Pero hoy no pienso hablar de la ley de cuidados inversos, si es que eso se puede hacer.

Trabajo pretendiendo evitar suicidios y hablo a diario con quienes fantasean con la muerte, sea final o sea medio (movilizador del medio); me he acostumbrado y sea o no sea correcto no lo veo como tú. No por ello, sin embargo, historias como ésta me sobrecogen menos. Me pregunto, soluta en desasosiego, si me habría parado a escuchar esta historia, versión que presentó esta potencial paciente hasta el día de su muerte; si habría tenido medio o tiempo para entenderlo, si es mi papel sustituir a los inoperantes jueces y si no trato de marcarme un avestruz al pretender acotar mi función.

[No sólo de alienistas viven la trampa sensiblera, me lo pregunto también al recordar la fictio-imagen de Patti Smith con camisón de urgencia retorCRUcida en boxes, confundida con una vieja loca más, o al pensar al másquefascinante José Ramón Larraz , Encandilante en “on vampyres and other symptoms”, que en la Urgencia no sería más que un puro cuya carpeta nadie quiere coger. Dioses menores arrastrados por la corriente mientras tú abandonas tu puesto de vulgar asidero para atarte los cordones, con la corriente vacía cuando vuelves a mirar.]

Una, que vive en la constante náusea a ponerse invasiva donde no debe, lacra sonrojante de toda mi profesión (médica); a veces se asoma a lo Real(¡!) y no puede sino pensar que no sólo invadimos donde no debemos sino que vivimos dando la espalda a justo lo único que sí deberíamos hacer. Sea supongo la contribución que nos toca al mundo que, por ser mundo, ha de repugnar. Sea esto entonces un atisbo lúcido del papel de cada cual y el nuestro prop(r)io. Será. Pero sigue habiendo algo perverso en todo lo que hacemos.


En la imagen, el aspecto que querría la gilipollas al teclado poniendo cara de atención, durante una guardia tan hija de puta como ésta.