[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]
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15.7.15

La subasta de medicamentos en Andalucía y la falacia del falso dilema.



En ocasiones en diferentes ámbitos de la vida pública -y de la privada- nos encontramos con debates que se polarizan en torno a cuestiones concretas cuya importancia se magnifica. Conceptos concretos que se desvirtúan y se genera una imagen bipolar -con dos polos, no la gilipollez de llamar "bipolar" a todo lo que fluctúa- que aleja el debate de posturas mínimamente argumentadas y argumentables. 

La subasta de medicamentos que salvó/destruyó la sanidad andaluza. 

En los últimos días o incluso meses esto -o algo parecido- está sucediendo con la subasta de medicamentos llevada a cabo por la Junta de Andalucía. Miguel Ángel Máñez encuadra la situación maravillosamente bien en este post de su blog, dibujando la secuencia cronológica de la subasta andaluza de medicamentos así como el horizonte argumental al que este tipo de medidas se enfrentan por parte de diferentes sectores políticos farmacéuticos y médicos principalmente. 

En Andalucía Ciudadanos ha anunciado que enmendará la Ley de Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de Andalucía para echar hacia atrás las subastas; el Partido Popular ha denunciado en múltiples ocasiones las subastas haciendo uso de los mecanismos disponibles desde el gobierno central para ello. El PSOE insiste en llevar a cabo la subasta sin plantear demasiada crítica hacia el nefasto nivel de ahorro logrado (solo un 30% de lo previsto), pero... ¿realmente el debate es "subasta SÍ frente a subasta NO"? 

En un buen post de Rafael Borrás se esbozan algunas de las líneas críticas contra las subastas que se han ido repitiendo en los últimos 3 años; el post data de 2012 por lo que sería injusto hacer una crítica del mismo mirando desde 2015, pero sí que querríamos señalar que los análisis basados en la equidad territorial (concebida como autonómica, raramente como distrital) que ignoran otros niveles de análisis de la equidad nos parecen poco válidos por ignorar los reequilibrios de distribución de riqueza que se puedan dar en otros ejes de análisis. 

Es cierto que la subasta andaluza puede magnificar problemas de desabastecimiento de medicamentos que se están produciendo de forma cada vez más frecuente (en todas las Comunidades Autónomas y también con medicamentos no incluidos en la subasta, por eso decimos "magnificar" y no "originar"), que como todo mecanismo de generación de economías de escala puede suponer una desventaja para los pequeños fabricantes al no tener capacidad para hacer frente a las exigencias planteadas por la administración,..., pero eso no son enmiendas a la totalidad de la subasta, sino banderas rojas que deben servir para actuar sobredichos aspectos. 

La subasta como problema secundario. 

El debate de la subasta se ha convertido en un claro ejemplo de falacia del falso dilema, en el que los detractores de la medida dibujan un escenario en el cual solo hay dos opciones posibles: la subasta realizada en la actualidad por el gobierno andaluz o la ausencia de subasta. 

En nuestro caso, la postura sobre las subastas siempre ha sido de relativo desinterés; esto es, es una forma de abordar la adquisición de medicamentos tratando de bajar al máximo el coste unitario de los medicamentos, y nuestra postura siempre ha sido que no radica ahí el verdadero problema del gasto sanitario en España -ni en Andalucía-, sino en un modelo de prestación sanitaria farmacocéntrico que sitúa a la población española de forma constante en el podio mundial de consumidores de medicamentos. El problema no es el coste unitario de los medicamentos incluidos en la subasta -de otros tal vez sí-, sino la gran cantidad de medicamentos que se consumen en nuestro país, asunto que no se arregla con subastas de medicamentos sino con medidas más dirigidas a cambiar el tipo de interacción entre el profesional prescriptor y el paciente -incrementando el número de minutos por consulta, fomentando la longitudinalidad en la prescripción, implantando de forma real ("real" quiere decir apoyando con financiación) la atención farmacéutica, generando espacios de encuentro entre farmacéuticos de oficinas de farmacia, farmacéuticos de Atención Primaria y médicxs/enfermerxs de Atención Primaria (por hablar solo del nivel de Atención Primaria, que es donde la subasta tiene un impacto mayor). 

¿Se puede arreglar este debate sin salida? 

Una vez dada a la subasta la importancia que tiene (que es relativa en cuanto a su capacidad de abordar los problmas reales del gasto y la dispensación farmacéutica en Andalucía), la idea de transferir los beneficios de la dispensación desde las oficinas de farmacia hacia las administraciones no nos parece mala, siempre y cuando las administraciones, como contraprestación, se comprometan a recompensar a las oficinas de farmacia con medidas como el pago a proveedores en tiempo y forma, o su inclusión en los mecanismos de Atención Farmacéutica -cosa para las que la administración siempre choca con los Colegios de Farmacéuticos... de los que no vamos a hablar hasta no habernos leído bien la ley mordaza :P-. 

Generar materiales y discursos para realizar pedagogía político-sanitaria en relación a las diferentes opciones diferentes a la subasta y a los diferentes tipos de subasta, incluir a los diferentes actores en el diseño de la misma -actores no clientelarmente corruptos, a poder ser-, introducir mecanismos que dentro del marco legal permitan favorecer a aquellas empresas con las que se puedan establecer mejores controles tanto de la calidad de los medicamentos como de la previsión de consumo para garantizar el abastecimiento -sí, esto sería más fácil con las empresas andaluzas/españolas/europeas-, introducir en la subasta criterios de isoapariencia -dentro de lo permitido por la ley, y fomentar a nivel estatal/europeo el trabajar en esa línea-,..., esas son posibles propuestas que se pueden trabajar para salir del enconado debate "subasta SÍ frente a subasta NO". Esas y, lógicamente, establecer de forma apriorística un plan de evaluación del impacto de la subasta a tres niveles: económico, de acceso (relacionado básicamente con el abastecimiento) y de resultados en salud (relacionado con la calidad de los medicamentos dispensados). 

Resumiendo. 

¿Subasta sí o no? Pues esta subasta no. Otra subasta sí. 

¿Arregla la subasta el elevado gasto farmacéutico de Andalucía -medido como % del gasto sanitario total-? No. Si funcionara al 100% de las previsiones -de momento solo lo ha logrado al 30%- ayudaría algo, pero el verdadero problema es de consumo, no de coste unitario. 

¿El hecho de que se realice la subasta en Andalucía supone una agresión a la equidad territorial inaceptable? En nuestra opinión no, siempre que se evalúen correctamente sus efectos; consideramos que los derechos de los pacientes en torno a la dispensación de medicamentos van más allá de poder elegir entre furosemida EFG XXX o furosemida EFG YYY, especialmente cuando los ahorros esperados pueden abrir la financiación a otro tipo de prestaciones -incluso de tipo farmacéutico (recordemos a los antivirales de la hepatitis C)-. 

¿Entonces qué hacemos? Posiblemente reforzar la labor de pedagogía político-sanitaria y plantear un debate abierto (no hemos dicho consenso, hemos dicho debate abierto) entre los diferentes actores donde el marco de discusión fuera "¿Cuál sería la subasta ideal?" podría ayudar a abrir el camino.

Por último, simplemente señalar que analizar el problema de la subasta de medicamentos de forma aislada se nos queda un poco cojo. La subasta no es más que una parte de las políticas sanitarias globales, incluyendo las relacionadas con la I+D+i; que la subasta de medicamentos ocupe el centro del debate sanitario andaluz -y casi estatal- en la actualidad es un claro ejemplo de que 1) la relación médico-paciente no es lo único que gira en torno a los medicamentos, también lo hace la política sanitaria y 2) la capacidad que tienen ciertos sectores para marcar la agenda mediática sigue siendo muy potente, y por ello es especialmente importante que las instituciones fortalezcan su capacidad de apertura participativa, comunicación y pedagogía (no hemos dicho "propaganda", que esa función está hipertrofiada en Andalucía) para no verse obligadas a comunicar "a la contra" en todas las ocasiones.

17.12.10

El rubio que regalaba libros rojos de petete


Será porque los por qué-s me persiguen, será porque me intoxiqué de escepticismo, será por aburrimiento... El caso es que aquel día había algo que no cuadraba.

Chaqueteado, alto, afeitado hasta la excoriación, de un rubio que recordaba al periodo entreguerras.... No era hora lectiva, sino electiva. La agujas pinchaban el epigastrio como si fueran las 15h. Algo hacía suponer la relación entre los oyentes (nos) y el orador (él); y es que a pesar de que ya habíamos cumplido con nuestra obligación como miradores de .ppt allí nadie se movió. Extraño.

Cuando nos regalan algo la electividad se hace suave y deseada; todo más fácil.Ese algo es el primer síntoma de que pronto me hablarán de usted, me dirán doctor y seré graduado con máster. Máster gracias organismos que nos defienden: CEEM, OMC (y que de paso hablan en nuestro nombre y nos "deontologizan").
Todos escuchaban-amos ansiosos porque terminara. En escasos minutos lo tendríamos entre manos:ansiado, regalado, por pares, útil, rojo, pequeño, completo, de mayores, gratis*... era el Vademecum Internacional 2010 ®. (desde ahora VM®)


El caso que cuando todo acabó yo aún no tenía hambre. Así que me coloqué bajo la sombra de aquel hombre alto, rubio y le pregunté:

- Disculpe, ¿ Por qué nos regalan esto? No lo entiendo. Es decir, ¿cómo se financian?

- La industria farmaceútica. Ellos nos pagan para que sus fármacos aparezcan. En la edición actual aparecen todos.Dependiendo de lo que nos pague el laboratorio el nombre de su fármaco tendrá distinto color, ficha técnica más o menos extensa etc.

- Ah, gracias. Um... y ¿ Medimecum® es igual?.

- Bueno, tienen otra política empresarial. No puedo contestarte.

Bien, he de confesar que presuponía algo similar. Pero en absoluto nada tan claro y conciso.

Para mí fue una mezcla de sorpresa,confirmación y sudor frío. Me fuí pensando.. esta gente está encima nuestra. Esto de prescribir va a ser difícil.

Consecuencias:

Imaginemos que por una situación X tenemos un médico que tiene delante de sí un paciente que requiere una prescripción de clopidogrel. A nuestro hipócrates únicamente le suena que es un fármaco del grupo de los antiagregantes y que recientemente la agemed jugó a la ruleta rusa entre éste y los IBP (ahora sí, ahora no, ahora tampoco, luego prasugrel). En este punto se dan distintas situaciones. Veamos los resultados:

a) Busca en VM® 2010: pág 111. aparecen tres presentaciones comerciales. 2 marcas comerciales y un genérico. Los de marca en azul destacado, información de la presentación y precio. El genérico en negro, al final de la lista y sin precio. Resultado: no sé el precio del EFG genérico y receto marca. Precio del tto 1 mes = 57 euros

b) Busca en Medimecum® 2010: pág 170. 5 presentaciones. 2 marcas y 3 genéricos. Los cinco con el mismo tipo de letra. Los cinco con la información completa. Conozco el precio del EFG, receto EFG. ( me fío de los EFG porque la semana pasada un residente de familia que usaba presentaciones muy modernas nos dijo que lo del 20% es mentira). Precio del tto 1 mes = 40 euros.

c) Busca en agemed: 25 resultados... miles de EFG. El más barato 27 euros/mes.

Diferencia de hasta 30 euros paciente/tratado en un mes. Si repetimos con otrofármaco, digamos Atorvastatina volvemos a sorprendernos. A VM® se le olvida que hay genéricos. (sólo recoge en el desglose una marca comercial).

El haber usado estos dos ejemplos no es aleatorio. En "Principios activos de mayor consumo en el Sistema Nacional de Salud en 2008" (informe técnico SNS) aparecen a la cabeza de gasto farmaceútico en monofármacos.


Conclusiones:

- No todo lo que no cuesta dinero es gratis*.

- Vademecum Internacional®: se financia por la industria. La cantidad de información de un fármaco depende de lo que pague su laboratorio para ese fármaco. Aparecen TODOS los principios activos (en las últimas ediciones) pero no todas la PRESENTACIONES COMERCIALES. Se regala por colegios de médicos o por la propia editorial.

- Medimecum ®: incluye TODOS los principios activos y presentaciones comerciales hasta el momento. Información similar de todos.


vademecum etimológicamente: vade- (ven), -mecum (conmígo); libro que siempre va con nosotros. Significa libro con anotaciones básicas para realizar una actividad. Quizá nuestro vademécum (sinpre conmigo) no debiera ser el Vademecum Internacional®

PD: debo agradacer parte de esto a los seminarios de Farmacología Clínica. Facultad de Medicina (Granada).

Nota: Copia de original ;-P

12.12.10

Fármacos sobreutilizados que no tomaría ni borracho: Flatoril

Podríamos escribir una enclopedia sobre "fármacos sobreutilizados que no tomaría ni borracho", pero en el día de hoy vamos a centrarnos en uno en particular: el Flatoril (r)... este fármaco es una mezcla de cleboprida [agonista de receptores de serotonina 5-HT4 y antagonista de receptores de dopamina D2 en el tracto gastrointestinal (efecto procinético) y antagonista de receptores dopaminérgicos D2 centrales y periféricos (efecto antiemético)] y simeticona [antiflatulento] [casi ná, vamos].

¿cuándo me la mandará mi médico? pues cuando te duela la tripa y no tenga ni idea de por qué es; cuando le cuentes una sintomatología abdominal de lo más inespecífica y no pare de pensar "eso suena más a ansiedad que a un cuadro suboclusivo".

¿cuándo me lo deberían mandar? tal vez nunca; por buscarle un lugar, en aquellos cuadros de malestar abdominal desencadenado por exceso de gases intestinales... aunque parece un poco más seguro el llevar una dieta adecuada, una vida activa y hacer ejercicio.

¿tiene efectos secundarios? casi ninguno... Parkinsonismo, efectos extrapiramidales... lo típico de un fármaco que puede actuar sobre el sistema nervioso central... minucias (AVISO PARA NAVEGANTES NO EXPERTOS: ESTO ERA IRONÍA... LO DE LAS MINUCIAS ME REFIERO).

Y ahora es cuando llegamos al caso clínico:

Chaval de unos 28 años que a las 2 de la madrugada se planta en un hospital de segundo nivel de la maravillosa Andalucía porque nota una tremenda contracción en los músculos de alrededor de la boca y del cuello... llega con un elevado estado de ansiedad y muy sudoroso, tanto que pasa directamente al área de Observación de Urgencias. Durante la anamnesis el chaval comenta que llevaba unos días que le dolía un poco la tripa y su médico le había mandado (silencio y redoble de tambores) Flatoril (r)!!!!!! asunto resuelto. "Antídoto" administrado y paciente curado. Recomendaciones terapéuticas: dejar el fármaco. Diagnóstico final: distonía por cleboprida/simeticona.

Y es que el Flatoril (r) es uno de esos fármacos cuyas indicaciones en la práctica van aumentando sin mucho sentido científico y cuyo consumo se cronifica de forma acorde con la irracionalidad de su prescripción...

¿y los médicos saben esto? pues a tenor del vídeo que os enlazo a continuación... no lo sé...

VÍDEO
El vídeo es del programa de Intereconomía TV que presenta nuestro amado Manuel Torreiglesias y el médico en cuestión parece no conocer la nota que sacaron en el ISMP-AEMPS al respecto

Salud! (y Flatoriles!)