Reclutando personas, ideas, comentarios y críticas.
A ver si vamos tomando impulso con la iniciativa...
Sígannos (será más científico que este blog, pero mucho menos diveritdo :))
udmfycsevilla.wordpress.com
Activistas de retaguardia. Para abrir los ojos ante la (compleja) realidad sanitaria (y socioeconómica) de nuestro entorno cercano (y no tanto).
[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]
22.10.10
21.10.10
Nimieces de una/s mañana/s
Por si alguien dudaba, y a sabiendas que éste es un mal comienzo, este será un ejemplo de que estoy capacitado para escribir post cortos.
En estos tiempos de pulseras-power balance que comparten mano con carpetas ministeriales ( sí, yo también te voté ) suceden cosas en nuestro micromundo que nos hacen pensar y a veces incluso opinar. Es verdad que nos cabrean, que nos dan rabia, pero bueno a saber que fuegos encienda esto...
Reumatología/ 12.00 p.m (o cualquier otra).
- "Mirad este fármaco (Actonel 35; 1 comp/sem) ya tiene EFG, y los laboratorios ahora han sacado una forma de dispensación mensual (Actonel 75; 2 comp/mes) para evitar que los médicos receten el EFG. Sólo con ese pequeño cambio"
- Traducción práctica: Todos los pacientes que se revisan, automáticamente son cambiados de Actonel 35 a Actonel 75 ( en ningún caso EFG). "Claro, ahora tenemos que hacer el truco. Hay que cambiar el 35 por el 75, sino le van a dar el EFG".
- Traducción numérica:
a) Actonel 75 tto mensual = 34,66 euros/mes
b)Actonel 35 tto mensual= 34,67 eutos/mes
c) Risendronato (efg de ratipharm)= 22,93 euros/mes
Ya sé, seguramente la diferencia de precio de la EFG se deba al 20% de principio que se ahorran en los genéricos no??. De hecho los 12 euros de diferencia son algo más del 20%...
En estos tiempos de pulseras-power balance que comparten mano con carpetas ministeriales ( sí, yo también te voté ) suceden cosas en nuestro micromundo que nos hacen pensar y a veces incluso opinar. Es verdad que nos cabrean, que nos dan rabia, pero bueno a saber que fuegos encienda esto...
Reumatología/ 12.00 p.m (o cualquier otra).
- "Mirad este fármaco (Actonel 35; 1 comp/sem) ya tiene EFG, y los laboratorios ahora han sacado una forma de dispensación mensual (Actonel 75; 2 comp/mes) para evitar que los médicos receten el EFG. Sólo con ese pequeño cambio"
- Traducción práctica: Todos los pacientes que se revisan, automáticamente son cambiados de Actonel 35 a Actonel 75 ( en ningún caso EFG). "Claro, ahora tenemos que hacer el truco. Hay que cambiar el 35 por el 75, sino le van a dar el EFG".
- Traducción numérica:
a) Actonel 75 tto mensual = 34,66 euros/mes
b)Actonel 35 tto mensual= 34,67 eutos/mes
c) Risendronato (efg de ratipharm)= 22,93 euros/mes
Ya sé, seguramente la diferencia de precio de la EFG se deba al 20% de principio que se ahorran en los genéricos no??. De hecho los 12 euros de diferencia son algo más del 20%...
19.10.10
Tonterías, mentiras y cáncer de mama
Hoy, el Día Mundial blablabla cánder de mama no podemos más que hacernos eco de este sublime post de saludyotrascosasdecomer
Chapeau.
Chapeau.
18.10.10
Explora tu propia capacidad de insight (sight). Ahora con moralina gratis.
(Disclaimer. El objetivo de este post vuelve a ser reírme en un futuro de las memeces que escribía cuando era R1. Si te parece que está sembrado de errores, probablemente tengas razón. Sin embargo es probable que también veas muchos errores al mirarte al espejo, y aun así te dejamos salir a la calle. Quid por culo, Clarisse)
En 1967 un señor llamado Seligman acompañado por su amigo Maier decidió hacer caso omiso a las señales lacanianas que les empujaban a montar una empresa de salchichas y decidió hacer un rato el mogol con unos perros.
Colocaron tres grupos de perros atados a unos arneses delante de unas palancas (no, no es nada sexual). El primer grupo se quedó ahí, figurando. Al segundo grupo le dieron una serie de descargas eléctricas, que podían interrumpir al presionar la palanca. Al tercer grupo le aplicaron las descargas que se les estaban dando a los chuchos del segundo grupo, sin que su palanca tuviera nada que ver con la corriente, por lo que desde su perruno punto de vista parecían azarosas e ineludibles. El primer y el segundo grupo se quedaron tan anchos al terminar la sesión. El tercer grupo se convirtió en un manojo de perros con síntomas depresivos (¡tachán!). En un vertiginoso alarde de creatividad llamaron “indefensión aprendida” a este encantador fenómeno. Pero lo escalofriante no viene aquí.
En la segunda fase del experimento colocaron a los mismos perros en una caja con desnivel, y volvieron a jugar a “achicharra al bicho”. Para escapar de la caja había que saltar un desnivel mínimo, perfectamente salvable, idéntico para todos los grupos. Los perros de los grupos 1 y 2 saltaron el escalón sin mayor problema (“probablemente bajo el ladrido interno de “hostia tú, qué calambre”). Sin embargo, la amplia mayoría de los perros del grupo 3, que habían aprendido que las descargas eléctricas vienen porque sí y uno no tiene control sobre ellas, se tumbaron en la caja y se abandonaron a la tortura, sin más oposición que un lloriqueo.
(El resto de los experimentos de Seligman y sus compinches no me vienen bien para lo que quiero contar, así que los omitiré elegantemente, según un criterio científico propio no mucho más endeble que el que reinaba en el último congreso al que has ido.
Además, si siguiera, tendría que contar como Seligman fue poseído y violado analmente por paulo coelho y probablemente no terminaras de cenar. Sí, ya, de nada.)
En cualquier caso, igual que Milgram nos enseñó que el ser humano es malo por borreguismo (algo así como 28 días después pero también con descargas eléctricas en vez de zombies (cada moda es cada moda)); Seligman nos enseña, bichos mediante, que el ser humano es imbécil por borreguismo (como en 28 semanas después). O más bien que la tendencia natural es a comportarse como un imbécil borrego. Lo cierto es que no todos los perros se quedaron a la sesión de fritura. Un tercio del grupo 3, por muy aprendido que tuviera el percal, se las apañaba para salir. Antes de que comentes que las personas no somos perros (y que los perros son inmunes al solanum y no pueden ser zombies) te diré que no seas gilipollas, porque este mecanismo también se describe en humanos. Con la salvedad de que en humanos las descargas eléctricas son mucho más complejas, así como las palancas. Seligman dio una explicación nauseabundamente cursi a este tercio de perros inmune al desaliento, que si bien ha hecho que brotaran más hello kitties en algún dormitorio infantil, le ha hecho vender unos cuantos best-sellers. Pero lo bueno de estas cosas es que uno puede quedarse con la parte que le salga del coño.
Paralerdamente unos años más tarde, en 1975, Iván Illich le daba la mayor hostia conceptual del milenio a la medicina y por fin nos hacía promocionar a la fase anal, poniéndole nombre a uno de los fenómenos favoritos de médico crítico (horrible nombre y peores personas), la iatrogenia, sustrato conceptual de la nunca suficientemente encomiada prevención cuaternaria y demás lucha contra la medicalización (qué tostón). Si bien la psiquiatría es una de las áreas más expoliadas por la medicalimemez, este fenómeno nos ha regalado perlas conceptuales como el F91 de la CIE 10, coronado por el glorioso F91.3, aka “trastorno oposicionista desafiante” (TOD). Al sector que sabe combinar colores de este humilde blog siempre le ha parecido crucial no subestimar al enemigo y por ende estudiar sus armas y su lixivia, porque uno nunca sabe cuándo va a poder usarlas contra ellos. Es por esto que aunque uno reniegue de las clasificaciones en las que es difícil no salir, no deja de ser interesante leer los criterios en base a los cuales secondena diagnostica este fenómeno, aunque sólo sea para señalar que alguien se ha molestado en buscarlos. Y sí, técnicamente se aplica sólo a niños. Pero…
Esta mañana JRMora nos regalaba esta hermosa viñeta al hilo del adormecimiento social de este nuestro país en particular y nuestro querido occidente en general, con la excepción, sí, de un par de aldeas irreductibles y caballos con gente dentro. Si unas líneas más arriba pensabas venirme con la milonga de que las personas no son perros, probablemente también me vengas con que las sociedades no son personas. En efecto, lumbrera. La cuestión no termina de ser si hay corrientes eléctricas, si nuestra palanca funciona o no, si podemos encontrar criterios de depresión mayor en grupos poblacionales o si deberíamos echar fluoxetina en los abastecimientos de agua. La cuestión es si una sociedad enseñada a comerse las descargas porque son incontrolables también seguiría soportándolas cuando fueran evitables. Porque puede que ni la sociedad ni las personas correspondan al modelo seligmoso, pero quizá no deje de ser un masticado-para-tontos que algo de tuétano deja entrever.
Y si es así y la sociedad nos pueriliza y convierte en canes y somos así manejados, puedes ser que también podamos encontrar a nivel colectivo el F91.3, y no el optimismo (puaj) al que seligman atribuía la resistencia de algunos chuchos.
Y si es así, y tu sensación de indefensión ante gobiernos, diaz-ferranes, mentiras arraigadas y crisis-sólo-para-los-de-siempre equivale de algún modo a una descarga eléctrica que te da otro; la pregunta es si tú, ni perro ni sociedad, estás comprobando continuamente si puedes salir de la caja o ya te has tumbado a llorar. Porque puede que no haya experimento, y puede que lo haya y un arnés te tenga sujeto. Puede.
Pero cuán atroz sería que pudieras zafarte de la hez que te ha tocado vivir y estuvieras sufriéndola por no cuestionar lo aprendido, Lassie.
En 1967 un señor llamado Seligman acompañado por su amigo Maier decidió hacer caso omiso a las señales lacanianas que les empujaban a montar una empresa de salchichas y decidió hacer un rato el mogol con unos perros.
Colocaron tres grupos de perros atados a unos arneses delante de unas palancas (no, no es nada sexual). El primer grupo se quedó ahí, figurando. Al segundo grupo le dieron una serie de descargas eléctricas, que podían interrumpir al presionar la palanca. Al tercer grupo le aplicaron las descargas que se les estaban dando a los chuchos del segundo grupo, sin que su palanca tuviera nada que ver con la corriente, por lo que desde su perruno punto de vista parecían azarosas e ineludibles. El primer y el segundo grupo se quedaron tan anchos al terminar la sesión. El tercer grupo se convirtió en un manojo de perros con síntomas depresivos (¡tachán!). En un vertiginoso alarde de creatividad llamaron “indefensión aprendida” a este encantador fenómeno. Pero lo escalofriante no viene aquí.
En la segunda fase del experimento colocaron a los mismos perros en una caja con desnivel, y volvieron a jugar a “achicharra al bicho”. Para escapar de la caja había que saltar un desnivel mínimo, perfectamente salvable, idéntico para todos los grupos. Los perros de los grupos 1 y 2 saltaron el escalón sin mayor problema (“probablemente bajo el ladrido interno de “hostia tú, qué calambre”). Sin embargo, la amplia mayoría de los perros del grupo 3, que habían aprendido que las descargas eléctricas vienen porque sí y uno no tiene control sobre ellas, se tumbaron en la caja y se abandonaron a la tortura, sin más oposición que un lloriqueo.
(El resto de los experimentos de Seligman y sus compinches no me vienen bien para lo que quiero contar, así que los omitiré elegantemente, según un criterio científico propio no mucho más endeble que el que reinaba en el último congreso al que has ido.
Además, si siguiera, tendría que contar como Seligman fue poseído y violado analmente por paulo coelho y probablemente no terminaras de cenar. Sí, ya, de nada.)
En cualquier caso, igual que Milgram nos enseñó que el ser humano es malo por borreguismo (algo así como 28 días después pero también con descargas eléctricas en vez de zombies (cada moda es cada moda)); Seligman nos enseña, bichos mediante, que el ser humano es imbécil por borreguismo (como en 28 semanas después). O más bien que la tendencia natural es a comportarse como un imbécil borrego. Lo cierto es que no todos los perros se quedaron a la sesión de fritura. Un tercio del grupo 3, por muy aprendido que tuviera el percal, se las apañaba para salir. Antes de que comentes que las personas no somos perros (y que los perros son inmunes al solanum y no pueden ser zombies) te diré que no seas gilipollas, porque este mecanismo también se describe en humanos. Con la salvedad de que en humanos las descargas eléctricas son mucho más complejas, así como las palancas. Seligman dio una explicación nauseabundamente cursi a este tercio de perros inmune al desaliento, que si bien ha hecho que brotaran más hello kitties en algún dormitorio infantil, le ha hecho vender unos cuantos best-sellers. Pero lo bueno de estas cosas es que uno puede quedarse con la parte que le salga del coño.
Paralerdamente unos años más tarde, en 1975, Iván Illich le daba la mayor hostia conceptual del milenio a la medicina y por fin nos hacía promocionar a la fase anal, poniéndole nombre a uno de los fenómenos favoritos de médico crítico (horrible nombre y peores personas), la iatrogenia, sustrato conceptual de la nunca suficientemente encomiada prevención cuaternaria y demás lucha contra la medicalización (qué tostón). Si bien la psiquiatría es una de las áreas más expoliadas por la medicalimemez, este fenómeno nos ha regalado perlas conceptuales como el F91 de la CIE 10, coronado por el glorioso F91.3, aka “trastorno oposicionista desafiante” (TOD). Al sector que sabe combinar colores de este humilde blog siempre le ha parecido crucial no subestimar al enemigo y por ende estudiar sus armas y su lixivia, porque uno nunca sabe cuándo va a poder usarlas contra ellos. Es por esto que aunque uno reniegue de las clasificaciones en las que es difícil no salir, no deja de ser interesante leer los criterios en base a los cuales se
Esta mañana JRMora nos regalaba esta hermosa viñeta al hilo del adormecimiento social de este nuestro país en particular y nuestro querido occidente en general, con la excepción, sí, de un par de aldeas irreductibles y caballos con gente dentro. Si unas líneas más arriba pensabas venirme con la milonga de que las personas no son perros, probablemente también me vengas con que las sociedades no son personas. En efecto, lumbrera. La cuestión no termina de ser si hay corrientes eléctricas, si nuestra palanca funciona o no, si podemos encontrar criterios de depresión mayor en grupos poblacionales o si deberíamos echar fluoxetina en los abastecimientos de agua. La cuestión es si una sociedad enseñada a comerse las descargas porque son incontrolables también seguiría soportándolas cuando fueran evitables. Porque puede que ni la sociedad ni las personas correspondan al modelo seligmoso, pero quizá no deje de ser un masticado-para-tontos que algo de tuétano deja entrever.
Y si es así y la sociedad nos pueriliza y convierte en canes y somos así manejados, puedes ser que también podamos encontrar a nivel colectivo el F91.3, y no el optimismo (puaj) al que seligman atribuía la resistencia de algunos chuchos.
Y si es así, y tu sensación de indefensión ante gobiernos, diaz-ferranes, mentiras arraigadas y crisis-sólo-para-los-de-siempre equivale de algún modo a una descarga eléctrica que te da otro; la pregunta es si tú, ni perro ni sociedad, estás comprobando continuamente si puedes salir de la caja o ya te has tumbado a llorar. Porque puede que no haya experimento, y puede que lo haya y un arnés te tenga sujeto. Puede.
Pero cuán atroz sería que pudieras zafarte de la hez que te ha tocado vivir y estuvieras sufriéndola por no cuestionar lo aprendido, Lassie.
10.10.10
Los pasos limitantes
La sociedad de la información abre caminos que brindan oportunidades de interacción entre pacientes y médicos; a cambio, el sistema sanitario niega a los médicos (muy especialmente a los médicos de familia que trabajan en atención primaria) estos avances mientras se llena la boca con términos como "innovación", "salud 2.0", "derribar barreras de comunicación", etc.
La situación es que hoy en día en las consultas de los centros de salud de la mayoría de España no hay acceso completo a internet. En el caso de Andalucía, no hay acceso a internet en absoluto, de tal modo que si un médico quiere consultar una interacción medicamentosa, una dosis ajustada para un enfermo con insuficiencia renal o comunicarse por e-mail con alguno de sus pacientes, tendrá que hacerlo bien en su casa (en horario de descanso) o buscar un ordenador en la "biblioteca" del centro o similar... también puede recurrir a algún libro, claro, pero la información estará mucho menos actualizada y será menos amplia o accesible.
¿Y qué hacen los médicos a este respecto?... pues de momento esto:
http://internetenlaconsulta.wordpress.com/

Una iniciativa que dará que hablar y cuya declaracón de intenciones reproducimos a continuación:
La situación es que hoy en día en las consultas de los centros de salud de la mayoría de España no hay acceso completo a internet. En el caso de Andalucía, no hay acceso a internet en absoluto, de tal modo que si un médico quiere consultar una interacción medicamentosa, una dosis ajustada para un enfermo con insuficiencia renal o comunicarse por e-mail con alguno de sus pacientes, tendrá que hacerlo bien en su casa (en horario de descanso) o buscar un ordenador en la "biblioteca" del centro o similar... también puede recurrir a algún libro, claro, pero la información estará mucho menos actualizada y será menos amplia o accesible.
¿Y qué hacen los médicos a este respecto?... pues de momento esto:
http://internetenlaconsulta.wordpress.com/
Una iniciativa que dará que hablar y cuya declaracón de intenciones reproducimos a continuación:
A punto de finalizar la primera década del siglo XXI, muchas consultas médicas de nuestro país, aun disponiendo de ordenador conectado a una red informática, tienen bloqueado el acceso a Internet o éste se encuentra muy limitado… por decisión de los gestores sanitarios. Como en el absurdo caso de los diversos calendarios de vacunación españoles, las restricciones son diferentes de unas comunidades autónomas a otras, llegando a ser casi absolutas en algunas de las que se autoconsideran más avanzadas en la implantación de las nuevas tecnologías en el ámbito sanitario. [ver mapa de la situación] Resulta evidente que esta actitud de censura es precisamente una muestra de desconocimiento, tanto de la utilidad como del funcionamiento de esas nuevas (ya no tanto) tecnologías y además constituye una flagrante desconsideración hacia el médico y sus pacientes. Es de sentido común que este error se subsane cuanto antes y en consecuencia solicitamos el acceso abierto y sin restricciones a Internet desde las consultas de los profesionales sanitarios españoles para solucionar una necesidad real, tanto de ellos como de la población atendida, y que se concreta en:
Necesidad de INFORMACIÓN. Prácticamente todo resulta accesible a través de la Red. Un centro sanitario es también un centro de información que, para realizar adecuadamente su función, requiere acceso a cualquier fuente de datos disponible.
Necesidad de FORMACIÓN. La formación continuada es parte del trabajo de un médico. La enseñanza online con tecnología multimedia es una de las vías de formación más extendidas en las ciencias biomédicas. Internet es en la actualidad la mayor biblioteca de temas médicos y relacionados con la salud.
Necesidad de COMUNICACIÓN. A todos los niveles: con los pacientes, los colegas, los gestores y la comunidad.
Necesidad de PARTICIPACIÓN. La medicina actual implica la participación y la ayuda del paciente en la toma de decisiones clínicas que afectan a su salud, y también de los colectivos de enfermos.
Pretendemos con esta nota dar a conocer a la sociedad española esta injustificable situación anacrónica y trasladar la petición de un Internet abierto a los responsables de la gestión sanitaria en cualquier nivel de responsabilidad en que se encuentren.
29.9.10
Médicos, huelgas y mortalidades.
"Ninguno de nosotros sabíamos que éramos
culpables de esas muertes" (Semmelweis)
Un claro ejemplo del riesgo que los médicos podemos suponer es el análisis de la mortalidad durante diversas huelgas de médicos con alto seguimiento llevadas a cabo en diversos lugares del planeta (1) (Colombia, Israel, Estados Unidos) que muestran disminuciones de la mortalidad en esos días de entre el 5 y el 45%; tal vez el caso más analizado y publicado fue el de Israel (2), en el año 1983, y para el cual se han buscado más interpretaciones (3). Lo que parece quedar claro es que, parafraseando lo dicho en el libro SuperFreakonomics (4) al respecto, en el contacto habitual con el sistema sanitario “más personas con problemas no fatales toman más medicamentos y se someten a más procedimientos, muchos de los cuales no ayudan en realidad, y algunos de ellos son perjudiciales, mientras que la gente con enfermedades verdaderamente fatales casi nunca se cura y acaba muriendo de todas formas”.
De este modo, podríamos decir que es posible que acudir al médico aumente
ligeramente las posibilidades de un individuo de sobrevivir si tiene un problema grave, pero igualmente aumenta sus probabilidades de morir si no lo tiene.
1. Argeseanu, S. Mitchell, K. Venkat, KM. Yusuf, S. Doctors' strike and mortality: a review. Social
Science & Medicine. 2008;67:1784-1788
2. Siegel-Itzkovich, J. Doctors' strike in Israel may be good for health. BMJ. 2000;320:1561
3. Steinherz, R. Death rates and the 1983 doctors' strike in Israel. Lancet. 1984;Jan 14:107.
4. Levitt, S. Dubner, S. Superfreakonomics. de. Debate. 2010.
culpables de esas muertes" (Semmelweis)
Un claro ejemplo del riesgo que los médicos podemos suponer es el análisis de la mortalidad durante diversas huelgas de médicos con alto seguimiento llevadas a cabo en diversos lugares del planeta (1) (Colombia, Israel, Estados Unidos) que muestran disminuciones de la mortalidad en esos días de entre el 5 y el 45%; tal vez el caso más analizado y publicado fue el de Israel (2), en el año 1983, y para el cual se han buscado más interpretaciones (3). Lo que parece quedar claro es que, parafraseando lo dicho en el libro SuperFreakonomics (4) al respecto, en el contacto habitual con el sistema sanitario “más personas con problemas no fatales toman más medicamentos y se someten a más procedimientos, muchos de los cuales no ayudan en realidad, y algunos de ellos son perjudiciales, mientras que la gente con enfermedades verdaderamente fatales casi nunca se cura y acaba muriendo de todas formas”.
De este modo, podríamos decir que es posible que acudir al médico aumente
ligeramente las posibilidades de un individuo de sobrevivir si tiene un problema grave, pero igualmente aumenta sus probabilidades de morir si no lo tiene.
1. Argeseanu, S. Mitchell, K. Venkat, KM. Yusuf, S. Doctors' strike and mortality: a review. Social
Science & Medicine. 2008;67:1784-1788
2. Siegel-Itzkovich, J. Doctors' strike in Israel may be good for health. BMJ. 2000;320:1561
3. Steinherz, R. Death rates and the 1983 doctors' strike in Israel. Lancet. 1984;Jan 14:107.
4. Levitt, S. Dubner, S. Superfreakonomics. de. Debate. 2010.
17.9.10
URA - McArena
Me comenta la psiquiatra con la que roto que entre las diferentes herramientas y actividades que la Unidad de Rehabilitación en Salud Mental ofrece se encuentra un taller de fútbol sala, sólo para psicóticos. Yo que soy muy futbolero, recordando el gol de Iniesta, creo que aquello es insuperable.
Hablamos del resto de recursos de la Unidad, y me comenta que tienen un blog. Blog en el que escriben los pacientes (¿pacientes?), los que lo deseen guardan el anonimato, con la supervisión, de los profesionales de la Unidad.
Reflexiones varias, recetas de cocina, poesía, chistes, amor y desamor, notas de historia, videos, etc. Hacen del portal un medio para hacerse oir, una herramienta terapéutica e integradora.
Muy recomendable
Hablamos del resto de recursos de la Unidad, y me comenta que tienen un blog. Blog en el que escriben los pacientes (¿pacientes?), los que lo deseen guardan el anonimato, con la supervisión, de los profesionales de la Unidad.
Reflexiones varias, recetas de cocina, poesía, chistes, amor y desamor, notas de historia, videos, etc. Hacen del portal un medio para hacerse oir, una herramienta terapéutica e integradora.
Muy recomendable
16.9.10
Sexo y consultas
Es más fácil que un médico sepa algo sobre la sexualidad de Jesulín de Ubrique que sobre la de cualquiera de sus pacientes... ¿el por qué? pues que la sexualidad, como función humana que (casi) todo lo impregna, ha quedado notoriamente excluida de los temas sobre los que:
- el médico (y me refiero principalmente al Médico de Familia -como casi siempre que hablo de "El" médico") pregunta al paciente incluyéndolo como parte del bienestar y la salud global de éste.
- el paciente pregunta al médico buscando en éste consejo o solución de dudas.
De esta forma, la única referencia que existe en las consultas a la sexualidad de los pacientes se suele limitar a la genitalización de la misma: disfunción eréctil, infecciones de transmisión sexual, coitodinia, y en ocasiones problemática relacionada con la función reproductiva de la sexualidad.
Una muestra de que esto es así, es que al hacer una búsqueda de artículos en Pubmed (el buscador más utilizado de artículos en medicina) con los términos
"Sexuality"[Mesh] AND ("Primary Health Care"[Mesh] OR "Family Practice"[Mesh])
tan sólo arroja 215 resultados, de los cuales la mayoría se relacionan con infecciones de transmisión sexual.
¿y esto a qué viene en el día de hoy?
pues a que en la consulta de ginecología en la que he estado hoy ha venido una chica que presentaba dos motivos de consulta:
1. Nunca había tenido un orgasmo (tenía 18 años).
2. Quería saber qué medio de protección podía utilizar para evitar el contagio vía transmisión sexual en relaciones con otras mujeres.
y mi pregunta es... ¿realmente es mejor que esa paciente acuda a una consulta de ginecología -donde, exceptuando honrosísimas excepciones, su conocimiento sobre sexualidad se circunscribe a la genitalización y patologización de la misma-? ¿no sería más lógico que ese campo de acción fuera abordado por su médico de toda la vida? (una mujer, por si alguien cree que eso es relevante) ¿cómo es posible que a la menor oportunidad en todos los ámbitos haya referencias sexuales para diversos temas de conversación y en cambio en las consultas parece que "nos da vergüenza"?
Si no le demostramos a los pacientes lo que pueden encontrar en nosotros será imposible que lo busquen.
Añadido post-escritura: nuestro nunca sufientemente bien ponderado Rafa Cofiño nos comenta que, ¡¡oh Dios de las publicaciones que todo lo haces coincidir!!, en Family Medicine Update comentan un artículo publicado en agosto y que viene a tratar una parte de esto que comentamos en nuestro post... Recomendable, claro está.
- el médico (y me refiero principalmente al Médico de Familia -como casi siempre que hablo de "El" médico") pregunta al paciente incluyéndolo como parte del bienestar y la salud global de éste.
- el paciente pregunta al médico buscando en éste consejo o solución de dudas.
De esta forma, la única referencia que existe en las consultas a la sexualidad de los pacientes se suele limitar a la genitalización de la misma: disfunción eréctil, infecciones de transmisión sexual, coitodinia, y en ocasiones problemática relacionada con la función reproductiva de la sexualidad.
Una muestra de que esto es así, es que al hacer una búsqueda de artículos en Pubmed (el buscador más utilizado de artículos en medicina) con los términos
"Sexuality"[Mesh] AND ("Primary Health Care"[Mesh] OR "Family Practice"[Mesh])
tan sólo arroja 215 resultados, de los cuales la mayoría se relacionan con infecciones de transmisión sexual.
¿y esto a qué viene en el día de hoy?
pues a que en la consulta de ginecología en la que he estado hoy ha venido una chica que presentaba dos motivos de consulta:
1. Nunca había tenido un orgasmo (tenía 18 años).
2. Quería saber qué medio de protección podía utilizar para evitar el contagio vía transmisión sexual en relaciones con otras mujeres.
y mi pregunta es... ¿realmente es mejor que esa paciente acuda a una consulta de ginecología -donde, exceptuando honrosísimas excepciones, su conocimiento sobre sexualidad se circunscribe a la genitalización y patologización de la misma-? ¿no sería más lógico que ese campo de acción fuera abordado por su médico de toda la vida? (una mujer, por si alguien cree que eso es relevante) ¿cómo es posible que a la menor oportunidad en todos los ámbitos haya referencias sexuales para diversos temas de conversación y en cambio en las consultas parece que "nos da vergüenza"?
Si no le demostramos a los pacientes lo que pueden encontrar en nosotros será imposible que lo busquen.
Añadido post-escritura: nuestro nunca sufientemente bien ponderado Rafa Cofiño nos comenta que, ¡¡oh Dios de las publicaciones que todo lo haces coincidir!!, en Family Medicine Update comentan un artículo publicado en agosto y que viene a tratar una parte de esto que comentamos en nuestro post... Recomendable, claro está.
14.9.10
Aventuras y desventuras de una consulta ajena
Cosas que "hay que oír" en una consulta.
En este capítulo: consulta de Ginecología.
Tema: el médico de familia y las mamografías.
Protagonista: mujer de 42 años y médico especialista en ginecología y obstetricia (de unos 60 años).
Luces... ¡¡acción!!
Médico (M): ¿se ha hecho usted alguna mamografía ultimamente?
Paciente (P): Me hice una cuando tenía 35 años, pero no me he vuelto a hacer ninguna.
M: Pues dígale a su médico de cabecera que le pida una cada año o cada dos años; a lo mejor le dice que la evidencia científica, o no sé qué, dice que sólo hay que hacerla de rutina a partir de los 50 años, pero eso es para ahorrar dinero al SAS (Servicio Andaluz de Salud).
Escena segunda:
PAciente (P): entonces, ¿cada cuánto tiempo tengo que venir al ginecólogo a hacerme una revisión?
Médico (M): ahora el SAS nos dice que las citologías las tiene que hacer el médico de familia.
P: pero, él no es especialista en eso, ¿no?
M: claro, pero lo hacen para ahorrar; yo le recomiendo que le diga a su médico que está sangrando mucho entre las reglas o algo así, para que le mande; usted viene y ya le hago yo las revisiones; está claro que no es lo mismo que te vea un médico general que un especialista.
Y sí, yo tengo que aguantar eso... a lo largo de la residencia me he encontrado con unos cuantos médicos así, algunos permeables a la crítica con los que he podido hablar... no parece el caso... va quedando menos para volver al centro de salud...
En este capítulo: consulta de Ginecología.
Tema: el médico de familia y las mamografías.
Protagonista: mujer de 42 años y médico especialista en ginecología y obstetricia (de unos 60 años).
Luces... ¡¡acción!!
Médico (M): ¿se ha hecho usted alguna mamografía ultimamente?
Paciente (P): Me hice una cuando tenía 35 años, pero no me he vuelto a hacer ninguna.
M: Pues dígale a su médico de cabecera que le pida una cada año o cada dos años; a lo mejor le dice que la evidencia científica, o no sé qué, dice que sólo hay que hacerla de rutina a partir de los 50 años, pero eso es para ahorrar dinero al SAS (Servicio Andaluz de Salud).
Escena segunda:
PAciente (P): entonces, ¿cada cuánto tiempo tengo que venir al ginecólogo a hacerme una revisión?
Médico (M): ahora el SAS nos dice que las citologías las tiene que hacer el médico de familia.
P: pero, él no es especialista en eso, ¿no?
M: claro, pero lo hacen para ahorrar; yo le recomiendo que le diga a su médico que está sangrando mucho entre las reglas o algo así, para que le mande; usted viene y ya le hago yo las revisiones; está claro que no es lo mismo que te vea un médico general que un especialista.
Y sí, yo tengo que aguantar eso... a lo largo de la residencia me he encontrado con unos cuantos médicos así, algunos permeables a la crítica con los que he podido hablar... no parece el caso... va quedando menos para volver al centro de salud...
12.9.10
Si dejas la basura tres meses sin sacar es probable que pase esto (II):
La intención principal de este post es conseguir hacer un post corto.
Cuando una habla todos los días en su horario laboral con alguien que ha intentado matarse o que planea (cómo) hacerlo acaba, quiera o no, sistematizando la conversación al respecto.
Uno se sienta en el borde de la cama de la observación o la mesa del box psiquiátrico respectivamente, enciende la función “te escucho con interés”* y aparte de las preguntas “biológicas” que buscan una depresión endógena, pregunta invariablemente porlas mismas cuatro gilipolleceslos mismos cuatro estándares, encontrando indefectiblemente el conflicto gordiano que trae al paciente por la calle de la amargura. Si no es la familia de origen es la creada, si no, es la pareja, finalmente si no, es el trabajo, alguna que otra vez es la salud (casi siempre proyectada en uno de los anteriores). Nunca es preciso preguntar por nada más, nunca nadie alude a otros temas. Uno entonces se pregunta si es que en verdad no existe nada más, pero no lo aplica a su propia percepción de la vida no vaya a ser que no le guste lo que encuentre. Uno entonces se da cuenta de que, si la vida de los desconocidos funciona sólo en base a 4 ó 5 teclas, es probable que la de aquella gente a la que quiere, a la que admira, que le inspira y deslumbra, sea igual de plana y simple de como se la ve destripada sobre la mesa-de-autopsia-vital del box 7. Y se pregunta si seguiría amando, intrigándose y deslumbrándose por esas gentes si les sometiera a ese “acercamiento psiquiátrico”. Si el amor, intriga y deslumbramiento no serán puro artefacto porque al final somos 4 interruptores que tienen que estar en ON, y santas pascuas.
O si por el contrario somos más y es el “acercamiento psiquiátrico” (no pienso decir aproach) el incorrecto. O si no es el adecuado para interpretar la vida pero sí para cumplir nuestro papel. Y esto entronca directamente con el post anterior. Pero son conclusiones demasiado avezadas para un embrión de tres meses.
Y hasta aquí mi verborragia trimestral como corresponsal del instituto psiquiátrico josé germain, llamándote loco desde 1851.
*perfectamente descrita en los manuales de entrevista clínica, cual dibujo instructivo de ikea (en verdad funciona, por terrible que resulte)
Cuando una habla todos los días en su horario laboral con alguien que ha intentado matarse o que planea (cómo) hacerlo acaba, quiera o no, sistematizando la conversación al respecto.
Uno se sienta en el borde de la cama de la observación o la mesa del box psiquiátrico respectivamente, enciende la función “te escucho con interés”* y aparte de las preguntas “biológicas” que buscan una depresión endógena, pregunta invariablemente por
O si por el contrario somos más y es el “acercamiento psiquiátrico” (no pienso decir aproach) el incorrecto. O si no es el adecuado para interpretar la vida pero sí para cumplir nuestro papel. Y esto entronca directamente con el post anterior. Pero son conclusiones demasiado avezadas para un embrión de tres meses.
Y hasta aquí mi verborragia trimestral como corresponsal del instituto psiquiátrico josé germain, llamándote loco desde 1851.
*perfectamente descrita en los manuales de entrevista clínica, cual dibujo instructivo de ikea (en verdad funciona, por terrible que resulte)
Si dejas la basura tres meses sin sacar es probable que pase esto (I):
La intención de este post es que este entrañable embrión (que de ser humano ya tendría más derechos que yo) se haga una autofotografía de la que poder reírse dentro de unos años. Cutrecitando a mi admirada Diana Aller, “ningún hecho relatado en este post aspira a ser contrastado científicamente” (lo de “lugar de esparcimiento para gilipollas como usted” no se lo plagio sólo para este post, sino para todos. Incluidos los de javi y barea). De modo que no extraigan más conclusiones que yo, o al menos si lo hacen háganlo sobre mí y no sobre aquello de lo que hablo. O hagan lo que les salga la punta del nabo, como suele ser obligación de todo ser vivo.
Inocente (y no tan pérfida como quisiera) de mí, yo pensaba que cuando un psiquiatra era bueno (muy bueno), podía explorar al paciente no-psicótico hasta hallar una serie de teclas* que, correctamente pulsadas, podían permitir al acusado evolucionar a una pantalla nueva o más bien una pantalla diferente desde la que o reiniciarse o continuar avanzando en el videojuego personal, resolviendo el (at)asco previo. Obviamente pensaba que tal habilidad requería una maestría fuera del alcance de un residente y puede que de muchos jugadores titulares.
Pero que existían las teclas y existía la combinación pulsable, se llegara o no a encontrar.
Tras tres meses visitando esa trinchera llamada (t)urgencia (y no porque no haya visto hacer magia, que lo he visto, con estos güeyos feúchos) quizá haya abjurado de tal religión y abrazado la taza del váter de una nueva. Para entender ésta, mi nueva chorrada, es preciso partir de uno de los pacientes más comunes de este frente**, aquel al que la teoría dice que hay que hacer “retirada de atención”, que no hay que entrar en su dinámica pitiática (pulsa aquí si no conoces ese término), al que perjudicas si alimentas su buaambulancia vital, el paciente con el enésimo gesto autolítico, el que achaca a todos los demás la culpa de lo mal que se siente desde hace tanto tiempo que no recuerda, el que te culpa a ti de no interesarte lo que le ocurre (sin precisar corroborarlo); el paciente al que se aplica la infalible cronoterapia con excelente resultado, ese pacientecuyo juego cuya dinámica no debes alimentar porque entonces la haces crecer y esa dinámica le perjudica.
Lo cierto es que es cierto (salvo mágicas excepciones, e insisto, las hay) que eso es lo mejor que podemos hacer. Algunos de esos pacientes te hastían; por definición sientes que te quitan tiempo de aquellos que te resulta evidente e inevitable pensar que están más graves (los psicóticos, los maniacos, aquellos que todo psiquiatra quiere en sus guardias); algunos exacerban eso que los sabios llaman contratransferencia; en otros echas el resto sacando aquello de ti que crees puede parecerse a lo que atraviesan y lo usas para acercarte a ellos y tratar siquiera sólo de tocarles (hola, estoy aquí contigo, bajo esta campana) y ellos te rechazan con sorna y entonces les odias con todas tus fuerzas. Ante esos pacientes estás tú, como individuo imperfecto, y tu imperfección natural te impide hallar nada de forma limpia, suficiente como para poder usarla.
Pártase entonces de que el paciente es gilipollas, y el psiquiatra por definición también, y no es su función ayudar al paciente sino que supone una pantalla más en el videojuego propio, camino de pasar al nivel “pues ni con estos imbéciles me arreglo”. No se confunda esto con la corriente antipsiquiátrica de la que, a mis tres meses de edad, aún reniego, pues no considero que sea nuestra función (ni lo pretendamos), imponer nuestro criterio de normalidad como tiende a creer la gente que no ha visto nunca a uno de nuestros enfermos graves.
Partiendo de la desconcertante sensación de que la comunidad de Madrid me paga por ser gilipollas y ejercer como tal,el retortijón la reflexión que genera este post es la colisión con la teoría de las teclas y el psiquiatra en taparrabos danzando y pulsándolas en el orden correcto. Si el psiquiatra es un inútil por definición y su función es tener entretenido al paciente en el acto y capítulo de turno como quien juega al Diablo II, es obvio que no va a tocar tecla que valga. La cuestión es si por ello esas teclas dejan de existir, si se pueden buscar y sobre todo, si son pulsables. Si existe alguna forma de sacar de su infierno personal a alguien, una forma inherente a los infiernos personales, independientemente de la copia concreta que se esté ejecutando.
Y si existe, quién puede verla y quién puede manejarla. Otra opción sería descreer de los infiernos personales aunque por ahora (dadme tiempo) me niegue a pensar que éstos difieren en naturaleza de la descrita en nuestro aforismo favorito sobre el dolor.
Y esto nos lleva de nuevo al siempre presente concepto "pero aquí quién se encarga de la psiquiatría de masas". Pero eso queda para otrospestiñosposts. Basta por esta tarde de abril, con la eterna sensación de que todo esto ya lo ha pensado antes alguien, ya lo ha escrito, y equivale en ciencia a lo que danielle steel implica en la literatura.
*por aquí entronca un próximo post acerca de “por qué no podría tratar a un familiar o amigo de cualquier cosa psiquiátrica que no sea una psicosis”.
**para próximos posts, “por qué algunos no entendemos el ambiente de enemistad en el hospital por colectivos “el enemigo es la enfermería o los pacientes o los familiares”, o "por qué mi concepto de batalla es contra la realidad (y las guardias de 0 pacientes), y tu puta opinión me da igual, puta”
Inocente (y no tan pérfida como quisiera) de mí, yo pensaba que cuando un psiquiatra era bueno (muy bueno), podía explorar al paciente no-psicótico hasta hallar una serie de teclas* que, correctamente pulsadas, podían permitir al acusado evolucionar a una pantalla nueva o más bien una pantalla diferente desde la que o reiniciarse o continuar avanzando en el videojuego personal, resolviendo el (at)asco previo. Obviamente pensaba que tal habilidad requería una maestría fuera del alcance de un residente y puede que de muchos jugadores titulares.
Pero que existían las teclas y existía la combinación pulsable, se llegara o no a encontrar.
Tras tres meses visitando esa trinchera llamada (t)urgencia (y no porque no haya visto hacer magia, que lo he visto, con estos güeyos feúchos) quizá haya abjurado de tal religión y abrazado la taza del váter de una nueva. Para entender ésta, mi nueva chorrada, es preciso partir de uno de los pacientes más comunes de este frente**, aquel al que la teoría dice que hay que hacer “retirada de atención”, que no hay que entrar en su dinámica pitiática (pulsa aquí si no conoces ese término), al que perjudicas si alimentas su buaambulancia vital, el paciente con el enésimo gesto autolítico, el que achaca a todos los demás la culpa de lo mal que se siente desde hace tanto tiempo que no recuerda, el que te culpa a ti de no interesarte lo que le ocurre (sin precisar corroborarlo); el paciente al que se aplica la infalible cronoterapia con excelente resultado, ese paciente
Lo cierto es que es cierto (salvo mágicas excepciones, e insisto, las hay) que eso es lo mejor que podemos hacer. Algunos de esos pacientes te hastían; por definición sientes que te quitan tiempo de aquellos que te resulta evidente e inevitable pensar que están más graves (los psicóticos, los maniacos, aquellos que todo psiquiatra quiere en sus guardias); algunos exacerban eso que los sabios llaman contratransferencia; en otros echas el resto sacando aquello de ti que crees puede parecerse a lo que atraviesan y lo usas para acercarte a ellos y tratar siquiera sólo de tocarles (hola, estoy aquí contigo, bajo esta campana) y ellos te rechazan con sorna y entonces les odias con todas tus fuerzas. Ante esos pacientes estás tú, como individuo imperfecto, y tu imperfección natural te impide hallar nada de forma limpia, suficiente como para poder usarla.
Pártase entonces de que el paciente es gilipollas, y el psiquiatra por definición también, y no es su función ayudar al paciente sino que supone una pantalla más en el videojuego propio, camino de pasar al nivel “pues ni con estos imbéciles me arreglo”. No se confunda esto con la corriente antipsiquiátrica de la que, a mis tres meses de edad, aún reniego, pues no considero que sea nuestra función (ni lo pretendamos), imponer nuestro criterio de normalidad como tiende a creer la gente que no ha visto nunca a uno de nuestros enfermos graves.
Partiendo de la desconcertante sensación de que la comunidad de Madrid me paga por ser gilipollas y ejercer como tal,
Y si existe, quién puede verla y quién puede manejarla. Otra opción sería descreer de los infiernos personales aunque por ahora (dadme tiempo) me niegue a pensar que éstos difieren en naturaleza de la descrita en nuestro aforismo favorito sobre el dolor.
Y esto nos lleva de nuevo al siempre presente concepto "pero aquí quién se encarga de la psiquiatría de masas". Pero eso queda para otros
*por aquí entronca un próximo post acerca de “por qué no podría tratar a un familiar o amigo de cualquier cosa psiquiátrica que no sea una psicosis”.
**para próximos posts, “por qué algunos no entendemos el ambiente de enemistad en el hospital por colectivos “el enemigo es la enfermería o los pacientes o los familiares”, o "por qué mi concepto de batalla es contra la realidad (y las guardias de 0 pacientes), y tu puta opinión me da igual, puta”
11.9.10
Estudio Multicéntrico: Dios-grel y Dios-tatina: Antiagregante y estatina a la vez.
Bueno, podéis respirar tranquilos, ningún laboratorio ha comercializado stent con antiagregantes a base de incienso y agua bendita, pero al tiempo.
Quiero comentar un artículo (1) publicado en American Journal Heart en 2006. La cabeza pensante es un cardiólogo llamado H. Benson y el estudio fue financiado por la fundación Templeton. Antes de parafrasear al título del artículo, os centro. Fue publicado en una revista "normal" que cumple los estándares científicos (IF de 4 con algo). El propio artículo fue indexado en PubMed.
Ahora lo que todos esperáis, el título traducido del artículo es : "Estudio de los efectos terapéuticos de la oración intercesora en pacientes cardiácos". Sí, lo que estáis pensando es cierto. La pregunta investigadora es "¿ tiene efecto la oración en el pronóstico de pacientes cardíacos?". Paciencia.. os cuento como se estructuró y algunos resultados.
En el estudio se incluyen 1302 pacientes. Todos ellos comienzan a seguirse el día antes de la cirugía de bypass coronario. El endpoint principal es la aparición de complicaciones post-bypass. Se aleatorizaron en 3 grupos:
a) Reciben intervención, no saben si reciben o no. = Ciego para intervención
b) No reciben intervención, no saben si reciben o no.= Ciego para intervención
c) Reciben intervención, lo saben.= Lúcido, un visionario!!
La intervención consistía en grupos de "oradores" que rezan por aquellos que fueron incluidos en grupos de intervención. Hay 3 "cuadrillas" de oradores, 2 católicos y 1 protestante. Repiten de forma muy estandarizada la frase "Por una exitosa cirugía con una rápida y sana recuperación sin complicaciones". Estos grupos de acción "terapéutica" conocen el nombre y las iniciales del apellido del paciente, no conocen nada más sobre él y las oraciones se realizan a distancia.
Lo resultados que comento se adjuntan en la figurilla, ilustrativa cuan angelote:

- No se encuentran diferencias significativas entre el grupo A y el B ( intervención vs no intervención, no conocidos). p= 0,67. [ ... Rezar por los pacientes no mejora la evolución de pacientes post bypass] what pity!!
- Sí se encuentran diferencias entre el grupo A y C. ( ambos reciben intervención. A era ciego y C no ciego.). p=0.025La comparación de estos grupos permite diferenciar un posible efecto placebo. Mejorarían aquellos que tienen confianza en la intervención por el mero hecho de saber que se está interviniendo. ( aunque la intervención en sí no tenga efecto).
Pero, oh sorpresa. La diferencia que se encuentra no es la esperada. El grupo C ( conocen y reciben intervención) presenta un número de compliaciones significativamente mayor al A.
La pregunta que nos podemos hacer de la última comparación es ¿ Rezar empeora el pronóstico?. Los investigadores, obviamente sorprendidos por éste resultado ( también por el resultado de A vs B ?¿) señalan que son necesarios más estudios. Achacan el aumento de complicaciones a una mayor conciencia de gravedad y una mayor preocupación sobre su enfermedad. Al conocer que van a rezar por ellos, se preguntarían si surtirá o no efecto.
Reflexión
Bueno, al final, creo que pocos de los que lean esto se sorprenderán por los resultados ( al menos de A vs B). Os preguntareis entonces qué aporta el artículo. A mi parecer, supone un paradigma nuevo en la relación ciencia-religión.
La religión ( H. Benton y la Templeton lo son ) se adapta al método científico en este caso. Acepta las mismas reglas de juego . El problema es que una vez se obtuvieron unos resultados poco alentadores para la industria de la estampita los teólogos desaprobaron el proceder."La cosas de Dios se entienden por la Fe y no por la ciencia; Dios no acepta chantajes".. De hecho algún prestigioso teólogo dijo en relación a la búsqueda de evidencias sobre la existencia de Dios " demasiadas evidencias pueden no ser buenas para nosotros".
Sin embargo ( y saliendo por la tangente), si Dios interfiere, aunque interceda desde un cielo celestial lo hace sobre carne-hueso. Es decir, en algún momento se deben cruzar las dos realidades. Y es al menos ahí donde la ciencia puede comenzar a estudiar.
La hipótesis de los ministerios separados (NOMA)* de Gould comienza a superarse con estas inclusiones. *[ Por ella se consigue un supervivencia cómoda de religión y ciencia tras la eclosión de las teorías evolucionistas. Para ello, se acepta que ciencia y religión conciernen a "ámbitos" distintos de la realidad es por ésto que no se estorban ni solapan. Para algunos fue necesaria para que el evolucionismo se pudiera impartir en algunos (no todos) estados de los EEUU, para otros una patraña epistemológica ]
Quizá como científicos debemos sonreír ante estos bodorrios en los se acepta el racionalismo como pista de baile. La mayor escapatoria para el conocimiento paseudocientifico es aceptar de buena gana que ambas ,religión y ciencia, juegan en pistas distintas y que por tanto no deben tener los mismos árbitros.
Por mí que comience el baile, siempre que ella, la razón, lleve el silbato.
PD: Crear ideas nuevas se reserva a mentes elevadas. Los demás nos conformamos con leer, reproducir lecturas y re-pensar sobre ellas. Por eso, esta entrada fue inspirada por " El espejismo de Dios" R.Dawkins.
(1) -Am Heart J. 2006 Apr;151(4):934-42.Study of the Therapeutic Effects of Intercessory Prayer (STEP) in cardiac bypass patients: a multicenter randomized trial of uncertainty and certainty of receiving intercessory prayer.Benson H, Dusek JA, Sherwood JB, Lam P, Bethea CF, Carpenter W, Levitsky S, Hill PC, Clem DW Jr, Jain MK, Drumel D, Kopecky SL, Mueller PS, Marek D, Rollins S, Hibberd PL.Mind/Body Medical Institute, Department of Medicine, Beth Israel Deaconess Medical Center, Harvard Medical School, Boston, MA, USA. hbenson@bidmc.harvard.edu
Quiero comentar un artículo (1) publicado en American Journal Heart en 2006. La cabeza pensante es un cardiólogo llamado H. Benson y el estudio fue financiado por la fundación Templeton. Antes de parafrasear al título del artículo, os centro. Fue publicado en una revista "normal" que cumple los estándares científicos (IF de 4 con algo). El propio artículo fue indexado en PubMed.
Ahora lo que todos esperáis, el título traducido del artículo es : "Estudio de los efectos terapéuticos de la oración intercesora en pacientes cardiácos". Sí, lo que estáis pensando es cierto. La pregunta investigadora es "¿ tiene efecto la oración en el pronóstico de pacientes cardíacos?". Paciencia.. os cuento como se estructuró y algunos resultados.
En el estudio se incluyen 1302 pacientes. Todos ellos comienzan a seguirse el día antes de la cirugía de bypass coronario. El endpoint principal es la aparición de complicaciones post-bypass. Se aleatorizaron en 3 grupos:
a) Reciben intervención, no saben si reciben o no. = Ciego para intervención
b) No reciben intervención, no saben si reciben o no.= Ciego para intervención
c) Reciben intervención, lo saben.= Lúcido, un visionario!!
La intervención consistía en grupos de "oradores" que rezan por aquellos que fueron incluidos en grupos de intervención. Hay 3 "cuadrillas" de oradores, 2 católicos y 1 protestante. Repiten de forma muy estandarizada la frase "Por una exitosa cirugía con una rápida y sana recuperación sin complicaciones". Estos grupos de acción "terapéutica" conocen el nombre y las iniciales del apellido del paciente, no conocen nada más sobre él y las oraciones se realizan a distancia.
Lo resultados que comento se adjuntan en la figurilla, ilustrativa cuan angelote:


- No se encuentran diferencias significativas entre el grupo A y el B ( intervención vs no intervención, no conocidos). p= 0,67. [ ... Rezar por los pacientes no mejora la evolución de pacientes post bypass] what pity!!

- Sí se encuentran diferencias entre el grupo A y C. ( ambos reciben intervención. A era ciego y C no ciego.). p=0.025La comparación de estos grupos permite diferenciar un posible efecto placebo. Mejorarían aquellos que tienen confianza en la intervención por el mero hecho de saber que se está interviniendo. ( aunque la intervención en sí no tenga efecto).
Pero, oh sorpresa. La diferencia que se encuentra no es la esperada. El grupo C ( conocen y reciben intervención) presenta un número de compliaciones significativamente mayor al A.
La pregunta que nos podemos hacer de la última comparación es ¿ Rezar empeora el pronóstico?. Los investigadores, obviamente sorprendidos por éste resultado ( también por el resultado de A vs B ?¿) señalan que son necesarios más estudios. Achacan el aumento de complicaciones a una mayor conciencia de gravedad y una mayor preocupación sobre su enfermedad. Al conocer que van a rezar por ellos, se preguntarían si surtirá o no efecto.
Reflexión
Bueno, al final, creo que pocos de los que lean esto se sorprenderán por los resultados ( al menos de A vs B). Os preguntareis entonces qué aporta el artículo. A mi parecer, supone un paradigma nuevo en la relación ciencia-religión.
La religión ( H. Benton y la Templeton lo son ) se adapta al método científico en este caso. Acepta las mismas reglas de juego . El problema es que una vez se obtuvieron unos resultados poco alentadores para la industria de la estampita los teólogos desaprobaron el proceder."La cosas de Dios se entienden por la Fe y no por la ciencia; Dios no acepta chantajes".. De hecho algún prestigioso teólogo dijo en relación a la búsqueda de evidencias sobre la existencia de Dios " demasiadas evidencias pueden no ser buenas para nosotros".
Sin embargo ( y saliendo por la tangente), si Dios interfiere, aunque interceda desde un cielo celestial lo hace sobre carne-hueso. Es decir, en algún momento se deben cruzar las dos realidades. Y es al menos ahí donde la ciencia puede comenzar a estudiar.
La hipótesis de los ministerios separados (NOMA)* de Gould comienza a superarse con estas inclusiones. *[ Por ella se consigue un supervivencia cómoda de religión y ciencia tras la eclosión de las teorías evolucionistas. Para ello, se acepta que ciencia y religión conciernen a "ámbitos" distintos de la realidad es por ésto que no se estorban ni solapan. Para algunos fue necesaria para que el evolucionismo se pudiera impartir en algunos (no todos) estados de los EEUU, para otros una patraña epistemológica ]
Quizá como científicos debemos sonreír ante estos bodorrios en los se acepta el racionalismo como pista de baile. La mayor escapatoria para el conocimiento paseudocientifico es aceptar de buena gana que ambas ,religión y ciencia, juegan en pistas distintas y que por tanto no deben tener los mismos árbitros.
Por mí que comience el baile, siempre que ella, la razón, lleve el silbato.
PD: Crear ideas nuevas se reserva a mentes elevadas. Los demás nos conformamos con leer, reproducir lecturas y re-pensar sobre ellas. Por eso, esta entrada fue inspirada por " El espejismo de Dios" R.Dawkins.
(1) -Am Heart J. 2006 Apr;151(4):934-42.Study of the Therapeutic Effects of Intercessory Prayer (STEP) in cardiac bypass patients: a multicenter randomized trial of uncertainty and certainty of receiving intercessory prayer.Benson H, Dusek JA, Sherwood JB, Lam P, Bethea CF, Carpenter W, Levitsky S, Hill PC, Clem DW Jr, Jain MK, Drumel D, Kopecky SL, Mueller PS, Marek D, Rollins S, Hibberd PL.Mind/Body Medical Institute, Department of Medicine, Beth Israel Deaconess Medical Center, Harvard Medical School, Boston, MA, USA. hbenson@bidmc.harvard.edu
9.9.10
Médicos de familia y cuidados obstétricos
Hoy, en el blog de KevinMD, uno de los más importantes de la escena sanitaria de la blogosfera internacional, leía el siguiente artículo:
Should family physicians continue to provide obstetric and maternity care?
En él se habla de un artículo publicado en Medpage today donde se comenta que en los Estados Unidos los médicos de familia cada vez realizan una menor atención obstétrica, recayendo ésta en su práctica totalidad en los obstetras hospitalarios; este fenómeno ocurre incluso en las áreas rurales, donde la accesibilidad a especialistas hospitalarios es harto más complicada.
Pero lo que me ha gustado del artículo no es lo que escribe KevinMD ni lo que se publica en MedPage, sino el comentario escrito en el blog y que reproduzco (traducido al español) a continuación:
asistencia obstétrica, atención pediátrica,... lo que viene a ser la medicina de familia... y qué lejano parece...
Should family physicians continue to provide obstetric and maternity care?
En él se habla de un artículo publicado en Medpage today donde se comenta que en los Estados Unidos los médicos de familia cada vez realizan una menor atención obstétrica, recayendo ésta en su práctica totalidad en los obstetras hospitalarios; este fenómeno ocurre incluso en las áreas rurales, donde la accesibilidad a especialistas hospitalarios es harto más complicada.
Pero lo que me ha gustado del artículo no es lo que escribe KevinMD ni lo que se publica en MedPage, sino el comentario escrito en el blog y que reproduzco (traducido al español) a continuación:
"Yo he asistido partos en mi práctica como médico de familia durante 17 años, en una comunidad que también ofrece atención obstétrica tradicional y asistencia por matronas. Pero la diferencia es que yo recibo llamadas de mis pacientes obstétricas 24 horas al día y 7 días a la semana y asisto los partos de mis propias pacientes (a no ser que haya tenido que hacer alguna planificación especial porque me encuentre fuera de mi ciudad). La lenta erosión que sufre la atención obstétrica en la medicina de familia se debe a múltiples factores, pero probablemente el más importante es la pérdida de una masa crítica entre los médicos de familia que quieran enseñar Obstetricia, cómo integrarla en la vida de uno y proveer una buena cobertura. Realizar asistencia obstétrica ciertamente tiene un impacto en el estilo de vida, pero la recompensa es enorme. Además, mantiene a los niños en tu práctica médica (si hubiera querido tratar sólo adultos habría escogido ser médico internista) y crea unos lazos con tus pacientes que son difíciles de describir. Soy afortunada de trabajar conjuntamente con un grupo de obstetras que están en un hospital que una larga historia trabajo conjunto con médicos de familia que realizan asistencia obstétrica; a pesar de esto, sólo quedamos tres médicos de nuestro grupo haciendo esto."(Carla Kakutani MD)
asistencia obstétrica, atención pediátrica,... lo que viene a ser la medicina de familia... y qué lejano parece...
6.9.10
dilemas ginecológicos...
A mitad de camino en mi rotación por Ginecología y Obstetricia... ideas al aire...
- ¿por qué las consultas de ginecología están llenas de mujeres que van a hacerse "una revisión", cuando las citologías se hacen en atención primaria y ninguna revisión más allá de eso está científicamente justificada?
- ¿por qué se mandan mamografías a mujeres de entre 40 y 50 años como medio de detección precoz del cáncer de mama, cuando esto no ha probado disminuir la mortalidad y sí el sobrediagnóstico (y consecuentemente las sobreoperaciones y los sobredaños)?
- ¿por qué nadie me ha hablado en esta rotación de la Ley de cuidados inversos y en cambio es donde más claramente estoy viendo que esta ley se cumple (citologías, mamografías, vacunas y atención en general que es realizada a aquellas mujeres que menos lo necesitarían, mientras que las personas en las que más efecto tendrían estas actividades quedan fuera de nuestro ámbito de actuación)?
- ¿por qué el embarazo normal ha de ser llevado por médicos especialistas en ginecología y obstetricia? ¿no es esto un derroche de medios -humanos principalmente- cuando los datos dicen que los mejores resultados en los embarazos normales los obtienen las matronas?
- ¿es necesario que una mujer de 87 años que ha tenido un cáncer de mama hace 13 años (sin recidivas posteriores) siga yendo a revisión anual al hospital?... (gran post de Sergio Minué al respecto del tema de los cánceres y las revisiones)
y mil y una cosa más que me irán surgiendo (y estos pensamientos aparecen gracias a que está siendo una buena rotación, todo sea dicho)...
- ¿por qué las consultas de ginecología están llenas de mujeres que van a hacerse "una revisión", cuando las citologías se hacen en atención primaria y ninguna revisión más allá de eso está científicamente justificada?
- ¿por qué se mandan mamografías a mujeres de entre 40 y 50 años como medio de detección precoz del cáncer de mama, cuando esto no ha probado disminuir la mortalidad y sí el sobrediagnóstico (y consecuentemente las sobreoperaciones y los sobredaños)?
- ¿por qué nadie me ha hablado en esta rotación de la Ley de cuidados inversos y en cambio es donde más claramente estoy viendo que esta ley se cumple (citologías, mamografías, vacunas y atención en general que es realizada a aquellas mujeres que menos lo necesitarían, mientras que las personas en las que más efecto tendrían estas actividades quedan fuera de nuestro ámbito de actuación)?
- ¿por qué el embarazo normal ha de ser llevado por médicos especialistas en ginecología y obstetricia? ¿no es esto un derroche de medios -humanos principalmente- cuando los datos dicen que los mejores resultados en los embarazos normales los obtienen las matronas?
- ¿es necesario que una mujer de 87 años que ha tenido un cáncer de mama hace 13 años (sin recidivas posteriores) siga yendo a revisión anual al hospital?... (gran post de Sergio Minué al respecto del tema de los cánceres y las revisiones)
y mil y una cosa más que me irán surgiendo (y estos pensamientos aparecen gracias a que está siendo una buena rotación, todo sea dicho)...
3.9.10
Gripe y calma: un grupo sanitario virtual ante la gripe A (2009-2010)

En la primavera y el verano de 2009, las noticias de los medios de comunicación sobre la denominada gripe A eran cada día que pasaba más frecuentes, alarmistas y agobiantes. El escenario que se pintaba era casi dantesco y las previsiones de las autoridades sanitarias apuntaban a una pandemia que segaría la vida de muchas decenas de miles de personas en todo el mundo.
Sin embargo, ya en agosto de 2009 se podía presumir que el desarrollo de la pandemia en el otoño-invierno boreal sería como el que había tenido lugar durante el invierno el hemisferio sur (Argentina, Australia, Chile, Nueva Zelanda, Uruguay y otros países) y en los últimos meses de la primavera en el hemisferio norte (Canadá, EE. UU., México y otros países). Tanto los datos epidemiológicos publicados, como nuestra percepción en el día a día, iban demostrando que la morbilidad y la mortalidad por gripe A eran menores incluso que las que correspondían a una epidemia gripal estacional habitual. Este benigno comportamiento contrastaba enormemente con el de las autoridades sanitarias, cuyos diversos y correlativos planes de contingencia (diferentes para cada comunidad autónoma) causaban un importante impacto en la organización de los servicios y en el coste sanitario, además de acrecentar la alarma social. De hecho, en las consultas de atención primaria se percibía un estado creciente de inquietud de la población. Ejemplos como consultas sobre el aborto voluntario para evitar daños con la epidemia de gripe o jóvenes asustados por la aparente especial susceptibilidad de éstos al “nuevo” virus, no eran raros en las consultas de medicina y enfermería.
Movidos por el cariz que estaban adquiriendo los acontecimientos, diversos profesionales del ámbito de la sanidad española (médicos de cabecera, pediatras, farmacéuticos, residentes de Medicina de Familia, estudiantes de Medicina y otros) cuyo único denominador común era el editar blogs y páginas web, decidimos tomar cartas en el asunto y agruparnos con el fin de buscar, analizar, elaborar y difundir información rigurosa y veraz sobre la pandemia de gripe A y sobre la respuesta más prudente y científica a la misma.
El movimiento empezó a mediados de agosto de 2009 y cuajó con el nombre, emblema y resumen de “gripeycalma”, pues lo que se pretendía era poner, ante la gripe A, tranquilidad en la población y los profesionales. El trabajo se llevó a cabo de forma coordinada utilizando nuevas tecnologías de comunicación en red, lo cual constituye una experiencia innovadora y quizá única en nuestro país. Como producto inicial del trabajo realizado, se difundió al unísono, tal día como hoy, en todos los blogs participantes en la iniciativa, un comunicado en el que se analizaba la situación epidemiológica y se proponían una serie de consejos dirigidos a la ciudadanía. Asímismo, se creó un blog (Gripe A: ante todo mucha calma) que sirvió como plataforma común del movimiento, desde donde se fueron poniendo a disposición de todos nuevos documentos (propuestas de organización, preguntas y respuestas), con traducciones a varios idiomas y en diferentes formatos (vídeo, presentación, hojas de divulgación, etc).
El eco a la iniciativa fue inmediato e intenso. Se sumaron más blogs, tanto de profesionales sanitarios como de población general interesada en la salud, hasta llegar casi a las 200, y la página del grupo tuvo, en apenas 3 meses, unas 80.000 visitas. Y, efectivamente, en la práctica se logró transmitir por la Red, a través de las comunidades virtuales, el mensaje que se buscaba ante la gripe A, de calma y tranquilidad, de sosiego y racionalidad, tanto a la población como a los propios profesionales sanitarios. El impacto llegó incluso a las autoridades, que moderaron su respuesta.
El final de la historia se puede escribir y de hecho lo estamos escribiendo al cabo de un año del nacimiento de la iniciativa. La gripe A tuvo su pico de mayor incidencia a mediados de noviembre de 2009 y ha sido una gripe suave, con escaso impacto en morbilidad y mortalidad. La llamada a la calma tenía pues fundamento científico y poco a poco se fue desvelando que los escenarios apocalípticos no tenían razón de ser. Solo esperamos que la experiencia de esta pandemia sirva para mejorar y manejar, de forma más eficiente y ponderada, crisis futuras, evitando, en la medida de las posibilidades, caer en un consumo desmedido de recursos - que siempre implica dejar de atender otros problemas - y en una desproporcionada oleada de pánico colectivo.
Este texto cierra el primer episodio de la unión temporal de blogs y páginas de profesionales sanitarios y de otros relacionados con la salud en la Red. Muchas gracias a todos los que han colaborado de una u otra forma y a los que han visto y sentido a gripeycalma como lo que es: una iniciativa profesional que ha buscado ir más allá de nuestras consultas y puestos de trabajo. Solo hemos pretendido llevar un mensaje de sentido común y a la vez científico a la población y a los profesionales sanitarios, comunicar nuestro saber y entender sobre un problema de salud, en este caso ante la gripe A. Gracias al trabajo de muchos y al poder que nos brindan las nuevas tecnologías de la información, se puede decir que lo hemos conseguido.
Unión Temporal de Blogs "Gripe y Calma"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)