[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]

30.3.08

Declaración de intenciones

De vivir en tiempos de poder duro tendríamos nombres en clave, santo y seña, y dentro de cincuenta años la gente haría películas sobre nosotros. Quizá nuestra mascota fuera una máquina de (des)encriptación, fuéramos virtuosos de la multicopista y cambiáramos las tapas de los libros para hacer contrabando de cultura.

La cuestión es que ahora tocan tiempos de poder blando, donde tenemos acceso aparente a todo y donde las normas no se imponen de forma coercitiva, donde todos somos libres de pensar lo que queramos y sin embargo, de forma sutil, se impone un pensamiento único, no sólo en política, también en ciencia, y en este caso en la piedra de toque entre ambas que ¿mejor? dominamos, la sanidad.

Y la cuestión es que pese a ese libre acceso a la información no hemos dejado de sentir constantemente tergiversada nuestra formación, no hemos dejado de sentir que en demasiadas ocasiones no era la salud la prioridad de quienes nos hablaban. En goteo constante encontramos rumores que no atacan de frente al concepto de sanidad pública gratuita y de calidad que consideramos un pilar fundamental del estado de derecho, pero sí lo erosionan y desprestigian en función de oscuras profecías a las que no encontramos sentido.

Es nuestra intención aprovechar la libertad de este poder blando para impedir en la medida de lo posible los sesgos del negocio, de la moda y del afán de convertir la salud en un arma arrojadiza con la que abrillantar campañas electorales.

No te dejes engañar por el insólito cuasifrikismo de algunos de nuestros temas favoritos, “yohevenidoaquíahablardemilibro way of life”. Eres más que bienvenido si para ti seguir aprendiendo no equivale a tragar datos cual preso de Guantánamo tragando agua. Adelante, pasa, canta con nosotros.


por A.Q.

5 comentarios:

Gloria Brea dijo...

Mucho me temo que la ciencia básica se encuentra, lamentablemente, en un estado parecido...el objetivo no es CONOCER sino publicar en la mejor revista posible y si para eso te tienes que inventar datos, hacer uso del photoshop o hacerte amiguito del editor que más te convenga....pues se hace, sin pudor!!! Pero, claro, es que si no publicas no tienes proyecto y sin proyecto no tienes comida que llevarte a la boca...

Carlos dijo...

Conozco de primera mano, gracias a los intercambios de IFMSA XD, un ejemplo de esta censuracientífica que tenemos hoy en día. Muchos estudios avalan una teoría de la carcinogénesis basada en células madre. Sin embargo, el que se tome en consideración esta teoría significaría una revolución en el tratamiento del cáncer, es decir, miles de patentes de farmacéuticas a la basura y vuelta a empezar...
Por todos estos intereses, las grande revistas no dejan publicar lo que debieran... y si no sales en Nature o Science no eres nadie...
Aisch...

Alberto dijo...

Queridos todos,
Gracias a los creadores de este espacio electrónico; de hecho, al conocer a alguno de los individuos que forman parte de esta iniciativa, me parecería un desperdicio el no consultar lo que por estos lares se publica... una herramienta más para sacarle todas las aristas a los temas olvidados de la sanidad (que por cierto, para mí sobra lo de pública, pues entiendo la sanidad como un compendio de servicios realizados por cualquiera en materia de salud...lo público o privado entiendo sería la asistencia sanitaria a pesar de lo que diga la wikipedia)... (sí, yo tb soy rarito)...
Pues nada, felicidades a los que echan este blog a andar.
Saludos,
Al

Pabl0 dijo...

Buenas intenziones, sin duda :P

Comento aquí porque en la última entrada sería "romper" la dinámica.

Nada, os animo a seguir, tiene buena pinta, sin duda

Sin más,

un nuevo lector asiduo.

P.D: Yo no formo parte de la rama sanitaria (me siento... diferente xD)

jualito dijo...

Ánimo a estos médicos críticos que eligen estos días plaza en el MIR y el deseo de que nunca dejen de ser críticos (ni médicos)