[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]

12.12.16

De absentismo y presentismo. De trabajo y salud.



Hoy El Mundo titulaba una noticia de la siguiente manera:
Posteriormente cambiaron el titular pero mantuvieron esa frase en el cuerpo del artículo. Esa afirmación, como es comprensible, es falsa, y es el producto de copiar los datos y su manejo a un informe de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (aquí Malaprensa explica cómo han llegado a semejante titular)

Más allá de esto, queríamos aprovechar para compartir algunos comentarios en relación a las bajas laborales (incapacidades temporales) desde nuestra perspectiva al lado de la consulta.

1. La incapacidad temporal es una herramienta que tiene el/la médico/a para facilitar el descanso del paciente en el caso en que lo crea conveniente. Las bajas NO las coge el paciente (el "me voy a coger la baja" o "a ver si te coges la baja" no debería ni mentarse aunque sean frases comúnmente oídas) sino que deberían ser vistas como prescripciones medicamentosas que posibilitan el reposo en el caso de estar éste indicado o no ser compatible el estado clínico con el desempeño del trabajo.

2. En muchos países las ausencias de corta duración por motivos de enfermedad no precisan de profesional sanitario que las avale, sino que son autojustificadas. En nuestro país sí es así y probablemente esa sea una de las causas de que tengamos uno de los números más elevados de consultas médicas por habitante y año, la burocratización -vía médicx- de cualquier proceso de ausencia laboral.

3. El intento de fraude por parte de personas que intentan alargar procesos de incapacidad temporal estando en condiciones de trabajar existe, como existen las presiones por parte del jefe/empresario/cargo-superior/comoloquierasllamar para que se acuda al puesto de trabajo no estando la persona trabajadora en condiciones de salud para ello. El absentismo y el presentismo deberían ser partes complementarias del análisis, pero habitualmente con lo que nos encontramos es con análisis que vinculan la ausencia del puesto de trabajo con la pérdida de productividad y loquesea (inserte aquí la vinculación trabajo-mercado que más le satisfaga).

4. En mi labor diaria como médico de familia he tenido situaciones en las que el/la trabajador/a quería mantener la baja laboral y no consideraba que ya no existía indicación para la misma. En todos los casos menos en dos hemos acordado la incorporación de una manera u otra antes o después, dialogadamente y bien... La gestión de la incapacidad temporal es parte del día a día de la consulta, lo cual quiere decir que esto es más anecdótico que habitual.

5. Las condiciones de trabajo de una parte importante de la población son incompatibles con el mantenimiento de la salud. No se pueden trabajar 50 horas a la semana (mal)cobrando 25 horas solamente, sin saber cuándo te echarán y desempeñando un trabajo notablemente físico... y además esperar que esto no repercuta sobre la salud de unx (-ni sobre las ganas de ir al trabajo, vaya-).

6. La gestión de la incapacidad temporal es una herramienta de manejo clínico que debería estar en manos del médico/a de familia (desde nuestro punto de vista) y que debería desburocratizarse (muy tímidos pasos se han dado a este respecto). Lo que supone una amenaza no ya tanto para el ámbito competencial de la medicina de familia (que también) sino sobre todo para la salud de las personas trabajadoras, es el aprovechamiento de la burocratización de la gestión de la incapacidad temporal como excusa para transferir responsabilidades a las mutuas de trabajo.

7. Hay dos centralidades que se solapan en nuestra estructura social, a cual más aborrecible: por un lado, la centralidad del trabajo como vía de acceso a la vida (a las prestaciones sanitarias, a los ingresos económicos, a la pensión, a...), por otro lado, una vez entrado en la rueda del trabajo, está la centralidad de la medicina como vía para salir del trabajo... La relación trabajo-salud tiene su representación material en el desarrollo de enfermedades vinculadas a la actividad laboral, pero también tiene su correlato "administrativo".

8. En los últimos años hemos visto una mayor centralidad del trabajo para acceder a las prestaciones sanitarias (tanto por el retorno a la condición de "asegurado" recogida en el Real Decreto 16/2012 como por la modificación de la Ley General de la Seguridad Social para retirar la asistencia sanitaria a las personas de nacionalidad española que salieran más de 90 días de España); esa deriva ha tenido una traducción asistencial, y es la hipertrofia de la función de las Mutuas en el seguimiento de las incapacidades temporales de las personas trabajadoras. La visión de las mutuas de cómo mirar a la salud de las personas trabajadoras queda bien clara en el artículo de El Mundo.

2 comentarios:

antoni dijo...

No entiendo que está pasando. Las condiciones laborales de muchos trabajadores, sobre todo industria intensiva en mano de obra, cárnicas, pero no sólo, han empeorado muchisimo en los últimos años.Una editorial de la muy recomendable revista Alternativas Económicas, editada por una cooperativa de periodistas, se hizo eco hace un mes del problema.
http://alternativaseconomicas.coop/articulo/editorial/trabajadores-esclavos
Paralelamente veo que los principales periódicos del país están difunciendo una versión totalmente diferente. Alarmista en algunos casos y totalemente alejada de la realidad , de Alicia en El País de las maravillas en otros.

http://www.lavanguardia.com/economia/20161113/411833357521/absentismo-laboral-asepeyo-empleo.html

http://cat.elpais.com/cat/2016/12/08/catalunya/1481225698_972586.html

Totalmente incesario , por otra parte ,ante la sumisión casi general.¿Estan preparando una reforma en la gestión de los casos de incapacidad temporal dando aún más protagonismo a las mútuas? Demasiadas coincidencias.

Carta al Director publicada en LV
La Vanguardia - mercredi 16 novembre 2016
OPINIÓN
Absentismo laboral
CARTAS DE LOS LECTORES
Leyendo las alarmantes declaraciones del señor Ricardo Alfaro, subdirector general de
Asepeyo ("El absentismo laboral se dispara y vuelve a niveles precrisis", Economía,
14/XI/2016), he tenido una sensación de discordancia entre el relato periodístico y mi
experiencia como médico de atención primaria. La sensación personal es que el absentismo,
desde el inicio de la crisis, ha sido sustituido por el llamado presentismo ("doctor, deme algo
para llegar al fin de semana"). Procesos agudos o recidivas de procesos crónicos, muchos de
ellos patologías osteomusculares relacionadas con la actividad laboral, ante los cuales se
plantea la alternativa de una baja laboral y es rechazada por el trabajador por motivos
económicos e inseguridad laboral especialmente. Sugiero a los alarmados responsables de
las mutuas plantear otras hipótesis que justifiquen el aumento de los episodios de baja por
enfermedad común o accidente no laboral. Por ejemplo, el creciente número de trabajadores
autónomos que no tienen cobertura mutual para episodios de accidente laboral y su baja se
debe cursar como accidente no laboral o los nada infrecuentes episodios en los que procesos
relacionados con la actividad laboral son rechazados por las mutuas y que obligan a ser
cursados como enfermedad común para justificar legalmente la ausencia del
trabajador.ANTONIAGUSTÍ Olot

un abrazo Javier

Manu dijo...

Estoy completamente de acuerdo con Antonia en el deterioro de las condiciones laborales de los trabajadores, se han permitido aberraciones como que una empresa pueda hacer un ERE y someter a horas extras a los trabajadores que restan en ella. En mi opinión no está previsto nuevos cambios en la ley de mutuas, menos aún con un gobierno en minoría que, cuando pudo, ejecutó solo parte de lo que pretendía, tampoco veo que la solución al control de la IT pase por dar todas las competencias a las mutuas como bien señala nuestro admirado anfitrión pero sí os apunto que esa estadística de absentismo solo se cumple en un pequeño número de empresas, la obtención de medias aritméticas explica ese resultado final. Sí es verdad que con la crisis, la IT disminuyó pero lo hizo porque había menos gente trabajando, donde se sintió más su efecto fue en la duración de las mismas, cambiando el concepto que Antonia menciona de "presentismo laboral", ahora es difícil encontrar un trabajador/a que exprese ese miedo a perder el trabajo, aunque esa posibilidad siga existiendo. Por último, aclarar tus dos últimos puntos, primero, un autónomo no tiene cobertura profesional SALVO que la concierte y pague a su mutua, la mayoría desconoce este aspecto y sus asesores no se lo aclaran (esta cobertura la posee aprox un tercio de los mismos) y segundo, ante situaciones en las que una mutua rechace un proceso laboral (que a veces es debido a que la empresa no reconoce el accidente), os sugeriría que derivaseis al paciente a Inspección Médica antes de cursar IT para que allí den instrucciones y, sobre todo, se ponga en marcha un proceso de determinación de la contingencia vía INSS
Un abrazo para ambos y enhorabuena por vuestro trabajo
Manuel