[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]

19.8.08

Estupideces cotidianas, extraído directamente del NEJM (NONSENSE and ECLECTIC JOURNAL of MEDICINE)

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Por aquello de sentirme abanderada de la sección “de dónde venimos”, de los integrantes (o integristas) de este blog, tras el cambio de categoría de la ilustre Lorena; me permito recordarle a la difusa grada alguna de las gilipolleces que tuvimos que vadear en nuestra estudiantil etapa.
Hallándome una fresca tarde de agosto (como algunos nunca pasasteis por esto, situaos en mayo) estudiando nefrología, voy a encontrarme con, en un espacio inferior a dos cuartillas, semejantes perlas (están extraídas del manual de referencia, cuyo nombre no citaremos por respeto a la editorial, pero en el que quizá piensen al recordar esta alegre tonadilla infantil: ten green BOTTLES standing on the wall):

- “Glucosuria renal. No es propiamente una enfermedad ya que no afecta a la salud de las personas” bien, ¿y entonces para qué carajo me lo cuentas?
- “Aminoacidurias neutras. Histidinuria: se ha descrito el caso de dos hermanos con retraso mental que presentaban este defecto tubular”. Bien, ¿estamos seguros de que eran sólo los dos hermanos los que presentaban el retraso mental?
- “Aminoacidurias ácidas. Sólo se ha descrito el caso de dos personas con esta entidad, … , pero no presentaban ninguna alteración clínica”. Fetén.
Y me dirán, chica, ve a clase, que el experto te hace un resumen, y es lógico que en un manual vengan ese tipo de detalles de la especialidad. Y quizá tengan razón. Lo escalofriante no es ver qué clase de friquismos pueden llegar a imprimirse. Lo pavoroso es que la antecesora (hoy sufrida mir) que me prestó este manual TENÍA SUBRAYADO ESE TEXTO.
Y yo, desde mi nada fiable perspectiva académica, ¿qué he de hacer? ¿memorizar que hubo dos personas que meaban más glutamato del normal, y lamentar que no vengan más datos acerca de sus vidas? ¿extrapolar que la patología irrelevante se presenta en parejas? ¿abandonar los manuales, darme al estilo de vida naturista y aprender sólo la medicina que pueda experimentar en ratas?
¿o quizá pensar que todos pasaron por este surrealismo cotidiano, y mírales ahora, con pijama propio y amenazas de denuncia, como unos mayores?
Buscando un poco de cordura le enseño tal sarta de memeces a un ser humano no médico y me hace ver lo más estremecedor:
- “deberían hacer una asignatura llamada criptomedicina, que recogiera casos descritos en menos de 5 personas. Y lo peor es que tú la cursarías. Es más, acabada la carrera te especializarías en ella.”
Y no le falta razón. Es más, apuesto a que todos vosotros querríais ser criptomédicos. Llámalo síndrome de Estocolmo, llámalo X. Replanteaos vuestro futuro profesional, estáis a tiempo.

4 comentarios:

GMaestro dijo...

lo que es una pena es que no diesen el móvil de los suejetos para llamarles y decirles que alguien les engañó y que su retraso mental probablemente no se debiese a su aminoaciduria o cualquiera que fuese la porquería que measen...

Si especializarse (mejor dicho, sub-especializarse) supone conocer la "criptomedicina" que Dios nos pille confesados y que nunca me analicen la orina.

Ánimo con Nefro y que pase rápido la facultad, que la Universidad tiene mucho por cambiar todavía...

Emilienko dijo...

Mhm... no, no, yo no querría ser criptomédico, a mí me gustan los casos habituales, los cuadros clínicos idénticos a las descripciones de los libros; así los diagnósticos sé que son más certeros y me quedo más tranquilo. Me molestan las presentaciones atípicas.

Javithink dijo...

Yo ya soy criptomédico, no hay más que ver mis guardias. toda una colección de rarezas...
Luego llega el MIR y te encuentras conque hay un par de enfermedades que han tenido 5 personas que han sido preguntadas una vez por caso (casi)...
Que te cunda, y ya que te aprendes la enfermedad apréndete nombres y apellidos de los retrasados que las tuvieron (y de los que las describieron)

Belén dijo...

Yo estos días estudio la misma nefro en otro idioma, y el temario es infinitamente más reducido. El examen muy difícil, eso sí. Pero nada de criptocasos, preparan médicos generales que sepan razonar las alteraciones comunes y manejar al paciente común, y para los 0,001 por millón ya están los especialistas y los libros, piensan ellos. Curiosa idea. Vive la France.
Y ánimo Marta, que hemos salido a hombros de peores... agostos.