[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]

20.9.12

Choque de trenes: Ciencia y Ministerio

En medicina (y, en general, en ciencia) hay que saber ser crítico con toda la información que nos llega pero permeable para saber que los cimientos en los que basamos nuestra práctica clínica también han de ser sometidos a esa visión crítica y escéptica, de tal modo que, en un momento dado algunas de las cosas que teníamos por ciertas puedan ser desmontadas.
Desde hace años es vox populi que los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) tópicos no sirven para nada y que, en el caso de utilizar dichos antiinflamatorios es mejor utilizarlos por vía oral (y corto espacio de tiempo). Resulta que, como nos cuenta Carlos en su blog, la Biblioteca Cochrane ha publicado una revisión sistemática donde afirma que los AINEs tópicos son eficaces en la artritis de manos y rodillas.
Si uno acostumbra a tener una práctica clínica ligada a los estudios y las pruebas científicas disponibles no le será difícil cambiar el discurso (con la prudencia que todo cambio debe traer consigo) y explicarle a sus pacientes el porqué de este cambio de parecer...

... pero ¿qué pasa cuando no utilizamos criterios científicos a la hora de tomar decisiones sanitarias?...

Esta pregunta se la podríamos hacer al Ministerio de Sanidad. En este blog ya hemos hablado en varias ocasiones de desfinanciación de medicamentos dirigidos al tratamiento de síntomas menores. El concepto síntoma menor no puede ser sino subjetivo, dado que la definición de "síntoma" es "La referencia subjetiva que da un enfermo por la percepción o cambio que reconoce como anómalo,..." (la negrita es mía).

Desfinanciar en torno a criterios tan arbitrarios como la magnitud del síntoma puede dar lugar a que ocurra lo siguiente; se publica el listado de medicamentos desfinanciados por parte del Ministerio de Sanidad y hay dos medicamentos (o grupos de medicamentos) contemplados en dicha lista sobre los que se publican nuevos estudios científicos:

  1. Ésteres de los ácidos grasos omega 3 (omacor): El JAMA publicó un metaanálisis llamado "Association between omega-3 fatty acids supplementation and risk of major cardiovascular disease events" (enlace al resumen) donde los autores concluyen "la toma de suplementos de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 no se asoció con un menor riesgo de mortalidad global, de mortalidad cardiaca, muerte repentina, infarto de miocardio o ictus..." Esto es, que se confirmó lo que se venía pensando desde antes, que no servían para mucho. 
  2. Antiinflamatorios no esteroideos tópicos: ya hemos comentado las novedades al respecto de estos medicamentos. Los médicos podremos seguir prescribiéndoselos a nuestros pacientes, pero no serán cofinanciados por el Sistema Nacional de Salud...
Si el motivo por el cual se financiaran o desfinanciaran medicamentos fuera el valor terapéutico añadido y la relación coste-efectividad incremental se podría convertir la política farmacéutica de financiación en una herramienta más útil para profesionales, pacientes, sistema sanitario y sociedad, pero... pero eso tal vez querría decir que se hacen las cosas bien...

1 comentario:

José Martínez López dijo...

¿Es que aún no tenemos claro que se está legislando en política sanitaria en general y farmacéutica en especial en función de los intereses de mercado en vez de los intereses de los ciudadanos?