[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]

20.12.12

El hospital malo y los pacientes tóxicos


La entrada de la empresa privada y el ánimo de lucro en la gestión de los centros sanitarios públicos puede suponer un paso más hacia la financiarización de la toma de decisiones en nuestro sistema sanitario. El ejemplo más macroscópicamente evidente sería el intento de creación de hospital malo (como analogía con el banco malo que el Gobierno está creando).

Como se explica en el post "Un banco malo ¿es bueno?" del blog "Economía en dos tardes", en el caso del banco malo:
"La idea, en esencia, es que una entidad se quede con todos los activos tóxicos inmobiliarios que arrastran los bancos. Extirpado el problema, estas entidades podrían volver a funcionar y dar crédito..."
¿Por qué esto podría ser análogo a alguna decisión sanitaria? En Madrid, cuando el gobierno de Ignacio González anunció las medidas que pensaba tomar en materia sanitaria una de ellas era convertir el Hospital de La Princesa en un centro de atención a ancianos y el Hospital Carlos III en un centro de media y larga estancia. Esos serían los denominados hospitales malos y los pacientes ancianos y pluripatológicos serían los pacientes tóxicos (como analogía al término "activo tóxico").

De este modo, el enunciado para explicar qué sería un hospital malo quedaría así:

"La idea, en esencia, es que un centro sanitario se quede con los pacientes poco rentables que suponen un lastre para la obtención de beneficios por parte de las empresas concesionarias de la gestión privada de los centros públicos. Extirpado el problema, esas empresas podrán gestionar los centros sanitarios públicos obteniendo beneficios económicos de las cápitas acordadas".

Los centros sanitarios irán perdiendo valor por su utilidad para la salud de la población e irán ganando importancia como bien de intercambio (el valor de uso y valor de cambio).

De momento parece que la decisión es mantener el Hospital de La Princesa tal y como está ahora (aunque con un recorte presupuestario más que considerable), habrá que ver cómo evolucionan estas decisiones en el corto-medio plazo y cómo respondemos colectivamente a estas decisiones.