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26.7.15

Sanidad Pública: ¿podemos permitirnos la sanidad que queremos?

Foto: @CarlosAFL en twitter.

Ayer Bienve y yo tuvimos la oportunidad de participar en una charlilla sobre sanidad pública y futuros posibles, dentro del programa de la Universidad de Verano del Instituto 25M. EL público era muy abundante y diverso, con una minoría de trabajadorxs de la sanidad -lo cual es muy refrescante dado que nos ayuda a salirnos de ciertas tónicas habituales-. El debate estuvo bien pero fue corto -solo 6 intervenciones-, cosa de lo que tengo que responsabilizarme -de la escasez de tiempo- porque a veces hablo demasiado.

En las últimas semanas y meses hemos tenido la posibilidad de debatir y reflexionar sobre el sistema sanitario y las políticas de salud desde posiciones bastante diversas. Esperemos seguir así, porque el aprendizaje y la evolución del discurso son enormes.

Os dejo a continuación la sinopsis que escribimos antes de la charla, así como la presentación que utilicé en la charla. Próximamente se colgará el vídeo con las intervenciones, así que cuando esté disponible actualizaré esta entrada.

Sanidad Pública: ¿podemos permitirnos la sanidad que queremos?
"España tiene uno-de-los-mejores-sistemas-sanitarios-del-mundo" (dicho esto último aguantando la respiración); esa era una frase que se convirtió en un mantra repetido a todas horas en los años de la expansión del sistema sanitario público en España. La Ley General de Sanidad de 1986 y la conversión de nuestro sistema en un Sistema Nacional de Salud en 1999 supusieron un avance tanto en la cobertura de nuestra sanidad como en la calidad de los servicios prestados y la fortaleza de la estructura del sistema.
Sin embargo, esa sanidad surgida fijándose en algunos espejos de resonancia internacional como Reino Unido o Suecia atraviesa los mismos problemas que la sanidad de estos países; la estructura de financiación nunca fue lo suficientemente clara y potente, las prestaciones incorporadas nunca se evaluaron correctamente y la arquitectura legal sobre la que se fundamentaba adolecía de espacios por donde debilitar al sistema.
¿El resultado? Nos encontramos en el año 2015 en una situación de retroceso del sistema. "Pública, gratuita, universal y de calidad", esos cuatro adjetivos que en su momento representaron a nuestra sanidad ahora se pueden resumir como "Menos pública, menos gratuita -en el punto de asistencia-, menos universal y con una calidad gravemente comprometida".
¿Es el momento de volver atrás? ¿Necesita nuestra sanidad un regreso al pasado? En la conversación que mantendremos en la Universidad de verano del Instituto 25M pretendemos esperar que no; repetir una estructura pensada para cuando el Estado del bienestar era algo creíble no es válido para unos momentos en los que deberíamos ir pensando en algo así como el Estado de lo común; ese sistema que está acabando en tragedia no puede repetirse como farsa, y para ello es necesario enmendar todo aquello que ha posibilitado el debilitamiento de nuestra sanidad -y que también es aplicable a otros servicios públicos-, dando un papel predominante a la participación y la rendición de cuentas, y evitando flirteos con políticas que colocan a la sociedad y sus sujetos en la periferia de los intereses fundamentales de las instituciones públicas y comunes.