[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]

3.8.14

¿Hay que racionar la sanidad?


Tienes cáncer de riñón en fase avanzada. Te matará, probablemente en uno o dos años. Un fármaco llamado Sutent ralentiza la diseminación del cáncer y podría darte 6 meses más de vida, pero a un coste de 54.000$. ¿Unos pocos meses valen ese dinero?
Si puedes permitírtelo, probablemente pagarás ese dinero, incluso más, para vivir más tiempo, incluso si tu calidad de vida no fuera a ser demasiado buena. Pero supón que no eres tú que que tiene el cáncer, sino alguien desconocido cubierto por los fondos del mismo seguro sanitario que tú. Si el asegurador le da a esa persona -y a todas los que se encuentran en la misma situación que ella- el Sutent, tus cuotas del seguro aumentarán. ¿Aún crees que el medicamento vale lo que cuesta? Supón que el tratamiento costara un millón de dólares. ¿Valdría la pena entonces? ¿Diez millones? ¿Pondrías algún límite a lo que la aseguradora debe pagar para añadir seis meses a la vida de alguien? Si hay algún punto en el que dices, "No, seis meses extra no valen tanto" entonces piensas que el sistema sanitario debe ser racionado".

Así comienza el artículo "Why we must ration health care" de Peter Singer, publicado en el New York Times. El "racionamiento" es el término que siempre está listo en el disparadero de los que opinan que en sanidad solo hay que hablar del acceso a todo, para todos y en cualquier momento; frente al término "racionar" se contraponen otros como "salvar vidas", "poner precio a una vida" y demás. Un ejemplo de la presencia del racionamiento en el debate sanitario se puede observar buscando '"Obamacare" AND "ration"' en Google, donde encontraremos 137.000 resultados, los primeros de ellos de medios defensores del actual sistema sanitario estadounidense como Forbes o el Wall Street Journal.

Dónde poner los límites a la oferta de prestaciones sanitarias y a quién poner esos límites es un problema que suscita muchas discusiones. Paradójicamente, el aspecto más complejo es del que menos se habla y el que menos se trabaja: entre quiénes y cómo decidimos cuáles son las limitaciones que hemos de poner a la oferta de prestaciones sanitarias.

A partir de los párrafos de Singer y de lo comentado en el último párrafo trataremos algunos aspectos sobre las teorías de la justicia aplicadas al sector salud, comenzando con el utilitarismo en 3-4 días.