[Con intención de reactivar la economía y la marca España andamos en reformas. Disculpen si le desahuciamos, expropiamos o simplemente le jodemos. Mientras seguiremos hablando..]

22.5.12

¿Y si además de hablar se apostara por lo Público?

Yo fui a un colegio (Público), después a un instituto (Público), me licencié en una universidad (Pública) y comencé un grado -que aún curso- en otra universidad (Pública), hice un máster en una tercera universidad (Pública) a la vez que trabajaba en la Sanidad (Pública).

Para mi lo Público se escribe con mayúsculas. Cuando tenga un hijo querré que vaya a una escuela (Pública), después a un instituto (Público),...

Esa reflejo de las ideas en los hechos que pedimos a la gente que defiende lo público (ya sea el médico que se llena la boca hablando de la sanidad pública mientras lleva a sus hijos al colegio más privado de la zona, ya sea el rey de España cuando se mea en lo público cada vez que recurre a la sanidad privada) debería extenderse a todos los campos. Hoy, día en el que se realiza una huelga general en el sector de la educación pública, donde se oirán (están oyendo) mil y una proclamas en favor de unos servicios públicos de calidad, sería un buen momento para llamar a esos miles de profesores de la educación pública (y empleados públicos en general) que reciben asistencia sanitaria por la sanidad privada (MUFACE) a que renunciaran a ella y apostaran al 100% por una sistema sanitario público y de calidad.

Si lo que defendemos son unos servicios públicos "para los demás" lo más probable es que no los defendamos como opción de vida, sino como pose pasajera. Si realmente creemos que la sanidadeducación pública es de mayor Calidad, más Equitativa, más Justa, más Eficiente y más Sostenible que la sanidadeducación privada... ¿por qué no hacer uso de ella?

//escrito todo esto a partir de un mensaje en twitter de Enrique Gavilán

1 comentario:

Miguel Angel Mañez dijo...

Una reflexión interesante. Así que directo al resumen dominical

Gracias
http://saludconcosas.blogspot.com.es/2012/06/quien-maneja-la-barca-de-la-sanidad-un.html